Editorial ABC

Rajoy gana tiempo para sus reformas

La mejor opción es una política inteligente de pactos con las minorías y con Cs, que aproveche el paréntesis abierto por el PSOE

Actualizado:

Mientras el PSOE se adentra en el proceso de primarias para elegir secretario general con la recogida de avales esta misma semana, el Gobierno de Mariano Rajoy gana tiempo para que las reformas aprobadas en la pasada legislatura sigan surtiendo efectos positivos en la recuperación económica. Los socialistas están amortizados con su debate interno hasta después del verano y es lógico que su actividad parlamentaria –sin una dirección política definida– no responda a las tensiones del enfrentamiento entre Susana Díaz y Pedro Sánchez. De hecho, la tímida colaboración entre el Gobierno y la oposición socialista está siendo la mejor noticia de lo que llevamos de mandato, a falta de nuevas reformas estructurales. Los estados de incertidumbre acabarán pasando, entre ellos el que atenaza al PSOE, y, antes o después, retornará la dialéctica Gobierno-oposición con mayor intensidad. Por ahora, el Ejecutivo y el Parlamento viven una relación de recíproca neutralización que hace que el país y su economía vivan de las rentas de unas reformas a las que hay que dar nuevos impulsos legislativos.

Si los datos del empleo mejoran y la macroeconomía gana fuerza, lo mejor que puede pasarle al país es que las reformas amenazadas por la derogación de la nueva mayoría parlamentaria sigan vigentes el mayor tiempo posible. Esta percepción no debe tentar al Gobierno con la conformidad. La aprobación de los presupuestos generales del Estado ha de servir para reforzar las reformas de la recuperación, no para frenarla. La mejor opción es una política inteligente de pactos con las minorías y con Ciudadanos, que aproveche el paréntesis abierto por el PSOE. Cuando los socialistas lo cierren, aunque solo lo hagan en el Parlamento, el PP tendrá mucho trabajo para contener el rodillo abolicionista que quieren aplicar con la ayuda de Podemos a las reformas laboral y financiera.

La duda es si los socialistas llegarán a esa paz interna necesaria para dedicarse a la oposición parlamentaria y social antes de que la legislatura quede consumida. Una buena parte de los dirigentes del PSOE acepta que las primarias y el Congreso posterior no serán suficientes para asentar inmediatamente un nuevo liderazgo interno. Incluso es posible que se abran nuevos frentes de división si la victoria del candidato ganador no es lo suficientemente contundente para silenciar las críticas del derrotado o los resultados están claramente polarizados por federaciones o por segmentos de edad. Cualquier resultado ajustado alimentará una prolongación de los enfrentamientos que ya vienen produciéndose desde hace semanas. En cualquier caso, la tregua de la que disfruta Rajoy tiene los meses contados y es preciso aprovecharla en beneficio de los españoles.