DÍA MUNDIAL DE LA POBLACIÓN

¿Seremos demasiados para el planeta?: 11.200 millones de personas en el año 2100

WWF reflexiona sobre el límite que existe entre las necesidades crecientes de la humanidad y lo que el planeta puede proveer

Cada 11 de julio se celebra el Día Mundial de la Población
Cada 11 de julio se celebra el Día Mundial de la Población - Diego M. Garces | WWF

Ayer, 11 de julio, se celebraba el Día Mundial de la Población. Y la organización WWF ha aprovechado la ocasión para reflexionar sobre las proyecciones demográficas que distintas instituciones y organizaciones públicas y privadas han ido publicando, y que muestran que, para 2050, el planeta albergará a más de nueve mil millones de personas. «Seremos más, pero ¿tendremos más?», se preguntan desde WWF.

Un crecimiento acelerado

En la actualidad somos casi siete mil quinientos millones de personas en el Planeta. Naciones Unidas estima que así crecerá la población hasta el 2100: 8.500 millones en 2030; 9.700 millones en 2050 y 11.200 millones en 2100.

Más de la mitad de este crecimiento demográfico mundial, desde hoy hasta 2050, se dará en África.

Asia será el segundo continente con mayor contribución al crecimiento poblacional. Con un aporte de 900 millones de personas entre 2015 y 2050.

En 2050, casi 70% de la población mundial vivirá en las ciudades.

Lo que el Planeta puede proveer

En la actualidad nos gastamos en los primeros diez meses del año lo que los ecosistemas pueden producir, regenerar y reciclar en todo el año.

En la mayoría de países, la población crece de una manera en que los recursos ambientales disponibles no son suficientes y superan las expectativas de mejoras en materia de vivienda, atención médica, seguridad alimentaria o suministro de energía.

Se estima que el terreno productivo disponible para satisfacer las necesidades de cada persona que vive en el planeta corresponde a 1,7 hectáreas. Sin embargo, la huella ecológica promedio por cada habitante es de 2,8 hectáreas.

Economía y recursos naturales

En el 2050, la economía mundial será cuatro veces mayor a la de la actualidad y necesitará un 80% más de energía para funcionar. Según la Organización para la Cooperación y Desarrollo económico (OCDE), la falta de políticas más efectivas resultará en que las fuentes de energía para el consumo energético mundial provendrán en un 85% de fuentes fósiles.

La ampliación de asentamientos humanos y el cambio climático contribuyen a la pérdida de biodiversidad
Para esta misma fecha, se prevé que la biodiversidad terrestre (medida como la abundancia media de especies, un indicador para calcular cuán intacto está un ecosistema natural) disminuirá un 10% más hacia 2050. Entre los principales factores determinantes de la pérdida de biodiversidad se cuentan: el uso de suelo (por ejemplo, la agricultura), el desarrollo de infraestructuras, la ampliación de asentamientos humanos y la fragmentación de hábitats naturales, así como la contaminación y el cambio climático.

La OCDE también asegura que 2.300 millones de personas más se sumarán a las que ya viven cerca de las cuencas hidrográficas y provocarán un estrés hídrico severo (un deterioro de los recursos de agua dulce en términos de cantidad) particularmente en el norte y sur de África.

La demanda mundial de agua aumentará en un 55% debido principalmente a la industria, la generación de energía a partir de las centrales termoeléctricas y el uso doméstico.

Alimentación

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la producción de alimentos tendrá que aumentar 70% para cubrir las necesidades de la población mundial en 2050.

La demanda de cereales alcanzará los 3.000 millones de toneladas y la producción de carne aumentará en más de 200 millones de toneladas. El 72% de la producción de carne será para el consumo en países de desarrollo, y que en la actualidad consumen solo el 58%.

Gran parte de la tierra que no está siendo utilizada sufre de limitaciones químicas y físicas
Se necesitarán 120 millones de hectáreas más de tierra cultivable en los países en desarrollo. La mayoría de hectáreas con este potencial solo son adecuadas para ciertos cultivos y están concentrada en pocos países, apuntan desde WWF. «Gran parte de la tierra que no está siendo utilizada sufre de limitaciones químicas y físicas, enfermedades endémicas y falta de infraestructuras para ser aprovechadas. Sin contar con que una parte está cubierta por bosques o sujetas a la expansión de los centros urbanos», concluyen desde la organización.

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