Edurne Uriarte

Hasta en los toros

Es un hecho que hasta en los toros la izquierda española# se ha dejado arrastrar #por los nacionalismos

Edurne Uriarte
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Medio en broma, medio en serio, una persona muy relevante del mundo taurino me preguntó por mis ideas políticas después de una de las corridas de la Feria de Santander la semana pasada. ¿Pero tú ves últimamente mucha gente de izquierdas en las plazas de toros? Le contesté más en serio que en broma, a lo que reaccionó con expresión de cierta resignación. Porque es un hecho que hasta en los toros la izquierda española se ha dejado arrastrar por los nacionalismos. La extrema izquierda con tanto entusiasmo que no es fácil distinguir quién arrastra a quién, pero cada vez más el socialismo que es lo que me preocupa a mí y también a esa persona que me hizo la pregunta.

Lo de Baleares, ese cambio legislativo para impedir en la práctica la tauromaquia en las islas está liderado por una socialista, por Francina Armengol, y, desde luego, no se debe a la presión de los animalistas. Se debe, como en el resto de España, a la influencia nacionalista. El animalismo contribuye, pero la fuerza esencial que está intentando acabar con la tauromaquia en España es la del nacionalismo. El nacionalismo que rechaza a España con sus símbolos, su himno, su bandera, su idioma y sus toros. Que el socialismo haga seguidismo de ese movimiento da una idea de la crisis del PSOE con la patria.

Un experto taurino me dijo recientemente que esto no era así hace unos años, que la izquierda era tan taurina como la derecha, que no se percibía lo que es una triste realidad en la España de hoy, el miedo de la izquierda a parecer demasiado patriota y demasiado española en una plaza de toros. O que los problemas de la izquierda española con la patria crecen en lugar de desaparecer y ahora se perciben hasta en los toros donde el antiespañolismo nacionalista arrastra a los socialistas allí donde el nacionalismo es relevante. Tras el franquismo, su problema con la patria parecía residir en la identificación que aún hacían del patriotismo con el franquismo. Cuarenta años después, se trata del triunfo del nacionalismo más que de la memoria del franquismo.

Incluso Susana Díaz que representa el socialismo más patriota y con una idea clara y fuerte sobre la unidad de España usa la palabra Andalucía en lugar de España. “No me hagas elegir entre mi lealtad al partido y a Andalucía…” le dijo a Sánchez el domingo para alertarle sobre su oposición a la plurinacionalidad y a ciertos pactos con los nacionalistas. Andalucía y no España. Y no se trata sólo de que Susana Díaz hable como presidenta de Andalucía, se trata de que hasta para ella es complicada la defensa de la patria en un partido que al fin y al cabo ha elegido a Pedro Sánchez, el socialista que culpa a Rajoy del secesionismo catalán y le insta a que ofrezca contrapartidas a los promotores de las ilegalidades.

Ahora, Sánchez también pretende reducir las atribuciones del Tribunal Constitucional, lo contaba ayer este periódico. Es decir, que ni siquiera está realmente con el Gobierno en la defensa de la legalidad contra el golpe secesionista porque tiene intención de debilitar los instrumentos legales para combatirlo. Con la impotencia de Susana Díaz y del socialismo patriota que ha perdido rotundamente las primarias socialistas. Otra cosa es que su impotencia llegue hasta permitir un pacto de Sánchez con la extrema izquierda y los independentistas para asaltar la Moncloa, como temen algunos. Me parece improbable. Pero lo cierto es que hay una grieta enorme con la patria en el socialismo español. Y sus efectos llegan hasta a los toros.

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