Un 6% de la población no sabe que padece esta enfermedad
Un 6% de la población no sabe que padece esta enfermedad - ABC

Diabetes: detecta una de las enfermedades más peligrosas al volante

La diabetes es una enfermedad que puede suponer un riesgo a la hora de conducir si no se conocen sus síntomas, los cuales pueden derivar en mareos y desorientación

MadridActualizado:

Conocer en qué medida una enfermedad, o qué características de la misma incrementan el riesgo de accidente en el tráfico, tiene gran interés entre la población. Y es que se sabe que algunas personas con ciertas patologías poseen un mayor riesgo de accidente de tráfico y una de las más peligrosas es la diabetes.

El tratamiento con insulina o antibióticos orales que siguen los diabéticos pueden tener repercusiones en el sistema nervioso derivando en complicaciones microvasculares, además de problemas de visión como cataratas o glaucomas. Aunque todavía hay una peor: la hipoglucemia o las bajadas de nivel de azúcar en sangre. Una hipoglucemia durante la conducción da lugar a mareos, desorientación, falta de concentración, trastornos de coordinación y pérdida de conciencia.

Por este motivo, los diabéticos pueden tener mayor riesgo de accidente de tráfico, de ahí la necesidad de intervención de este colectivo. Según un estudio de di@bet.es, la prevalencia de este trastorno es del 14% y, entre quienes la padecen, un 6% no sabe que la padece.

Hipoglucemia, mayor riesgo

La Dirección General de Tráfico publicó un estudio en el año 2014 en el que se comparó el riesgo de accidente de tráfico de pacientes con diabetes en relación con la población general. El riesgo relativo osciló entre un 12 y un 19% más. Y el factor que se asocia a este mayor riesgo de accidente son los antecedentes recientes de hipoglucemia severa (bajo nivel de glucosa en sangre asociado a un deterioro de la función psicomotora que requiera ayuda de otra persona para administrar sustancias para normalizar su glucemia, según la Sociedad Americana de Diabetes y tal y como lo recoge la DGT), independientemente del tipo de diabetes o del tratamiento farmacológico que se utilice.

Bien es cierto que cada caso es distinto, pero, como grupo, los diabéticos deben prestar especial atención a la conducción. Tal y como aprecia la DGT, el buen control y el conocimiento por el enfermo de la enfermedad reducen de forma importante el riesgo. La inadecuada respuesta al tratamiento, su comorbilidad (alteraciones de la visión y neuropáticas que afectan a la movilidad y sensibilidad, y trastornos cardiovasculares) o la frecuente aparición de hipoglucemias comprometen la capacidad para conducir con seguridad.

Esto no significa que las personas que padezcan esta enfermedad no puedan conducir, sino que deben reconocer los síntomas y realizar un buen seguimiento. La DGT ha puesto en conocimiento de todos los conductores diabéticos ocho consejos para que no afecte a su seguridad en la carretera:

-Realice controles antes de iniciar el viaje. No conduzca si sus niveles de glucosa son demasiado bajos.

-Aprenda a conocer los síntomas de hipoglucemia (temblor, sudoración o palpitaciones, entre otras) y evite las circunstancias que lo producen (respete los horarios de descanso, comida y medicación).

-Lleve siempre en el coche alimentos ricos en hidratos de carbono como galletas, caramelos o zumo de frutas, entre otros.

-En los viajes, proteja su medicación tanto del frío como del calor.

-Extreme la precaución al conducir tras los cambios de dosis o de tratamiento hasta que no tenga controlados los niveles de glucosa en sangre.

-Si ha tenido un nivel de azúcar en sangre tan bajo que se ha desmayado, si ha necesitado una inyección de glucagón o si ha tenido muchos incidentes por su nivel de azúcar en sangre, hable con su médico.

-No consuma bebidas alcohólicas sin va a conducir.

-En viajes largos, evita situaciones de tensión, procure ir acompañado y haga pausas frecuentes.