Manual del perfecto suicidio

¿Qué méritos hace la actual dirección del PP balear para no merecer aparecer en la diana de los jenízaros de Arran?

Ramón Pérez-Maura
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Abundan los ejemplos de cómo el Partido Popular se está suicidando en Baleares. Después de lo vivido en Cataluña, donde ha conseguido convertirse en una formación política marginal, vemos ahora cómo en el archipiélago que tantos años ha gobernado la formación de referencia del centro derecha español se está siguiendo exactamente la misma vía que en la Comunidad Autónoma Catalana. El partido que ahora dirige a ratos Biel Company ha recuperado la senda del corrupto Gabriel Cañellas y ha abrazado el catalanismo. Y digo que Company lo dirige a ratos porque pese a presidirlo y ser diputado en el Parlamento balear, hasta ahora no ha querido ser el portavoz de su formación, algo verdaderamente inaudito.

Días atrás se publicaba en la prensa balear una foto de una pancarta que colgaba en los jardines de S’Hort des Reis en Palma de Mallorca. Se decía en ella: «El estado nos señala, el fascismo apuñala. Iluminemos la oscuridad, ceguemos el fascismo» e ilustraban la pancarta con las imágenes del expresidente balear José Ramón Bauzá, el presidente local de Ciudadanos, Xavier Pericay, y el presidente del nuevo partido Actúa Baleares, Jorge Campos. La pancarta la firmaba Arran, un grupo juvenil balear de ultra izquierda en la órbita de la CUP. La pregunta es obvia: ¿Qué méritos ha hecho la actual dirección del PP balear para no merecer aparecer en la diana de los jenízaros de Arran? Ese honor sí lo merece en cambio Ciudadanos y una nueva formación, como Actúa Baleares, surgida precisamente para combatir la deriva catalanista. Un grupo cuya filiación natural era el Partido Popular y que han tenido que buscar nuevo asentamiento precisamente porque el PP ya no defiende la línea de independencia frente a Cataluña que marcó el Gobierno de Bauzá, al que en lugar del catalán se le ocurrió promover el inglés. ¡A quién se le ocurre!

En el punto de mira de Arran está también el nuevo movimiento Mos Movem cuya promotora, Úrsula Mascaró, explicaba el domingo en ABC que esta inmersión catalanista se larvaba «desde hace treinta años porque todos los partidos son cómplices, desde Cañellas». Frente a eso, Ciudadanos está levantando una bandera a la que ha renunciado el PP. Exactamente igual que sucedió en su día en Cataluña. Decía Mascaró que van a pedir visitar a Rajoy. No estaría de menos que le hagan reflexionar por qué su partido, dirigido en la práctica por Fernando Martínez-Maíllo, se dedica a denunciar a ABC mientras en Baleares apoya el catalanismo en lugar de enfrentar el adoctrinamiento independentista de toda la sociedad. ¿Puede decirme alguien por qué tiene que surgir una iniciativa como Mos Movem? ¿Defienden algo que no quiere el PP?

Si el Partido Popular no quiere ocupar su espacio natural en Baleares, Ciudadanos no puede tenerlo más fácil.

Ramón Pérez-MauraRamón Pérez-MauraArticulista de OpiniónRamón Pérez-Maura