Performance del grupo radical
Performance del grupo radical

Los neonazis del Hogar Social se hacen fuertes en el edificio okupado de Colón

Es la segunda vez que se aplaza el lanzamiento y la sexta propiedad usurpada por los ultras en menos de cuatro años

MadridActualizado:

No querían hacer uso de la fuerza. Por eso, para evitar altercados, la comisión judicial decidió suspender el desalojo del edificio que okupan desde abril de 2017 los neonazis del Hogar Social en el número 2 del paseo de la Castellana, junto a la céntrica plaza de Colón. Es un palacete de la Banca Privada de Andorra, intervenida en 2015 por el Banco de España, acusada de blanqueo de capitales, que albergaba la sede del Banco de Madrid.

La razón fue que el cerrajero que buscó la propiedad no pudo abrir ninguno de los tres accesos a la entidad, al ser de seguridad reforzada debido a su antiguo uso. Los 80 atrincherados en su interior –20 residentes y el resto, simpatizantes del colectivo–, indicaron que no iban a salir de manera voluntaria por su propio pie, pero que una vez que estuvieran las autoridades dentro no opondrían resistencia.

Al descartarse la entrada por la fuerza, la orden de lanzamiento del Juzgado de Instrucción número 34 se aplazó por segunda vez en tres meses. La anterior fue por un «defecto de forma», señaló Ignacio Menéndez, letrado de los okupas. Este arguyó que el desalojo era «irregular», pues el tribunal no había respondido a su recurso pidiendo la nulidad de la actuación.

«Performance»

La puesta en escena de los neonazis no falló. Primero, a las 9.38 horas desplegaron dos pancartas en la azotea que rezaban: «Culpables de asaltar una banca corrupta para dar un hogar a españoles sin casa. Defiende su hogar» mientras lanzaban botes de humo de color azul. En el suelo, en una alfombra roja, se leía: «Nunca pierden los que nunca se rinden».

Después, a las 11.19 horas, los neonazis celebraron la marcha de las autoridades con una performance en la que, con caretas de Anonymous y monos, una veintena, junto con alguno de los residentes, coreó: «No podrán acabar con la ayuda nacional» y «No nos van a parar, escudo y espada de España, somos el Hogar Social». Su portavoz, Melisa Ruiz, criticó que se les criminalice por ello, por ayudar a quienes no ayuda el Estado, mientras este da todo tipo de facilidades a los inmigrantes. «Nos tratan y nos persiguen como a terroristas, con tanta Policía aquí, en lugar de estar más arriba, en Génova, por la Gürtel», espetó.

Repitiendo su discurso como un mantra, Ruiz repitió que «los inquilinos del recinto -en el que hay dos menores que estaban en el colegio- tendrán un techo donde dormir, aunque sea por cuatro días y en el siguiente lanzamiento nos echen a porrazos».

Se trata de la sexta okupación de este colectivo en menos de cuatro años. El primero que ocuparon, en el barrio de Tetuán, fue un bloque de oficinas abandonado. Después hicieron lo propio con dos nuevas ubicaciones: la antigua sede del Ministerio de Trabajo, en Bretón de los Herreros, y un inmueble de Fórum Filatélico, en José Abascal. Su cuarta ubicación fue la antigua sede del No-Do, ubicada en Joaquín Costa, seguida de la del antiguo palacete militar en Velázquez.