Los colores más (y menos) peligrosos para tu coche y el motivo psicológico por el que lo has elegido

Según un estudio, los coches marrones, negros y verdes sufren más accidentes que los grises, rojos y amarillos

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El color de un vehículo influye en el riesgo de que su conductor sufra o no un accidente. Es lo que se desprende de un estudio elaborado por la Universidad de Auckland y recogido por la aseguradora Mapfre, que afirma que los coches marrones, negros y verdes sufren más accidentes que los grises, rojos y amarillos.

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Además, según este mismo estudio, los coches gris plata tienen un 50% menos de probabilidades de accidente en comparación con los blancos, rojo o azules.

Otros estudios, como el realizado por el Centro de Investigación de Accidentes de la Universidad de Monash, certifican que los vehículos más oscuros -en especial los negros- tienen un mayor riesgo de sufrir un siniestro. Según el Comisariado Europeo del Automóvil (CEA), el motivo es fundamentalmente la menor visibilidad de estos vehículos, en especial por la noche o en situaciones de climatología adversa.

Esta conclusión desmiente la creencia popular de que los vehículos de colores chillones -en especial rojos y amarillos- acumulan un mayor número de siniestros por el comportamiento más agresivo de sus conductores. Según otro análisis, este del comparador de seguros Rastreator, se trata de una «leyenda urbana» que no tiene ningún impacto real en el importe de la póliza del seguro.

«Las compañías de seguros consultadas a este respecto desmienten que el color sea una prima extra que tengamos que pagar en nuestro seguro de coche. Sí tienen en cuenta factores valorativos como la edad del conductor, su historial de accidentes, las características y antigüedad del vehículo en cuestión, y el hecho de tener parking propio cubierto», aseguran desde Rastreator.

Color y personalidad

Ahora bien, resulta innegable que la personalidad del conductor influye en el color del vehículo por el que se decanta. Así lo demuestra otro análisis, este de la Facultad de Psicología de la Universidad Carlos III de Madrid, que apunta que los vehículos de colores vivos suelen ser conducidos por personas que asumen más riesgos al volante, mientras que los de colores discretos son escogidos por personas con más experiencia en la conducción, más mayores y más cautos.

Más concretamente, otro estudio, realizado en 2014 por la compañía de leasing Arval, afirma que el color de un automóvil anuncia, en buena medida, aspectos de su propietario como la personalidad, pero de igual modo características demográficas o su estilo de vida.

De este modo, los dueños de coches blancos con una media de 38 años tienen muchas posibilidades de ocupar un alto cargo en su empresa como directivos. Por su parte, los de coches negros, con una media de edad de 41 años, se ven a sí mismos como personas inteligentes y creativas, abiertas a nuevas experiencias.

Por su parte, los conductores de automóviles azules rondan los 45 años, saben escuchar y suelen ser más empáticos y objetivos, y los de coches verdes (sobre los 48 años) presentan un perfl más introvertido y materialista.

El estudio de Arval indica que los conductores de coches rojos son introvertidos pero con tendencias impulsivas, mientras que los dueños de vehículos grises se ven felices y los de aquellos que lucen plata metalizado emocionalmente estables y relajados, poco propensos a la ansiedad y de unos 45 años. En última instancia, los colores de carrocería beige o marrón suelen prioritarios para los compradores más jóvenes y suelen pertenecer a personas tímidas.