DÍA EUROPEO DE LA RED NATURA 2000

Monfragüe: seis sitios de acceso público

El «monte fragoso» de Cáceres, por a su riqueza faunística solo comparable a la de Doñana en España, es muy sensible a la presencia humana

Monfragüe se encuentra en el centro de la provincia de Cáceres, en la confluencia de los ríos Tajo y Tiétar. En la actualidad, constituye el único Parque Nacional con que cuenta Extremadura (18.396 hectáreas; 2007).

El Parque y su entorno inmediato (que en total suman 116.160 ha) están protegidos por la Red Natura 2000 como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) desde 2004. Monfragüe, espacio ya transitado por los romanos, que lo conocían como el Monsfragorum (monte fragoso), es también Lugar de Importancia Comunitaria (18.396 ha; 2000) y Reserva de la Biosfera (116.160 ha; 2003).

La mayor parte de Monfragüe, debido a su riqueza faunística (solo comparable con la de Doñana en España), es muy sensible a la presencia humana. No obstante existen una docena de sitios de interés de acceso público. Nosotros hemos seleccionado seis:

1. La aldea de Villarreal de San Carlos, el único punto habitado en el interior del Parque, acoge el Centro de Visitantes de Monfragüe. Carlos III decidió su fundación a finales del siglo XVIII (en 1784) para evitar el pillaje que se daba en el área. Los bandoleros y atracadores que se movían entre Plasencia y Trujillo aprovechaban las sierras escarpadas para asaltar a los viajeros. Pese a los privilegios que concedió el monarca a quienes se establecieran en la aldea (como la excepción del servicio militar), su núcleo de personas nunca fue muy alto, debido a la inseguridad y pobreza de estas tierras.

2. El salto del Gitano, en la entrada desde Trujillo, supone el paraje más fotografiado de Monfragüe, pues alberga la mayor colonia de buitre leonado del mundo (más de 100 parejas entre ambos lados del cortado rocoso).

3. El castillo de Monfragüe, en cuyos alrededores se pueden atisbar las pinturas rupestres mejor conservadas que existen en Extremadura.

4. Desde el mirador del Serrano se puede contemplar la desembocadura del río Tiétar en el Tajo, con el Puente del Cardenal (siglo XV) de fondo. El obispo de Plasencia Juan de Carvajal, mandó levantar el puente en 1446, facilitando las comunicaciones entre su ciudad y la de Trujillo, donde residía una sobrina suya muy querida.

5. La portilla del Tiétar, en la salida noreste de Monfragüe, supone el mejor alto en el camino para ver y oír al búho real, al jabalí y a la nutria.

6. La Tajadilla, junto a las presas de Torrejón y dotado de observatorio, merendero y amplio aparcamiento supone una buena zona para toparse con el águila perdicera. «En el resto del mundo se conoce a la especie como águila de Bonelli. Pero nosotros la hemos bautizado como perdicera, aunque come más conejos que perdices –bromea el monitor Raúl Virosta-. Los últimos análisis han demostrado su parentesco con los falcónidos, por lo que lo apropiado es llamarla águila azor perdicera (Aquila fasciata).»

Itinerarios a pie o en bici

La Reserva de la Biosfera de Monfragüe también dispone de itinerarios a pie o en bici, como el recorrido que enlaza el Parque con la localidad de Serradilla, y que atraviesa distintos ecosistemas (dehesas –algunas con ganadería brava-, pinares, etc.).

La visita gratuita y autoguiada al Parque se puede planificar llamando al 927199134. Monfragüe Vivo organiza, de igual modo, experiencias a la medida de los usuarios que contraten sus servicios (927459475). Desde hides (bebederos y comederos de grandes rapaces y aves carroñeras), hasta rutas 4x4, pasando por estancias en la recién inaugurada casa rural «Finca La Parrilla».

«El 80% de la superficie de Monfragüe pertenece a propietarios privados, que llevan a cabo su explotación ganadera, cinegética y de aprovechamiento del corcho de manera muy controlada. Nosotros tenemos diferentes acuerdos con las fincas próximas al Parque. Y, por ello, podemos ofrecer la excursión al salto del Corzo, considerado más espectacular que el del Gitano», destaca Virosta, director de la empresa de turismo de naturaleza.

La mejor época para acercarse al Parque es la primavera, entre marzo y mayo. Si solo puede acudir entre los meses de julio y agosto, aproveche las primeras y últimas horas del día. El otoño y el invierno tienen el aliciente de incorporar taxones de aves no reproductoras en Monfragüe. Y entre septiembre y octubre acontece la espectacular berrea de la abundate cabaña de cérvidos que existe en la demarcación.

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