Rusia impide el acceso a la ruta marítima del Norte al rompehielos de Greenpeace

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Rusia ha impedido al rompehielos de Greenpeace el acceso a la ruta marítima del Norte, informó ayer la ONG; «violando el derecho de libre navegación que contemplan las leyes internacionales».

Greenpeace ha denunciado la intención de las autoridades rusas de dificultar las protestas del grupo ecologista contra los planes del gigante petrolero Rosneft en el Ártico.

Las autoridades rechazaron tres peticiones de Greenpeace para atravesar esta vía, situada dentro del Gran Norte (zona que incluye el norte de Canadá, Rusia y Escandinavia, así como Alaska, Siberia y Groelandia), con su barco, el «Artic Sunrise».

El «Amanecer Ártico» de los ecologistas se acercó la semana pasada al navío de investigación sísmica «Akademik Lazarev», de la compañía rusa Rosneft, para evidenciar, «de manera pacífica», las «perjudiciales» actividades de éste con el medio ambiente.

«El "Artic Sunrise" es un rompehielos completamente equipado que posee una notable experiencia en operaciones en estas condiciones. Las petroleras que operan en la región (en la que viven amenazadas y valiosas especies de animales), en cambio, asumen riesgos sin precedentes», explica la militante de Greenpeace Christy Ferguson en un comunicado.

Según la organización, los test sísmicos son peligrosos para los mamíferos que habitan el Ártico, ya que las frecuencias de las señales interfieren con los sonidos que ellos emiten para comunicarse y orientarse. «Si una ballena se encuentra a 500 metros de esta fuente de sonoridad pierde el oído. Y a 150 metros, puede morir», subraya Ferguson.