Ejemplar de lince ibérico
Ejemplar de lince ibérico - ULE

Las variaciones genéticas que ha experimentado el lince ibérico

Un estudio desvela estos patrones, por primera vez, desde una perspectiva tanto espacial como temporal

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Las poblaciones de lince ibérico en la península tuvieron una diversidad genética mucho mayor en el pasado; aunque ésta no fuera en sí misma muy alta. Y «con escasas diferencias a nivel geográfico», apunta un estudio publicado recientemente en la revista Molecular Biology and Evolution en el que ha participado la Universidad de León (ULE).

Los autores aseguran que «en época histórica se reconoce una metapoblación estructurada con variaciones en su diversidad genética». Se refieren, en concreto, a poblaciones que viven separadas en el espacio, pero que llegan a interactuar a determinados niveles.

Hoy, tal y como manifiesta el profesor de la ULE Carlos Fernández, «se observan dos poblaciones diferenciadas y genéticamente muy pobres, cuya vinculación con las precedentes no resulta evidente, pero que incide en la necesaria mezcla de ambos grupos genéticos y en la priorización de una exhaustiva atención a los aspectos genéticos en el programa de conservación que se está desarrollando».

Para el desarrollo de su análisis ha sido fundamental la colaboración interdisciplinar. Junto a Fernández, de la facultad de Filosofía y Letras de la ULE, firman el trabajo especialistas de la Estación Biológica de Doñana, el Centro de Arqueología de la Universidad de Lisboa (Portugal), el Instituto de Biología y Bioquímica de la Universidad de Postdam (Alemania), y otras entidades y expertos en Prehistoria, Paleobiología o Genómica.

Mapa de distribución del lince en la península Ibérica
Mapa de distribución del lince en la península Ibérica- ULE

«Además de biólogos moleculares especialistas en ADN, era muy necesario contar con muestras de linces ibéricos que permitieran desarrollar un análisis diacrónico; lo que a su vez ha requerido de la participación, entre otros investigadores, de expertos en el estudio de restos óseos recuperados en yacimientos arqueológicos. Estos zooarqueólogos han facilitado los materiales de las cronologías más antiguas», explica Fernández. «Con esta finalidad, -continúa-, fueron analizadas más de 425 muestras para reconstruir la demografía de esta especie tan emblemática de la fauna española y mediterránea. Y conocer, así, sus patrones de variación genética desde una perspectiva tanto espacial como temporal».