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Seat Arona: un Ibiza «campero»

El nuevo SUV compacto de la marca española llegará en noviembre desde 13.900 euros

BarcelonaActualizado:

La familia SUV de Seat crece, y lo hace con un nuevo miembro, el Arona, destinado a satisfacer las necesidades de familias con ganas e «marcha». Llamado así en honor a una localidad de Tenerife, es más alto y más colorido que el modelo en el que se inspira, el Ibiza, aunque comparte con él buena parte de su ADN, su paleta de motores y sus interiores.

El Arona es un crossover urbano, una mezcla entre turismo y todoterreno de corte compacto, lo que le permite desenvolverse bien entre el tráfico urbano y aventurarse por pistas algo rotas y caminos en buen estado. Aunque comparte plataforma con el Ibiza (la nueva MQB A0 del Grupo Volkswagen para vehículos compactos) es más alto y tiene más aplomo, lo que le permite llegar a sitios donde su hermano pequeño no podría acercarse, si bien dista, como la mayoría de SUV, de las capacidades de un todoterreno.

«Estéticamente bebe del Ateca, su hermano mayor, sobre todo en el capó y la zaga», explica Jordi Font, responsable de diseño de Seat, quien asegura que el Arona ejemplifica la filosofía de diseño de los SUV de la marca o “cross concept”: «Tiene ruedas más grandes, ofrece una visión más alta y dispone de más espacio interior», ennumera.

Se ofrece con tres motores de gasolina, de 95, 115 y 150CV -este último, de cuatro cilindros y totalmente nuevo, cuenta con tecnología de desconexión activa de cilindros-, y dos diésel, de 95 y 115CV. Todos ellos, con inyección directa, turbocompresor, intercooler y start and stop, y gestionados mediante cambio manual de seis marchas o automático DSG de siete. A mediados de 2018 llegará la versión más ecológica, impulsada por un motor de GNC de 90CV.

En nuestra prueba, un trayecto de unos 200 kilómetros por los alrededores de Barcelona, hemos utilizado los propulsores diésel y gasolina de 115CV con cambio manual. Ambos demostraron un carácter dinámico y deportivo, más que suficiente para mover el coche con soltura, aunque por su empuje destacó especialmente el primero, más suelto en situaciones, como cuestas arriba, en las que se requiere un extrade brío.

En el interior, el espacio y los acabados son similares a los del Ibiza de la generación actual, aunque su posición de conducción, elevada, y la mayor altura del techo lo hacen parecer un vehículo más amplio y confortable. Al igual que el exterior, que puede ser personalizado con hasta 68 combinaciones cromáticas -con tres tonos distintos para el techo, gris, negro o naranja, y una vistosa moldura cromada en el montante C-, el interior es colorista, y se ofrece la posibilidad de customizarlo con bandas del color de la carrocería en la tapicería o el salpicadero.

En el habitáculo destaca también la pantalla de infoentretenimiento, de 8 pulgadas y muy buena calidad visual, así como la calidad del sistema de audio Beats de 300 watios. Además, a partir del año que viene se ofrecerá como opción el cuadro digital de alta resolución que ya ha estrenado el Volkswagen Polo, con enormes posibilidades de personalización para visualizar información tras el volante.

En materia de tecnología, el Arona, que llegará a los concesionarios este mes de noviembre con un precio de partida de 13.900 euros (con descuentos), incluye avisador de colisión frontal Front Assist, asistente de aparcamiento y detector de objetos en ángulo muerto.Como opción, se podrá seleccionar una innovadora amortiguación autoajustable para reforzar el confort en vías desgastadas.