Editorial ABC

Oportunidad para el constitucionalismo

El resultado de la encuesta que hoy publica ABC confirma que por primera vez en mucho tiempo el constitucionalismo está en condiciones de doblar el pulso al separatismo en Cataluña

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Según la encuesta de GAD3 que hoy publicamos, Ciudadanos ganaría las elecciones autonómicas tanto en votos (23,2 por ciento) como en escaños (31-32). Se confirma así la tendencia constatada en otros sondeos que señalan al partido naranja como el gran beneficiario del aumento de la participación, que se situaría en un histórico 82 por ciento. También los socialistas mejoran notablemente sus registros en comparación con las elecciones de septiembre de 2015. Llegan al 16,3 por ciento de los votos y obtendrían entre 22 y 23 escaños. En conjunto, los partidos constitucionalistas llegarían al 45,7 por ciento, sumando el 6,2 por ciento del PP, que perdería más de dos puntos porcentuales de apoyo y entre tres y cuatro escaños respecto de 2015. A pesar de este retroceso de los populares, estos partidos, despectivamente calificados por los nacionalistas como la «coalición del 155», superaría al bloque separatista en dos décimas, pero el reparto de escaños entre provincias seguiría dándole una mayoría que no llegaría a ser absoluta, aunque se acercaría peligrosamente a ella. El escenario electoral de esta encuesta ofrece varias lecturas, pero remite el desenlace final al recuento del último voto. Podría ser la candidatura promovida por Ada Colau y Pablo Iglesias la que actuara como árbitro de la mayoría parlamentaria, con sus 8 escaños, tres menos que en 2015. Entre los nacionalistas, el avance de Puigdemont a costa de Oriol Junqueras es evidente y prácticamente están empatados en torno a los 20 puntos, cuando hace un mes Esquerra Republicana sacaba a Juntos por Cataluña una distancia de más de seis puntos. El futuro de Cataluña sigue siendo incierto porque no salen los números para una mayoría no nacionalista; y la separatista dependerá de que los «comunes» de Colau le presten sus votos. La opción de un tripartito de izquierda entre PSC, ERC y Cataluña en Común tampoco tiene la mayoría suficiente y, además, sería una irresponsabilidad del socialismo catalán ante la contumacia de los republicanos de Junqueras en la vía unilateral.

El liderazgo de Ciudadanos es el principal efecto político de esta encuesta, porque tendrá consecuencias evidentes en la reordenación del voto no nacionalista en Cataluña y del voto de centro derecha a nivel nacional. El Partido Popular tiene una semana para corregir una tendencia de retroceso que en un mes le ha llevado a perder un punto y medio y entre tres y cuatro escaños. La imagen de un partido en declive transmite fin de ciclo a la opinión pública y, en este caso, esa imagen sería injusta con el indudable mérito del PP y del Gobierno de Rajoy en la aplicación del artículo 155 y en el consenso político forjado con el PSOE y Ciudadanos para conjurar la más grave crisis constitucional de la reciente historia de España.