El olor a sudor frena el uso de la bicicleta

Dos terceras partes de los trabajadores reconocen que el coche es el medio más cómodo, pese a los atascos

MADRIDActualizado:

El automóvil es, con diferencia, el medio de transporte preferido por los españoles para acudir diariamente al puesto de trabajo. Según el Eurobarómetro, la media de utilización en Europa de la bicicleta como medio de transporte es del 7,4%, aunque en España este poprcentaje se reduce al 1,6%. Muy lejos de otros países como Hoanda (31,2%), o Hungría (19,1%).

Casi una quinta parte de los conductores españoles reconocen que no tendríam inconveniente en desplazarse al trabajo en bici si hubiera más conciencia y apoyo, tanto por parte del sector público, impulsando carriles seguros, como por parte del sector privado, extendiendo el uso de duchas y vestuarios en los centros de trabajo.

Así lo recoge el estudio «Movilidad en el entorno laboral» difundido por Arval, la compañía de movilidad de BNP Paribas, con motivo del Día Mundial de la Bicicleta.

Este informe –que analiza los hábitos de desplazamiento diarios en horario de trabajo de alrededor de medio millar de empleados en la Comunidad de Madrid- pone de manifiesto que el uso de la bicicleta no está muy extendido como medio de transporte para ir al trabajo. De hecho, un 66% reconoce que ni se plantea utilizarla.

De esta forma, la mayoría de los desplazamientos que se hacen en Madrid por motivos de trabajo (45%) tienen el coche como protagonista. Tanto es así que las dos terceras partes de los trabajadores reconocen que, a pesar del tráfico y las dificultades de aparcamiento, es la forma más cómoda de llegar a la oficina con mucha diferencia.

En este sentido, el estudio de Arval revela que los conductores echan de menos una red de transporte público más tupida. De hecho, casi la mitad de los conductores no tiene paradas cerca de su centro de trabajo, mientras que un 30,5% reconoce no tenerlas cerca de sus domicilios, generalmente ubicados en zonas de nueva construcción.

Por esta razón, a pesar de que casi el 44% tiene que llegar con antelación a su lugar de trabajo para buscar aparcamiento, no se plantea otra forma de desplazarse que no sea el coche. Esta concepción del coche como extensión de la libertad individual queda patente también en el hecho de que sólo uno de cada diez comparte vehículo, precisamente no por una cuestión de insolidaridad sino de garantía de independencia.

De esta forma, casi la mitad (48,7%) de los conductores reconoce que no tendría inconveniente en compartir coche con personas que tuvieran exactamente sus mismas pautas de desplazamiento al trabajo, para evitar así tener que desviarse para recoger o dejar a compañeros de viaje.