Qué hay que hacer para recurrir una multa de aparcamiento

Una buena baza si nos multan en Cataluña, Galicia o el País Vasco es recurrir alegando no entender el significado de la señal

MADRIDActualizado:

Las zonas de residente, la azul, los espacios de carga y descarga o los aparcamientos para minusválidos son con mucha frecuencia los últimos recursos de los conductores a la hora de aparcar, tras dar innumerables vueltas por una zona sin encontrar plaza de estacionamiento «legal».

En ocasiones se aparca en una zona prohibida de manera consciente, pero en otras ocasiones puede ser por error, e incluso nos pueden multar por habernos excedido en el tiempo delimitado por la zona controlada ORA.

En cualquier caso, siempre cabe la posibilidad de recurrir, e incluso ganar el recurso. Pero para ello deberemos seguir una serie de pautas. Recurrir una sanción por cometer una infracción de tráfico no es difícil. Simplemente, se debe redactar un recurso con un argumento que exponga claramente los motivos de dicha reclamación en caso de se considere como una multa injusta.

Para recurrir una multa se dispone de 20 días naturales, una vez se efectúa la denuncia puede notificarse en el acto, ser publicada en el BOE, a través del DEV o puede ser notificada en nuestro propio domicilio.

Si por el contrario decidimos no recurrir la multa, podemos acogernos al descuento del cincuenta por ciento que se nos aplicará al total de la sanción si realizamos el pago de la misma mediante la fórmula del pronto pago, es decir, si pagamos la sanción en el plazo de 20 días naturales desde que la denuncia nos fue notificada. El pago de la multa lo podemos realizar vía internet (DGT); llamando al teléfono 060; en cualquier oficina de Correos; en cualquier sucursal de La Caixa; o en cualquier Jefatura Provincial de Tráfico mediante tarjeta de crédito o débito.

En el caso de que la sanción haya sido impuesta por un policía local, se deberá recurrir en el Ayuntamiento de la localidad donde haya sido impuesta. Para ello, lo primero que tenemos que hacer es solicitar en el Consistorio correspondiente un escrito de alegaciones. En este documento debemos rellenar los datos de la multa que nos ha sido impuesta, los datos del conductor o titular del vehículo y exponer en un breve texto los motivos que alegamos para evitar el pago de la multa.

Una vez cumplimentados todos estos datos, debemos registrar este escrito de alegaciones en la oficina de registro del ayuntamiento donde se nos ha sido impuesta la sanción, cuyos funcionarios enviarán la misma a la comisaría de policía local, donde tomarán la decisión definitiva a la misma, es decir, si aceptan nuestro recurso y nos libramos de efectuar el pago o si rechazan nuestra alegaciones y nos vemos obligados a abonar la sanción impuesta.

¿Qué podemos alegar?

Lo primero que se debe tener en cuenta es si el espacio donde hemos estacionado corresponde a alguna plaza reservada, como las destinadas a minusválidos o carga y descarga. Si por error hemos perjudicado a terceros será difícil que el recurso prospere dado que si la plaza que hemos ocupado cuenta con la señalización correcta tendríamos todo en contra.

Para el resto de situaciones, como el hecho de aparcar en la acera o en prohibido, parada en doble fila, o no poner el ticket del estacionamiento regulado, tenemos siempre que hacer una observación exhaustiva del lugar en el que hemos sido multados y más aún, si en el momento de recibir la sanción no estábamos presentes. Según los expertos de Multayuda «este punto es muy importante dado que cualquier detalle que observemos puede ser clave para recurrir con éxito la multa de aparcamiento».

Aquí es donde entrarían en juego las señales y su visibilidad, debido a que cualquier pegatina, rama de árbol o pintada pueden ser determinantes para salvarnos a tiempo del pago de la multa de tráfico. Además del hecho de que no haya obstáculos que dificulten la visión de la señal, estas tienen que estar al menos en el idioma oficial del estado.Una buena baza si por ejemplo nos multan en Cataluña, Galicia o el País Vasco y recurrimos alegando no entender el significado de la señal. En este punto la ley nos ampara y el recurso tendría éxito.

Por último y no menos importante, tenemos que acudir a la comprobación de los datos de la multa de aparcamiento, debido a que un error en el nombre de la calle, en la matrícula del coche o incluso en los apellidos del posible infractor, pueden ser claves para justificar que la multa de tráfico no es válida. Se trataría de un defecto de forma y su recurso puede alcanzar la meta que deseemos.

Del mismo modo, si consideramos que hemos sido sancionados injustamente por un agente, podemos exigir la presentación de fotografías o pruebas fehacientes como testigos para dar mayor credibilidad a nuestra solicitud.