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El paisaje gallego que contemplamos fue creado pacientemente, tenazmente,
por generaciones y generaciones de gallegos con su trabajo, con
sus manos (Ramón Piñeiro, 1915-1990, escritor). Sabores,
olores, colores y sensaciones son los cuatro pilares que sustentan
una peculiar hacienda heredada de padres a hijos que ha sabido recoger
en su camino la evolución propia de cada tiempo. Sus pescados
aportan frescura, sus carnes fuerza, y sus vinos (blancos o tintos,
dependiendo de donde nazcan), pura sangre.
En Galicia se neutralizan las fronteras. Tierra y mar se funden
a lo largo de 1.300 kilómetros de costa, 772 playas, y cinco
grandes rías en las que, tradicionalmente, se ha visto una
alegoría de la mano derecha del creador trazando ese caprichoso
litoral, responsable de la grandiosidad de una belleza sin parangón.
El viajero pronto descubre que, en este territorio situado al noroeste
de la Península Ibérica, perviven más de dos
mil años de historia.
Cada visitante puede rescatar de la memoria de este pueblo los enigmáticos
castros con sus peculiares ciudadelas; y en ellos, quizás,
descubrir a los celtas, antiguos pobladores de un mundo granítico
totalmente sugerente (los de Baroña (Porto do Son), Viladonga
(Castro de Rei) o Santa Tegra (A Guarda) son los mejor conservados).
El mismo caminante debe rememorar la <CF44>Gallaecia</CF>.
En pie está aún la gran Muralla Romana de Lugo, un
recinto fortificado único, de estructura circular, con un
perímetro de 2.200 metros conservado desde el siglo III y
declarado por la Unesco Bien Patrimonio de la Humanidad en el año
2000.
Inmediatamente se percibe aquí algo distinto.
En este fértil territorio se ven indudables conexiones con
los pueblos celtas. Galicia es también, la tierra de los
mil ríos. Desde las sierras de Os Ancares, O Courel o Peña
Trevinca (con altitudes que superan los 1.800 metros) descienden
las aguas de muchos de ellos. El padre Miño cruza Galicia
de nordeste a suroeste para desembocar plácidamente en la
frontera con Portugal. Los cauces fluviales son tan variados como
el paisaje: desde los impresionantes Cañones del Sil (cuyo
río es el principal afluente del Miño y por el que
se puede navegar en un cómodo catamarán) y la Ribeira
Sacra, tierra de marcados desniveles, propicia para el cultivo de
la vid. La salida de Galicia al mar se lleva a cabo a través
de las rías. Altas y Baixas que se codean con el paisaje
y brindan un marco incomparable para la práctica del Turismo
Náutico.
Gastronomía
El viaje a Galicia se completa, inexcusablemente, con la gastronomía.
Más de ochenta variedades de pescados de mar y más
de media docena de río se pueden saborear en restaurantes
y tascas. También cerca de medio centenar de mariscos diferentes,
quince carnes (o más, si contamos la caza), docena y media
de verduras y hortalizas diferentes, y una extensa gama de sabrosos
quesos, frutas y postres.
Los vinos con Denominación de Origen son el perfecto acompañante.
Las variedades de O Ribeiro, Rías Baixas, Valdeorras, Monterrei
o Ribeira Sacra presiden el amplio abanico de exquisitos caldos.
En fin, la lista sólo concluiría a voluntad de cada
uno de los comensales.
Las ciudades son monumentales y acogedoras. Santiago de Compostela
(la capital administrativa) es la urbe medieval. Declarada Patrimonio
Cultural de la Humanidad y fin de los caminos de peregrinación
de la cristiandad hacia la tumba del Apóstol Santiago. La
Coruña es la ciudad de la luz y la belleza del modernismo,
como del neoclásico es Ferrol, tradicional centro naval.
Las Rías Baixas tienen dos núcleos de población
principales: Vigo, bañada por un océano Atlántico
de aguas reposadas que brindan algunos de los mejores mariscos (como
las ostras), y Pontevedra, fin de una extensa lengua de mar que
va penetrando tierra adentro y se funde con las aguas del río
Lérez. Pontevedra nos impresiona con su casco, uno de los
más interesantes de toda España.
Lugo y Orense son las dos principales citas urbanas en el interior,
la primera vivo testimonio del pasado romano. Ambas están
bañadas por un caudaloso río Miño que, a su
paso, va dejando bosques autóctonos con robles centenarios
y castaños que decenas de veces han servido de inspiración
a artistas de todo el mundo. Orense destaca por su puente romano,
sus burgas —emanaciones termales de agua caliente— y
el pórtico de entrada a la Catedral, denominado Pórtico
del Paraíso, obra del Maestro Mateo.
La tierra en Galicia lleva, en suma, al mar; y, en él, Finisterre,
en el que los romanos situaban el fin de su mundo conocido; la culminación
de todo un Pórtico de Gloria.
Un acertado giro hacia la fantasía
Un año más, el Turismo de Galicia estará presente
en la cita más importante del sector a nivel nacional: Fitur,
en Madrid, un referente internacional de primer orden que se celebra
en el Recinto Ferial Juan Carlos I. En esta primera convocatoria
del año, la Sociedad de Imagen y Promoción, Turgalicia,
tratará de prestigiar la percepción de la autonomía
en el mercado europeo, posicionarla como destino, reforzar su presencia
en lo relativo a su oferta diferenciada, y desestacionalizar la
demanda.
Así, el stand institucional del Turismo de Galicia, de 1.223,5
metros cuadrados de superficie, transmitirá en su conjunto
una estampa de prestigio, calidad y modernidad. Se sirve para este
fin de una serie de fotografías de amplio enfoque publicitario,
con reproducciones sugerentes y bucólicas, aderezadas con
una pizca de humor, y referencias a la gastronomía, las tradiciones,
el patrimonio histórico, el paisaje, las rías o el
interior.
Para la primera acción promocional del 2006, se ha dado,
en definitiva, «un giro hacia la fantasía» para
transmitir autenticidad con simpatía. A través de
las imágenes fotográficas y de los propios materiales,
diáfanos e innovadores, se proyectará una idea de
Galicia como propuesta de prestigio; y se generará tanta
curiosidad como admiración desde un planteamiento estético
muy elegante.
Todo el diseño del stand, que se distribuye en distintas
zonas (información general, organismos coexpositores, bar
degustación, almacén general, sala de actos y zona
de prensa y medios de comunicación), está pensado
para transmitir una imagen del sector turístico de Galicia
de vanguardia y máxima calidad que resulte atractiva para
los visitantes. En definitiva, como acostumbran a decir los gallegos,
un paisaje humanizado.
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