Llegan los radares en vehículos privados, el arma «indetectable» para acabar con los excesos de velocidad

Francia ultima la implantación a nivel nacional de una red de vehículos privados dotados con sistemas de detección de velocidad. Serán coches camuflados cuyos conductores, civiles, recibirán una gratificación

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Francia ultima la implantación de una novedosa red de vehículos privados con radar que podría poner fin a los excesos de velocidad en su red viaria. Tras una prueba de varios meses que comenzó en febrero en Normandía, las autoridades galas extenderán al servicio a nivel nacional a partir del próximo mes de noviembre.

Según la revista gala de automoción «Auto Plus», el despliegue comenzará con 26 unidades, aunque esta cifra se incrementará hasta hasta llegar a 400 vehículos camuflados. Los conductores que lleven el equipamiento en sus vehículos -camuflados y muy difíciles de detectar- recibirán una gratificación.

Según los cálculos de «Auto Plus», se pasaría de los dos millones de sanciones por exceso de velocidad registradas en 2016 a los ocho millones. Este incremento en el número de denuncias reportaría a las arcas públicas 357 millones de euros. Un espectacular aumento de la recaudación se explica porque, actualmente, los agentes franceses patrullan, con el radar de velocidad operativo, una media diaria de 1 hora y 13 minutos. Con el nuevo sistema de conductores civiles ese tiempo se multiplicaría, alcanzando hasta las seis horas diarias de vigilancia efectiva.

Según «Auto Plus», la inversión del Gobierno en la adquisición de vehículos, instalación de los radares, gestión de las denuncias y remuneración de los conductores privados asciende a 53 millones de euros, y prevé alcanzar una rentabilidad del 85% cuando el sistema esté plenamente implantado.