El «Depósito del Juicio Final» celebra este año su décimo aniversario
El «Depósito del Juicio Final» celebra este año su décimo aniversario - FAO

El «Depósito del Juicio Final» celebra este año su décimo aniversario

No basta con un Depósito Mundial de Semillas, advierte la FAO: «Hay que cuidar a las plantas silvestres, que no forman parte de programas de mejora genética, pese a que hacen milagros en las cosechas»

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El Depósito Mundial de Semillas (también conocido como «Depósito del Juicio Final»), que almacena cerca de un millón de semillas de plantas únicas en una galería subterránea en las Islas Svalbard (Noruega), celebrará este año su décimo aniversario.

«Aunque los agricultores han mejorado los cultivos durante milenios, el énfasis en la conservación de la diversidad de cultivos ex situ está históricamente vinculado a Nikolai Vavilov», recuerdan desde la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este botánico creó uno de los primeros bancos de germoplasma en Rusia en 1921 en un intento por terminar con las hambrunas. Vavilov viajó a más más de 60 países, entrevistando a los campesinos y recolectando semillas con potencial para obtener cultivos más resistentes en un mundo cambiante.

«Si bien es necesario centrarse en la conservación en bancos de germoplasma, muchos de los recursos genéticos que se requieren para garantizar sistemas alimentarios sostenibles se hallan en las explotaciones agrícolas en forma de variedades de los agricultores y locales, así como en la naturaleza en forma de parientes silvestres de los cultivos», subrayan desde el organismo.

Las plantas silvestres, especialmente las relacionadas con los alimentos básicos, no obstante, están cada vez más amenazadas: «No suelen formar parte de programas intensivos de mejora genética de los de cultivos, pese a que se sabe que suelen proporcionar rasgos interesantes que pueden hacer milagros en las cosechas», matizan desde la FAO.

Investigadores de todo el mundo rastrean, por ejemplo, el centro de Asia en busca de variedades de manzana; o se adentran en Papúa Nueva Guinea para buscar la mejor variedad de caña de azúcar. Recientemente han encontrado un banano silvestre en el sudeste asiático que puede ayudar a extender la resistencia a un hongo letal que está diezmando la popular variedad Cavendish. También han descubierto información hasta ahora desconocida sobre la historia genética de los parientes silvestres del garbanzo cultivado, lo que ofrece un gran potencial para una popular legumbre, cuya mejora se ha visto frenada por una enorme falta de diversidad genética.

«Los parientes silvestres de los cultivos nos han salvado en numerosas ocasiones y pueden convertirse en protagonistas destacados en nuestras herramientas frente al cambio climático», afirma Hans Dreyer, Director de la División de Producción y Protección Vegetal de la FAO.

Un paso clave para asegurar la supervivencia de estos «diversos y prolíficos» cultivos silvestres consiste en la creación de áreas protegidas. «De hecho, muchos países las tienen, y existe la posibilidad de combinar la conservación de los parientes silvestres de cultivos con la conservación de la naturaleza», señala Chikelu Mba, fitogenetista y líder del equipo de Semillas y Recursos Genéticos de la FAO. «Pero pocos saben lo que albergan» estas áreas.