Diez puntos básicos que todo buen motorista debe revisar antes de circular

Desde la presión de los neumáticos hasta el líquido refrigerante, todos los elementos de la moto son imprescindibles

MadridActualizado:

El equipo de AMV, presente en Europa desde hace más de 40 años, está constituido por motoristas apasionados que se han implicado constantemente en el mundo de la moto a través de la competición, la organización de eventos y la participación en grandes acontecimientos del sector. Por ello, pone a disposición del cliente el Territorio AMV, un espacio el que se pueden consultar consejos y la información más actualizada sobre temas relacionados con su seguro. También puede acceder a consejos relacionados con diversas temáticas que pueden ser de utilidad y diferentes acciones en las que AMV está involucrada como patrocinio de pilotos, competiciones o su Fundación.

Asimismo, en este espacio el usuario puede descargar la legislación y otros prácticos documentos: un parte amistoso de accidente, qué tipo de carnet se necesita para conducir una moto y enlaces a páginas web relacionadas con el mundo del motor, las administraciones y consejos prácticos. Eso sí, desde la aseguradora nunca dejan de poner en valor que existen varios puntos que todo buen amante de las dos ruedas debe revisar antes de circular y realizar cualquier ruta:

1. Presión de los neumáticos: revisar con un manómetro y realizar su lectura siempre con el neumático frio. La presión óptima es distinta entre el neumático delantero y el trasero, y varía si viajamos solos o en compañía. Sigue las indicaciones del fabricante.

2. Estado de los neumáticos: la profundidad de la banda de rodadura debe ser la correcta, según nos indica cada fabricante. Sobrepasado ese límite es imprescindible cambiar el neumático.

3. Engrase de cadena: realizar el mantenimiento con la moto en paralelo, mediante la limpieza y el engrasado en intervalos de 500 km. en condiciones normales y más frecuentemente con lluvia. Aplicar el spray a una distancia aproximada de 15 cm., siempre por el interior y girando la rueda para que actúe a lo largo de toda su longitud.

4. Tensado de la cadena: la moto ha de estar totalmente vertical. Para verificar la tensión se puede utilizar un destornillador, desplazando hacia arriba la cadena. Una vez comprobada, se debe realizar el tensado con una herramienta específica. En la zona del basculante, se encuentran unas muescas que ayudan a equilibrar el tensado por ambas partes de la rueda.

5. Nivel de aceite: el aceite cura la salud del motor y la caja de cambios. No debe estar lubricado en exceso y mucho menos en defecto. Para medir se suele utilizar el ojo de buey, situado en la tapa izquierda del cubre cárter del motor y la varilla de medición, alojada en esta misma zona del motor. El motor tiene que estar en frío y la moto en posición vertical.

6. Comprobación de luces, intermitentes y claxon: Verifica el buen estado del sistema eléctrico. Asegúrate del correcto funcionamiento de intermitentes, luz de cruce (fija en los modelos actuales), luz de freno trasero, luces largas, ráfagas y claxon.

7. Nivel de líquido de frenos: el circuito hidráulico de frenada cuenta con dos depósitos uno para el freno delantero y otro para el trasero. El nivel de aceite puede bajar por el consumo de las pastillas de freno, comprueba su estado antes de rellenar. El tipo de aceite viene dado por el fabricante.

8. Pastillas de freno: no es necesario desmontar nada, basta con mirar entre el disco y la pastilla. Cuando se observe que el desgaste entre el ferodo y la parte metálica es inferior a 1,5 cm., habrá llegado el momento de sus sustitución. Se aconseja realizarla en un taller especializado.

9. Estado de las suspensiones: con una inspección visual de la horquilla delantera y el amortiguador trasero se puede dictaminar si existe alguna fuga de aceite a través de sus juntas. Cualquier otro tipo de examen interno deberá realizarse por profesionales en un taller especializado.

10. Líquido refrigerante: existen diferentes tipos de refrigeración, por aire forzado, por aceite y por líquido. En el caso de que sea por líquido localiza el depósito donde se aloja el refrigerante, casi siempre al lado del radiador. Revísalo siempre con el motor frío. El tipo de refrigerante a utilizar vendrá indicado por el fabricante.