El diseñador presenta una colección en cuatro actos inspirada en el lejano oriente. Patronaje asiático en todas las prendas, desde los qipaos chinos al kimono japonés, los estampados y los complementos.
Texturas: Ricas, tweed con hilo dorado, sedas con print de oro, cashmere. Detalles en bordados de pájaros y flores sobre tejidos de seda.
La prenda estrella: El abrigo-kimono. De inspiración mongola, con detalles en piel de zorro y obis de cuero.
Para ellos: Trajes sastre en tweed y príncipe de gales. Sin miedo al pelo en las solapas.
Zoom en: Los zapatos de mujer, inspirados en los tradicionales okobo japoneses y adornados con Swarovski. Botines peep toe y sandalias con calcetines.