Pedro Sánchez en la rueda de prensa tras presentar la moción de censura a Mariano Rajoy - EP / Vídeo: Pablo Iglesias anuncia el apoyo incondicional a la moción de censura de Pedro Sánchez

El PSOE se pliega a su líder, que ofrecerá a Cs un mandato corto

Nadie cuestiona la decisión de Pedro Sánchez, que planteará a Albert Rivera una legislatura corta

MADRIDActualizado:

La posibilidad de que Pedro Sánchez acordara un gobierno con los partidos independentistas fue uno de los motivos que en 2016 provocó la conjura de lo principales barones del PSOE contra el secretario general. Hoy los protagonistas son los mismos, pero el PSOE no.

Los socialistas celebran el lunes un Comité Federal que será un nuevo trámite. El PSOE registró ayer la moción en el Congreso antes incluso de reunir a la Ejecutiva federal. La decisión estaba más que hablada y solo había que ratificarla. Una buena muestra de que Sánchez no tiene en estos momentos oposición interna a sus decisiones. Además de todos los dirigentes territoriales de federaciones más pequeñas y que son afines a Sánchez, los presidentes autonómicos no cuestionaron la decisión.

«Había pocas alternativas», concedió el presidente de Asturias, Javier Fernández, cuyas relaciones con Ferraz están rotas. También lo hizo Susana Díaz: «Esta decisión le corresponde a mi secretario general y yo confío en mis compañeros y estoy convencida de que ellos siempre van a tomar la mejor decisión pensando en nuestro país y en la responsabilidad que ha tenido siempre el PSOE». El presidente de Aragón, Javier Lambán, apuntó que lo más lógico era que Rajoy «presentara su dimisión y convocara elecciones», pero que «si no lo hace, el resto de partidos tiene que asumir su responsabilidad» y «presentar la moción de censura puede ser la forma en que el PSOE la asuma como principal partido de la oposición».

Solo en la federación castellano-manchega de Emiliano García Page hay un atisbo de advertencia. Se pidió a las fuerzas constitucionalistas que apoyen la moción. Y eso, aseguran fuentes consultadas, significa «insistir en que Podemos y Ciudadanos tienen la obligación moral de apoyar la moción de censura». No hay líneas rojas ni se cuestiona que Sánchez pueda recibir votos catalanes y vascos, aseguran, pero sí queda claro hasta qué punto ese es un escenario incómodo para muchos sectores en el PSOE.

Sacar adelante la moción con los votos de Cs en vez de los independentistas es algo que también prefiere Ferraz. Pero desde la dirección federal se explica que Sánchez quiso hacer una apelación a todo el Congreso y no a grupos concretos por la «situación de emergencia» y porque no se trata de un programa de Gobierno al uso, sino de una hoja de ruta «breve» para terminar convocando elecciones.

Sánchez insistió en que la moción de censura «es para constituir y formar un Gobierno», centrado en «recuperar la normalidad política e institucional, y atender a las urgencias sociales de muchísimos ciudadanos». Aunque prometió que habría elecciones «cuanto antes». Pero esa falta de concreción es la que rechaza Ciudadanos, que quiere que la convocatoria electoral sea el primer y único acto del nuevo presidente. Pero fuentes del PSOE aseguran que tratarán de dirimir esa cuestión en conversación con ellos porque su vocación es que se trate de un mandato corto. Aunque se rechaza por ahora dar una fecha aproximada sobre esos comicios.