MULTAS

Los semáforos con radar se extienden por toda España

Palma contará por vez primera con cámaras de control de vehículos con el sistema «foto-rojo»

PALMA DE MALLORCAActualizado:

Pese a la polémica sobre su legalidad, así como sus márgenes de error, los llamados semáforos «foto-rojo» continúan su expansión por España. Se trata de semáforos en los que se ha instalado una cámara con la finalidad de comprobar el cumplimiento de la detención de los vehículos, generalmente en pasos de peatones con semáforo de la ciudad.

Este sistema es capaz de detectar y grabar cualquier vehículo que se salte un semáforo en color rojo. Este tipo de semáforos se caracterizan por tener una serie de elementos diferentes de cualquier otro semáforo habitual, según informan desde Legalitas. Un sensor de luz, cámara que graba la infracción, y un lector de matrícula.

La sanción por rebasar un semáforo en rojo es de 200 euros y la consecuente pérdida de 4 puntos del permiso de conducir, exactamente igual que si lo impone un agente que detecte la infracción.

El objetivo de la puesta en marcha de este tipo de dispositivos era el de hacer que los conductores respeten el rojo de los semáforos para evitar la colisión con otros vehículos, y garantizar la seguridad de los peatones a la hora de cruzar.

La última localidad española en sumarse a esta moda de semáforos con sensores y cámaras es Palma de Mallorca. El concejal de Movilidad de este municipio, el socialista Joan Ferrer, ha anunciado este jueves que la Junta de Gobierno municipal adjudicó ayer a tres empresas el servicio de semáforos y mantenimiento y gestión de la movilidad por un importe global de 2,8 millones de euros. Una de las principales novedades de dicho contrato es que establece que la capital balear contará por vez primera con cámaras de control de vehículos con el sistema «foto-rojo».

Los dos nuevos dispositivos fílmicos que tendrá el consistorio permitirán multar a los conductores que se salten semáforos en rojo. Este sistema funciona ya en otras ciudades españolas, si bien ha generado una cierta polémica en estos últimos años, ya que la mayoría de dispositivos instalados en su momento no estaban sometidos a controles metrológicos.

Movilidad sostenible

El concejal de Movilidad de Palma ha explicado este jueves que además de las dos cámaras de control «foto-rojo» ya mencionadas, habrá también en la capital isleña dos cámaras más de lectura de Áreas de Circulación Restringida (Acire) y dos radares móviles que estarán conectados a la sala de control de tráfico y permitirán multar a las personas que excedan los límites de velocidad fijados. Asimismo, se instalarán dos puntos de recarga para vehículos eléctricos, tres nuevos puntos para Bicipalma y más cámaras de control del tráfico en la zona de la Playa de Palma. La nueva contrata entrará en vigor el próximo 24 de julio.

«Los radares en Palma son una novedad que se incluye por primera vez en el núcleo urbano», ha indicado Ferrer, para añadir: «La ciudad necesita mejorar el control para poder garantizar calmar el tráfico, que es uno de nuestros objetivos como área con respecto a una movilidad sostenible».

Cabe recordar que en el presente mandato gobierna en el Ayuntamiento de Palma un tripartito conformado por el PSOE, la coalición ecosoberanista MÉS y Podemos. En los dos primeros años de esta legislatura el alcalde fue el socialista José Hila, quien en junio del pasado año fue relevado por el ecosoberanista Antoni Noguera en función de los acuerdos de gobernabilidad suscritos al inicio del actual mandato.

Sentencias

Según publicó ABC el pasado mes de enero, desde que hace cerca de una década la asociación Automovilistas Europeos Asociados (AEA) denunciase la «inseguridad jurídica y falta de garantías» del citado sistema de captación de imágenes, distintos juzgados y tribunales de España «han venido acogiendo los argumentos jurídicos» de dicha organización de defensa de los conductores, «anulando las sanciones impuestas por distintos consistorios que, en ocasiones, tienen adjudicada la gestión de este tipo de multas a empresas privadas mediante un porcentaje de la recaudación».

Así, el pasado mes de enero, la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo confirmó la anulación de una sanción de tráfico por infracción grave, consistente en saltarse un semáforo en rojo en un paso de peatones, interpuesta por la imagen captada por un dispositivo «foto-rojo» en Catarroja (Valencia).

Esta resolución del Supremo reiteró lo que ya dictó en noviembre de 2015 sobre las infracciones de semáforo captadas por el sistema «foto-rojo», en contestación a otro recurso planteado por el Ayuntamiento de San Sebastián (Guipúzcoa) y fue el motivo por el que desde entonces el consistorio donostiarra dejó de utilizar este sistema de captación de imágenes.