Motor - Reportajes

Principales fallos en el examen del carné de conducir

Los nervios y la falta de atención están detrás de la mayor parte de los suspensos

Hay que prestar mucha atención
Hay que prestar mucha atención - ABC.es

La movilidad, la necesidad de desplazarse en coche se ha convertido en una necesidad, tanto en la vida privada como para el desempeño de la actividad laboral. Y el examen de conducir es una de las pruebas que provoca mayor estrés y nerviosismo.

Según un estudio realizado por Goodyear analizando el comportamiento de 6.400 jóvenes conductores menores de 25 años en 16 países europeos, el 43% de los españoles suspenden su primer examen práctico, mientras que el teórico es aprobado a la primera por el 83% de los alumnos.

Las prisas, el tener un tiempo limitado para hacer el test, y la presión por aprobar, nos pueden jugar una mala pasada a la hora de superar la prueba teórica. El día del examen teórico, lee las preguntas y sus correspondientes respuestas con calma, por mucho que sepas que una de ellas es la correcta, no te precipites ya que hay muchas respuestas trampa que atienden solo a matices.

Según Daniel Hernández, director de marketing de Doncar, uno de los problemas que hacen más difícil aprobar el examen es que la parte teórica «normalmente la consideramos menos importante», cuando en realidad esa teórica es la que «nos va a servir para enfrentarnos mejor a la parte práctica».

Si nos referimos a la prueba práctica, los nervios y la falta de atención son dos de los principales factores que llevan a un sispenso, según nos comenta Daniel Hernández.

Entre los fallos más habituales destacan el no mirar los espejos retrovisores ni girar la cabeza para evitar los ángulos muertos y así poder ver las señales. Tampoco nos fijamos en los semáforos, en la presencia de peatones «sobre todo en los pasos de cebra» y de vehículos en la carretera, en nuestra trayectoria, o en las incorporaciones a la calzada.

Las glorietas son un auténtico quebradero de cabeza para muchos conductores con años de experiencia. Se han convertido en una especie de «gymcana» en la que nuestra «supervivencia» no solo depende de lo que hagamos nosotros, sino también de lo que hagan los demás conductores. Por eso las rotondas son también «un punto importante en el que podemos cometer un fallo que nos lleve al suspenso», nos dice Daniel Hernández. Los posibles fallos los podemos cometer porque «durante la fase de aproximación muchas veces llegamos con una velocidad inadecuada y sin realizar las reducciones de marchas, después en la fase de entrada no cedemos el paso correctamente y durante la fase de franqueo obstaculizamos a los vehículos que circulan por la vía» nos aclara.

La tercera causa de suspensos se debe a la velocidad inadecuada en los carriles de aceleración, tanto porque no adecuamos la velocidad a la vía rápida a la que nos incorporamos o bien porque entramos en la vía «obligando a los vehículos que circulan por la principal a reducir su marcha o bien a desplazarse considerándose una falta deficiente». En cuanto a los carriles de deceleración, que serían el cuarto motivo de no aprobar el examen según los responsables de Doncar.es, aquí el fallo más común es frenar o reducir la marcha sin salirse de la vía, obligando a los vehículos que circulan detrás a frenar considerablemente.

Finalmente, los estacionamientos y las paradas serían el último de los fallos importantes que provocan los suspensos. En los primeros los fallos suelen ser no tomar bien las referencias al estacionar, subirse al bordillo, golpear los vehículos que están estacionados o bien hacerlo en lugares donde esté prohibido, como vados, o zonas de carga y descarga.

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