CHINA

Los cibernautas piden el fin del «Festival de la carne de perro» de Yulin

En la madrugada del domingo 21 de junio, 10.000 canes serán sacrificados y servidos junto a vino de lichi para festejar la llegada del verano

La tradición del Festival de la carne de perro de Yulin, en la provincia de Guangxi, comenzó en 1990
La tradición del Festival de la carne de perro de Yulin, en la provincia de Guangxi, comenzó en 1990 - HUMANE SOCIETY INTERNATIONAL

Con el solsticio de verano se celebra en Yulin, una ciudad de la provincia china de la provincia de Guangxi (sur del país, en la frontera con Vietnam), el denominado «Festival de la carne de perro». Se estima que unos 10.000 canes, a los que en los últimos años se han sumado también gatos, son sacrificados y cocinados para festejar la llegada de la nueva estación.

Distintos grupos animalistas han pedido a través de la plataforma Change.org que se detenga esta cruel tradición. En un día normal, en el mercado de Yulin, la actividad concluye antes de que el reloj marque las seis y media de la mañana, asegura Peter Li, de la plataforma Humane Society International al diario The Independent. Si uno pasea por el zoco se pueden ver «intestinos y caracasas de perros y gatos. Y a los trabajadores, llenos de sangre, lustrando estos pellejos para venderlos a los restaurantes. Incluso hay perros todavía vivos en las jaulas que parecen exhaustos, raquíticos y sucios», explica el activista.

«Nos apena comprobar que un festival de estas características siga existiendo en una sociedad moderna, en pleno siglo XXI. China es el segundo país del mundo con más casos diagnosticados de rabia, siendo Yulin una de las ciudades que mayor número de éstos registra, con el consiguiente problema sanitario y económico que conlleva. El transporte, almacenamiento y tratamiento de los animales que son sacrificados y vendidos en el mercado carece de los controles necesarios para asegurar su bienestar y la seguridad que se le exige a cualquier producto alimentario. Por si fuera poco, muchos de éstos perros son sustraídos de sus residencias habituales, donde son considerados mascotas y/o guardianes de la casa. Generando conflictos innecesarios entre aquellos que consideran el consumo de carne de perro una costumbre que hay que mantener y quienes estiman que sus mascotas constituyen un miembro más del clan familiar. Las imágenes de brutalidad extrema que los niños que se acercan al mercado pueden observar, puede originar, además, traumas. Y, por supuesto, dañan la imagen del país», explican los redactores de la demanda.

A través de Facebook y Twitter (#stopyulin2015) también se está creando un movimiento popular para solicitar al Gobierno que clausure el mercado de Yulin y dé por finalizado el Festival de la carne de perro y gato.

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