Imagen después de la aplicación de la segunda fase del plan anti contaminación en Madrid
Imagen después de la aplicación de la segunda fase del plan anti contaminación en Madrid - ABC

¿Contamina más un coche diésel o gasolina?

Los automóviles generan el 18% del CO2 que se produce en el mundo y son responsables del 10% de la contaminación a nivel global

MadridActualizado:

España es un país de diésel. Esta era una afirmación muy difícil de negar si nos fijábamos en las cifras de ventas hasta el momento, no obstante, en el último informe publicado por ACEA, las motorizaciones de gasolina han tomado la delantera a las de diésel en lo que va de año 2017. Un dato que reafirma la Asociación Nacional de Importadores de Automóviles, Camiones, Autobuses y Motocicletas: hasta el mes de septiembre se han matriculado 469.821 vehículos a gasolina y 463.847 diésel.

Si esto ha sucedido tras el escándalo generado con los vehículos del grupo Volkswagen (o más conocido como Dieselgate) o debido a los debates sobre la contaminación y las emisiones, es un enigma. Aunque podría ser una buena razón ya que los automóviles generan en 18% del CO2 que se produce en el mundo y son responsables del 10% de la contaminación a nivel global, tal y como se indica en el estudio del Institut de Ciènces de la Terra Jaume Almera, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España y encargado por la Fundación Gas Natural.

Pero si recordamos hasta dónde llega el estudio, los vehículos diésel contaminan hasta cuatro veces más que los de gasolina similares al emitir niveles muy superiores de dióxido de nitrógeno (NO2) y partículas en suspensión, dos de los principales contaminantes del aire. Asimismo, según revela un estudio de la Federación Europea de Transportes y Medio Ambiente, los coches diésel emiten más gases de efecto invernadero (GEI) que los coches de gasolina si se tiene en cuenta todo el ciclo de vida del vehículo.

Por lo tanto, hace ya unos años que la elección de un coche a gasolina o diésel no se basa en lo económico (los utilitarios diésel son más caros que los motores a gasolina), sino también en lo ecológico. Y es que a pesar que la gasolina ha evolucionado mucho debido a la introducción, en mayor parte, de la inyección directa y la utilización más común de los turbocompresores en estas motorizaciones, los coches diésel también afectan a la calidad del aire y a la salud de la población. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente se producen tres millones de muertes al año en todo el mundo relacionadas con la exposición a la contaminación atmosférica.

Automóviles modernos

Un nuevo estudio de seis países publicado en Scientific Reports, cuya base fue puesta en marcha por un químico estadounidense que trabaja actualmente en la Universidad de Montreal (Canadá), ha mejorado la imagen que se tiene de este tipo de combustible. En él se dice que los automóviles diésel modernos emiten menos contaminación en lo que se refiere a las partículas de carbono. Algo contradictorio hasta el momento ya que los vehículos diésel emiten en general más óxido de nitrógeno.

«Dado que el diésel es mucho más limpio que antes, los reguladores ambientales deben cambiar cada vez más su enfoque a los coches más sucios de gasolina y otras fuentes de contaminación del aire», explica el científico Patrick Hayes, de la Universidad de Montreal. «El diésel tiene una mala reputación porque se puede ver la contaminación, pero en realidad la peor es la contaminación invisible que viene de los coches de gasolina», añade Hayes.

El estudio también revela, no obstante, que los coches diésel más viejos contaminan más que los automóviles de gasolina, pero porque estas motorizaciones, en general, emiten mucho más óxidos de nitrógeno, que causan «smog» y lluvia ácida.

Alternativas

Ante este escenario, los coches eléctricos e híbridos se convierten en una buena alternativa de movilidad. En el caso de los híbridos -gracias a la utilización simultánea o independiente de sus dos motores- consumen menos combustible. Ese menor consumo se traduce en un mayor ahorro económico y en una menor emisión de CO2 a la atmósfera.

Además, los híbridos cuentan con mayor autonomía que los eléctricos (al menos de momento), ya que disponen de un motor adicional que funciona por combustión. Pero este no es el único aspecto superado. La autonomía del híbrido es también mayor que la de vehículos diésel o gasolina, ya que el motor eléctrico aprovecha la energía cinética del coche –derivada de la energía de la frenada y de la acción de las ruedas- para recargar las baterías.

Por tanto, los coches híbridos son la mejor opción para trayectos esencialmente urbanos (95% por ciudad y solo un 5% por carreteras convencionales). Ante esto, la Asociación Nacional de Importadores de Automóviles, Camiones, Autobuses y Motocicletas indica que, en lo que va de 2017, se han matriculado 4.485 vehículos eléctricos. Un dato que confirma que la población está concienciada con el cambio.