Claves para no tener ningún susto en coche durante Semana Santa

Principalmente, es necesario poner a punto el vehículo y ser un buen conductor durante una de las épocas del año con más desplazamientos en nuestro país

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Llegan las vacaciones de Semana Santa, una oportunidad tanto para disfrutar del tiempo libre como de las celebraciones religiosas y procesiones repartidas por toda España. La Dirección General de Tráfico (DGT), en 2017, contabilizó 14,8 millones de desplazamientos (algo que se espera que se mantenga o aumente este 2018), ya que los viajes por carretera son los preferidos para los desplazamientos durante estos días.

Son varias las razones: es la forma que aporta más libertad de movimiento, puede resultar más económica, permite disfrutar del recorrido divisando el paisaje y charlar cómodamente con nuestros compañeros de viaje. Por lo tanto, el portal de motor coches.net, ha elaborado un decálogo completo para poner a punto el vehículo y ser un buen conductor durante una de las épocas del año con más desplazamientos en nuestro país.

Sobre todo, es importante prestar atención a las recomendaciones tanto antes de comenzar el viaje como durante el mismo para tener un trayecto óptimo y sin sorpresas. Además, este año, coincide con el cambio de hora, aumentando las horas de luz solar.

1. Revisión previa del vehículo. Verificar el estado de los neumáticos, los niveles de líquidos, limpiaparabrisas, aceite y líquido refrigerante. Además, comprobar la suspensión, las luces y los frenos, así como el climatizador y aire acondicionado para evitar la sensación de cansancio por el calor. El interior del vehículo tiene que estar a una temperatura entre los 20º y 24ºC.

2. Escuchar las predicciones del tiempo y del tráfico. Estar informado acerca de las incidencias climatológicas y del tráfico es necesario para evitar sobresaltos. En caso de mal tiempo, es recomendable retrasar el viaje, así como llevar el depósito de combustible lleno.

3. Usar el cinturón de seguridad. Este sencillo pero efectivo dispositivo de seguridad podría evitar más de 100 muertes al año. Todavía son muchas las personas que no hacen uso del cinturón, duplicando así las probabilidades de mortalidad en caso de accidente.

4. Utilizar correctamente los sistemas de retención infantil. Su uso reduce un 75% las lesiones en caso de siniestro. Según la Ley de Tráfico, el menor debe ir en una silla homologada hasta que supere los 1,35 metros de estatura, independientemente de su edad y su peso.

5. Colocación del equipaje. Su colocación y la distribución de la carga en el maletero reducirá el consumo y ofrecerá seguridad y comodidad en la conducción. Si fuera necesario situar bultos en la parte superior deberán ir los más ligeros. Los bolsos de mano, móviles y otros bultos que se encuentren en el interior deberán colocarse en el suelo para evitar daños graves a los ocupantes en caso de salir despedidos.

6. Transporte de mascotas. Estas deben sujetarse correctamente en la parte trasera, bien con cinturones especiales adaptables al anclaje del cinturón de seguridad, en sus propios trasportines o separando con mallas la parte delantera.

7. La posición al volante. Una acción que debe permitir al conductor una postura correcta con la espalda pegada al respaldo, las piernas un poco flexionadas para llegar a los pedales y las manos posicionadas a las tres menos cuarto.

8. Evitar distracciones. Situación como manipular el GPS, atender dispositivos electrónicos o comer son algunas de las acciones que producen la perdida de concentración durante la conducción.

9. Anticiparse a la frenada. Un respuesta clave. Aunque los sistemas de frenado ABS impiden que las ruedas delanteras se bloqueen ante una fuerte frenada hay que tener en cuenta que no ponemos en riesgo al conductor del vehículo que nos sigue y dirigir el volante hacia un sitio seguro. Es importante mantener la distancia de seguridad y señalar las maniobras con los intermitentes.

10. Comenzar el viaje descansado y realizar paradas periódicamente. El 20% de los accidentes de tráfico están relacionados con la somnolencia. Se recomienda hacer un descanso cada dos horas o dos horas y media. Se debe aprovechar esa parada para hidratarse, ya que la falta de hidratación reduce la concentración y aumenta el cansancio. Hay que evitar en esos descansos las comidas copiosas porque el tipo de alimentos que se toman antes y durante el viaje, también influye en la conducción.