Los incendios provocados por rayos seguirán aumentando en todo el Mediterráneo - ABC | Vídeo: Qué hacer para que no te alcance un rayo en el bosque ATLAS

Los incendios provocados por rayos seguirán aumentando en la región mediterránea

Siempre que continúe el aumento global de temperaturas debido a tres fenómenos que afectan al clima en todo el mundo

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Los incendios provocados por rayos seguirán aumentando en todo el Mediterráneo y las regiones templadas del hemisferio sur si continúa el aumento global de temperaturas debido a tres fenómenos que afectan al clima de todo el mundo: El Niño-Oscilación del Sur, Dipolo del Océano Índico y Modo Anular del Sur.

Ésta es la principal conclusión de un estudio realizado por investigadores de Australia y Estados Unidos, y publicado en la revista Geophysical Research Letters, que examina la relación observada y pronosticada entre los incendios causados por rayos, el aumento de las temperaturas en el hemisferio sur y la variabilidad climática natural de esos tres fenómenos mencionados.

El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es el periodo de calentamiento y enfriamiento periódico del océano Pacífico oriental y central ecuatorial, que afecta al clima global. El Dipolo del Océano Índico (IOD, por sus siglas en inglés) es un fenómeno atmosférico similar que se caracteriza por cambios en las temepraturas de la superficie marina en la parte oriental y occidental del Índico. Y el Modo Anular del Sur (SAM, en inglés) describe el movimiento norte-sur que el cinturón del viento del oeste que rodea la Antártida y lleva humedad al suroeste de los continentes del hemisferio sur.

Andrés Holz, profesor de geografía de la Universidad Estatal de Portland (Estados Unidos), señala que el calor, el oxígeno, el combustible y una fuente de ignición se combinan para iniciar incendios forestales, pero dónde y con qué rapidez se mueve un fuego depende del terreno, los tipos y las condiciones de vegetación presente y el clima.

Los investigadores indican que el SAM tiene un mayor impacto en la generación de los incendios debido a una combinación de menor precipitación y temperaturas más altas. Durante su fase positiva, los vientos del oeste se contraen hacia la Antártida y dejan grandes áreas en el sur de Sudamérica, Sudáfrica y Australia sin lluvia. «Ahora el invierno no es tan lluvioso y el verano es más largo, más seco y más cálido», apunta Holz.

Océanos y temperaturas más cálidos provocan más incendios originados por un rayo

Este investigador subraya que inviernos más secos significan menos humedad en la tierra y los manantiales, y veranos más cálidos elevan la humedad del suelo hacia el aire más rápidamente, permitiendo que la tierra y la vegetación se sequen y se enciendan más fácilmente.

La influencia natural de los tres fenómenos climáticos estudiados (ENSO, IOD y SAM) en la actividad de los incendios fue más fuerte durante el siglo XXI que durante las últimas décadas del siglo XX debido al calentamiento global de origen humano, cuya tendencia se espera que continúe.

«Creemos que, con océanos más cálidos y temperaturas más cálidas en general, vamos a ver una mayor evaporación y transferencia de calor y, por lo tanto, una mayor frecuencia de tormentas convectivas que, a su vez, provoca más incendios encendidos por un rayo», recalca Holz.