Juan Carlos Quer y Diana López-Pinel en la marcha a favor de la no derogación de la prisión permanente
Juan Carlos Quer y Diana López-Pinel en la marcha a favor de la no derogación de la prisión permanente - EFE
Movilización en Madrid

El clamor por la prisión permanente persiste al margen de la política

La madre de Diana Quer lidera una marcha para pedir a los partidos políticos que no deroguen la pena

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La brisa meció ayer decenas de globos blancos que tenían dibujado un rotundo «Sí». Se pudieron ver en la Puerta del Sol de Madrid donde cientos de personas se manifestaron a favor de la prisión permanente revisable. Pese a que la agenda política discurre por otros derroteros, el clamor de la calle en apoyo a la no derogación de esta ley no cesa. Diana López-Pinel, madre de Diana Quer, leyó un manifiesto antes de emprender camino hacia el Congreso de los Diputados para pedirle a los partidos que se oponen a esta pena que eviten su derogación.

«Tenemos que levantar la voz porque los políticos ya han hablado y ahora nos toca hablar a los ciudadanos», defendió ayer la madre de Diana Quer. «Decimos sí a la prisión permanente revisable para proteger una sociedad que merece seguridad», añadió. Durante la lectura del manifiesto, López-Pinel, que se mantuvo en silencio desde la aparición del cuerpo de su hija, aseguró que seguirán luchando para poner en valor la historia de aquellos a los que les han «arrebatado la vida de una forma injusta».

El PP volvió a destacarse como la formación que con más decisión defiende esta pena. Su vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, participó en la concentración mostrando su apoyo a la causa. Casado aseguró que la ley es «positiva» para evitar la reincidencia y «proteger de desalmados que han cometido crímenes abominables». Defendió que es una pena «absolutamente respetuosa» con la Constitución española y con la reinserción.

Una pena muy limitada

Un argumento en el que también insistió ayer el ministro de Justicia, Rafael Catalá, que desde un acto en Málaga mandó su apoyo a los familiares y reivindicó la reforma que el PP introdujo en el Código Penal. Catalá aseguró que «no es una cadena perpetua», y defendió que es una medida «proporcionada».

El ministro animó a «avanzar en este camino» con una pena que incluso consideró como muy limitada. La prisión permanente revisable solo es aplicable a ocho casos supuestos –como el asesinato después del secuestro o cuando la víctima sea menor de 16 años– mientras que «en otros países es aplicable hasta a 15 casos», explicó, mientras en Madrid centenares de personas arroparon a las familias de las víctimas hasta los aledaños del Congreso.

Allí, bajo la atenta mirada de los leones que presiden el edificio los asistentes soltaron sus globos para poder abrazar a los padres de Diana Quer, Sandra Palo y Mari Luz Cortés. Lágrimas, besos, y palabras amables fueron la manera de hacer tangibles las más de tres millones de firmas ciudadanas que la plataforma «No a la derogación de la prisión permanente revisable» ha recogido. Un soporte que el padre de Diana Quer no ve en la clase política. Juan Carlos Quer denunció publicamente la inactividad de los partidos que se oponen a la ley y les pidió que «al menos» propongan una alternativa para «no tener que seguir poniendo sobre la mesa cadáveres de víctimas inocentes».

Frialdad de los diputados

La madre de Sandra Palo, María del Mar Bermúdez, también criticó la «frialdad» que el pasado marzo se encontró en el hemiciclo por parte de algunos diputados. Allí, Pablo Iglesias dio la espalda a las familias cuando fueron a trasladarle su petición y el PSOE votó en contra a las enmientas que PP y Cs presentaron con el objetivo de evitar la derogación.

Durante el acto, las familias de Diana Quer, Sandra Palo y Mari Luz Cortés insistieron en que no sólo son las víctimas las que están pidiendo que no se derogue la prisión permanente, sino que también hay un gran apoyo por parte de la sociedad «que quiere proteger a sus hijos». También recordaron que «la ley no es retroactiva y que la aplicación de la pena no cambiará casos anteriores», aunque sí futuros crímenes similares «que vemos cada día».

En estos momentos el debate político se ha ralentizado tras un arranque de año convulso. La propuesta del PNV superó las dos enmiendas de PP y Cs con el apoyo del resto de grupos. Ahora, solo la mayoría que PP y Cs tienen en la Mesa del Congreso está evitando la derogación. Ambos partidos están frenando la derogación prolongando el trámite de enmiendas.