Ivan Segal: «El concesionario tendrá que reinventarse con el coche autónomo, pero seguirá existiendo»

El director general de Renault Iberia repasa las claves del éxito de Dacia y los retos de futuro del sector

FránkfurtActualizado:

Son buenos tiempos para Renault. Junto a Nissan, con la que forma una alianza desde 1999, se ha convertido en el primer fabricante mundial de automóviles, con 5,27 millones de vehículos vendidos hasta junio. La marca francesa está bien posicionada en todos los frentes, en especial en el de los SUV, el que más crece en Europa, donde el impulso de Nissan le ha llevado a lanzar al mercado exitosos modelos como el Kadjar y el nuevo Koleos. También domina casi en exclusiva el bajo coste, gracias a una decidida apuesta por Dacia que ha demostrado ser un acierto, y que se reafirma este año, con un renovado Duster que crece en calidad y habitabilidad y que según cree Ivan Segal, director general de Renault Iberia, continuará impulsando el éxito de la marca en países, como el nuestro, donde ya goza de buena acogida.

«El concepto de Dacia cosechó algunas críticas al principio, pero ahora no hay dudas de que está funcionando», explica Segal, que resalta que, quién prueba un Dacia, repite. «Tenemos una de las tasas de fidelidad más altas del sector, y el cliente se siente orgulloso».

La marca rumana ya supone un tercio de las ventas de Renault y España es su cuarto mercado europeo. Para él, las claves del éxito son claras. Por un lado, comercializar un coche «con un buen equilibro entre prestaciones y rendimiento». Y por otro, reducir al mínimo los costes, lo que hace que sea «muy rentable» su venta. Especialmente beneficiosas han sido las sinergías con la potente red de concesionarios de Renault, ya que ambas marcas habitualmente comparten stand.

Aunque no está en el horizonte un Dacia eléctrico -las versiones alternativas se limitarán, por el momento, al GLP-, las concesiones del grupo en España ya se han adaptado totalmente a la llegada de los vehículos eléctricos. En nuestro país, Renault lidera con su ZOE las ventas de vehículos eléctricos, y la nueva versión, cuya autonomía se ha incrementado en un 50%, hasta 400 kilómetros, ha estimulado el interés de los compradores. «Las ventas se han duplicado», asegura Segal, que sin embargo pide reformular la Ley del Gestor de Carga en España para fomentar la creación de cargadores. «Ahora mismo no fomenta la creación de puntos de carga. Eso ha hecho que España sea el país menos desarrollado en instalaciones de carga, por detrás de Portugal».

En el catálogo de ayudas, Segal también pide actualizar el PIVE y el MOVEA, ante la constatación de que el parque español continúa siendo uno de los más antiguos de Europa y de que la movilidad eléctrica no termina de despegar. «El MOVEA no es la solución para fomentar la movilidad alternativa. La primera palanca para resolver la contaminación es reducir la antigüedad del parque, retirar los coches Euro1 y Euro2. Debe haber un plan de renovación en dos fases, que pase por retirar los vehículos más antiguos y se complemente con un plan que fomente el conocimiento de los coches alternativos. Y debe ser sostenible en el tiempo, porque ofrecerlo solo durante unos meses genera inestabilidad. Sería una solución y costaría el mismo dinero que se gasta actualmente».

El siguiente reto a afrontar será el de la conducción autónoma, que ya está transformando el negocio de las marcas de automoción. «No sabemos todavía como impactará sobre los puntos de venta, pero la red probablemente no va a vender de la misma forma. Tendrá que reinventarse. Pero no tenemos previsto que desaparezca. Se mantendrá siempre que siga ofreciendo valor añadido, cercanía, confianza en el consumidor... Ahora bien, dentro de 10 años los concesionarios ofrecerán otro tipo de servicios. Personalmente yo preveo una relación triangular entre la marca, el comprador y el concesionario, en la que el intercambio se produzca finalmente en el concesionario de forma digitalizada.