Nuevo Mercedes Clase G 2018: vuelve el mito todoterreno

Un nuevo tren de rodaje, el «G-Mode» y los tres bloqueos de diferencial con una acción de bloqueo del 100% aumentan tanto el confort como la agilidad sobre cualquier terreno

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El Clase G regresa manteniendo su esencia pero con mucha más carga tecnológica. Mercedes ha presentado en Detroit (EE.UU.) la nueva iteración de uno de los todoterrenos más veteranos e icónicos, que llegará al mercado en mayo de 2018.

El renovado Clase G incluye numerosos atributos nuevos, como los faros en técnica LED, los sistemas de asistencia a la conducción, el interior de alta calidad con asientos tapizados en cuero y el nuevo tren de rodaje. Los clientes más exigentes pueden incrementar la exclusividad del vehículo con equipos opcionales tales como el interior Plus con cuero en el revestimiento interior de las puertas.

Combinar novedad y tradición ha planteado enormes exigencias al equipo encargado del desarrollo. «Perfeccionar la tecnología de un vehículo tan emblemático como la Clase G era todo un desafío, y al mismo tiempo una oportunidad. Cada componente y cada tornillo ha tenido que pasar por el banco de pruebas» explica Gunnar Güthenke, responsable del sector de producto Vehículos Todoterreno en Mercedes-Benz. «Los objetivos en el desarrollo de la carrocería eran aumentar la rigidez del vehículo y optimizar los puntos de ensamblado del bastidor de travesaños con el tren de rodaje y la cadena cinemática.»

«La nueva Clase G eleva el nivel de exigencias en todos los campos, tanto por sus prestaciones en carretera y fuera del asfalto como por su confort y su equipamiento de telemática. Con ello, nuestro 'veterano' modelo está perfectamente preparado para proseguir su historia de éxitos. En pocas palabras: el nuevo 'G' sigue siendo un 'G', pero mejor que nunca», según Ola Källenius, miembro de la Junta Directiva de Daimler AG responsable de Investigación del Grupo y Desarrollo de Mercedes-Benz Cars.

Interpretación moderna de la Clase G

La Clase G está considerada como un icono del diseño. Su aspecto exterior no ha experimentado modificaciones esenciales desde el año 1979. Algunos elementos emblemáticos de su diseño asumen hoy en día la misma función que en la primera edición, y confieren a la Clase G su figura inconfundible. Por ejemplo, la nueva Clase G incorpora el llamativo asidero de la puerta y produce el característico sonido al cerrarla. Se mantienen también los robustos listones protectores exteriores, la posición de la rueda de repuesto en la puerta posterior y los intermitentes acentuados.

El diseño evolucionado de la Clase G conserva intacto el carácter del arquetipo de los todoterreno con la estrella. Entre otros detalles que se mantienen en la nueva generación se encuentran las bisagras de puerta en el exterior y el capó superpuesto. La nueva reestilización del emblemático todoterreno, de técnica perfeccionada y diseño casi invariado a lo largo de casi tres decenios, abre una nueva era desde el punto de vista técnico. La nueva Clase G es 53 milímetros más larga y 121 milímetros más ancha, lo que acentúa su presencia sobre el asfalto o fuera de las vías compactadas.

La nueva Clase G destaca más que nunca por la unidad de su diseño. Todas las superficies son ahora más tersas, y ha mejorado una vez más el acabado superficial de los materiales. El resultado se ve en unos ajustes más precisos, así como transiciones más armoniosas. Los pasarruedas y el parachoques están mejor integrados que nunca en la carrocería, sin dar la impresión de ser elementos superpuestos.

Interior: un clásico moderno

A diferencia del diseño exterior, que permanece fiel a los rasgos clásicos del emblemático modelo, el habitáculo de la nueva Clase G obedece a una concepción completamente nueva, que asume rasgos del exterior e interpreta de forma original los genes del vehículo. La Clase G conjuga desde su primera edición el carácter de todoterreno con un equipamiento exclusivo de alta calidad en una simbiosis ejemplar. L

Una vez a bordo de la Clase G, el ocupante encuentra numerosos elementos de diseño que reflejan la concepción del exterior. Los difusores de ventilación laterales, por ejemplo, reproducen la forma de los faros redondos. Y la configuración de los altavoces retoma los rasgos de los emblemáticos intermitentes. Entre los elementos típicos de la Clase G se cuentan el asidero por delante de la plaza del acompañante o los interruptores cromados para los bloqueos de diferencial. Estos componentes distintivos, optimizados con gran cuidado de cada detalle, se mantienen en la nueva edición.

El tablero de instrumentos, ordenado y de carácter completamente renovado, incluye de serie esferas en el cuadro y relojes analógicos de diseño intemporal. Al igual que sucede en la nueva Clase E y la nueva Clase S, es posible elegir como opción, un cuadro de instrumentos digital formado por una pantalla que se continúa con la situada por encima de la consola central. Ambas pantallas tienen un tamaño de 12,3 pulgadas cada una y están integradas tras un cristal común, generando así el puesto de conducción llamado widescreen. El conductor puede determinar el estilo básico de los indicadores en el cuadro, eligiendo entre las tres opciones «Classic», «Sport» y «Progressive», y seleccionar las informaciones y vistas que considere relevantes para sus hábitos al volante.

Gracias a los impulsos hápticos y a la confirmación adicional mediante los altavoces, el conductor puede hacer uso del panel táctil con controlador sin necesidad de separar la mirada de la carretera. Teclas de acceso directo delante del controlador para funciones de uso frecuente y la regleta de mandos opcional para los sistemas de asistencia a la conducción por encima del conmutador giratorio de las luces completan las opciones de entrada de comandos. El conductor ocupa una posición cercana al parabrisas y disfruta de una excelente visión omnidireccional detrás del volante.

Más espacio para todos

El conductor y el acompañante, que ganan 38 mm en las piernas y a la altura de los hombros, no son los únicos que se benefician del incremento en las dimensiones esenciales de la Clase G. Las ventajas se extienden también a los ocupantes de la segunda fila de asientos, que tendrán 150 mm extra para las piernas y 27 mm más en los hombros.

Los asientos traseros pueden abatirse en proporción 60, 40 ó 100% de la anchura total. Los asientos de la Clase G se distinguen por su forma ergonómica, equipan de serie numerosas funciones de confort y brindan más comodidad y mejor sujeción lateral. A esto se añaden, por ejemplo la función de memoria para el asiento del conductor, la calefacción de asiento delante y detrás y los reposacabezas de confort delante. Este confort puede incrementarse opcionalmente con el paquete de asientos multicontorno activos. Junto a los asientos multicontorno específicos, este paquete incluye diversas funciones de masaje, climatización de asiento y una calefacción de asiento de respuesta rápida. Además, esta versión cuenta con un apoyo lumbar de ajuste eléctrico para el conductor y el acompañante. En las zonas laterales de la banqueta y el respaldo de los asientos multicontorno activos se han integrado cámaras de aire, que se llenan o se vacían con regulación progresiva en función de las condiciones dinámicas de la conducción para prestar mayor sujeción lateral al conductor y el acompañante y retenerlos en su posición durante la conducción dinámica, o al tomar curvas. Los asientos delanteros del paquete de asientos multicontorno activos gozan de la recomendación de la asociación alemana de ergonomía «Aktion Gesunder Rücken e.V.».

Offroad

Un objetivo prioritario de las tareas de desarrollo era definir de nuevo las propiedades de marcha del vehículo, tanto en carretera como en régimen todoterreno. Este objetivo se ha conseguido. La nueva Clase G puede afrontar con más solvencia que nunca la conducción fuera del asfalto, y la circulación en carretera es mucho más ágil, dinámica y confortable que en el antecesor. El arquetipo de los todoterreno sigue siendo un auténtico todocamino. Esto se debe, entre otros, al bastidor de travesaños incorporado de serie, a los tres bloqueos de diferencial con una acción de bloqueo del 100% y a la desmultiplicación para todoterreno LOW RANGE.

El nuevo tren de rodaje ha nacido de la cooperación entre las empresas Mercedes-Benz G GmbH y Mercedes-AMG GmbH. El resultado es una suspensión independiente con eje delantero de trapecio articulado en combinación con un eje trasero rígido. Los ingenieros han luchado por suprimir cada milímetro en la construcción pues, como es sabido, la aptitud para todo terreno exige entre otros atributos la máxima altura libre sobre el suelo. La posición más alta de los ejes aporta una contribución decisiva a conseguir esta meta, y condiciona el montaje de una barra de torretas en el compartimento del motor para poder alcanzar los objetivos de rigidez estructural.

Los componentes del eje delantero de trapecio articulado se sujetan directamente al bastidor de travesaños, sin portaeje. Los puntos de integración del brazo transversal inferior en el bastidor se han dispuesto en la posición más alta posible. Esta disposición garantiza una buena manejabilidad fuera de las vías asfaltadas. Los ingenieros han elegido para la Clase G una nueva construcción del eje delantero, de diseño robusto para poder alcanzar, e incluso superar en parte, la aptitud todoterreno de sus ilustres antecesores.

Gracias a esta concepción, el engranaje del eje delantero de la Clase G dispone de 270 milímetros de altura libre sobre el suelo como aval de capacidad de avance y placer de conducción fuera del asfalto. Los valores característicos son muy elocuentes:

- Capacidad ascensional de hasta un 100%, siempre que el piso tenga suficiente adherencia

- Altura libre sobre el suelo entre los ejes 6 milímetros mayor (ahora 24,1 cm)

- profundidad de vadeo máxima de 70 cm en cauces de agua y de barro (es decir, 10 centímetros adicionales)

- Estable en una posición inclinada de hasta 35° (aumento en 7°)

- Ángulo de salida: 30°, ángulo de ataque: 31° (1° más) ángulo de rampa: 26° (1° más)

- Gracias a la suspensión independiente del eje delantero ha sido posible mejorar la rigidez de la sección delantera de la carrocería. Una barra de torretas, a modo de puente entre los montantes telescópicos de la suspensión, une las torretas delanteras y aumenta la rigidez a la torsión del bastidor de travesaños.

A diferencia del antecesor, en el eje trasero se monta un nuevo eje rígido con cuatro brazos longitudinales a cada lado y una barra Panhard. Esta construcción aumenta el confort al circular por carretera a velocidad de crucero. En terrenos sin pavimentar, una carrera de compresión y extensión de 82/142 milímetros detrás y una altura libre sobre el suelo de 241 milímetros en el engranaje del eje trasero aumentan la seguridad en situaciones extremas.

Dinamismo a la carta

A partir de ahora, los conductores de la Clase G pueden elegir entre los diferentes programas de conducción que ofrece DYNAMIC SELECT. Con sólo pulsar un botón, este sistema permite ajustar en fracciones de segundo características diferentes para el vehículo, modificando el reglaje del motor, el cambio, el tren de rodaje, la dirección y los sistemas de asistencia a la conducción de acuerdo con las preferencias del conductor. Los cuatro programas de conducción «Comfort», «Sport», «Eco» e «Individual» se ajustan cómodamente mediante el conmutador Dynamic select. En el modo «Eco», por ejemplo, es posible practicar un estilo de conducción especialmente económico, con bajo consumo. En el modo «Sport», por el contrario, se modifican los puntos de acoplamiento de las marchas del cambio automático, la reacción del motor al acelerador, los parámetros de la dirección con servoasistencia eléctrica y los parámetros de la mariposa de escape. Seleccionando el programa «Individual», el conductor puede combinar personalmente sus ajustes preferidos.

En combinación con el nuevo tren de rodaje opcional con regulación adaptativa de la amortiguación, Dynamic select ofrece una variedad particularmente amplia de opciones. El interruptor Dynamic select permite al conductor modificar las propiedades de amortiguación del vehículo en el modo «Sport» y en el modo «Comfort».

De forma simplificada puede decirse que la Clase G reconoce el estado del firme y ajusta la curva característica adecuada en los amortiguadores. Así, por ejemplo, asume un reglaje más duro fuera del asfalto. En el modo Sport, por el contrario, la Clase G reacciona con más agilidad en carretera.

Uno de los requisitos para las propiedades mejoradas de conducción fuera del asfalto es el nuevo «G-Mode». Con independencia del programa de conducción seleccionado por el conductor, la Clase G conmuta al «G-Mode» en el momento en que se activa uno de los tres bloqueos de diferencial o se acopla la desmultiplicación para todo terreno LOW RANGE. Este modo para todoterreno adapta la amortiguación regulable del tren de rodaje y la dirección, así como la curva característica del acelerador, inhibe cambios innecesarios de relación y asegura de ese modo el mejor control y la máxima aptitud para todo terreno viable en cada momento. En esas situaciones brilla un discreto icono «G» en el cuadro de instrumentos. El «G» compensa con soltura las irregularidades del terreno, de manera que el conductor puede maniobrar con una precisión de centímetros, incluso en los terrenos más escarpados, y recibe mediante la dirección una confirmación clara de la capacidad de agarre de las ruedas sobre el terreno.

En carretera: ágil, confortable, seguro

El pliego de condiciones para el desarrollo de la Clase G no exigía sólo solidez y superioridad fuera del asfalto, sino también más dinamismo y mayor confort en las vías asfaltadas. La nueva concepción mecánica del eje delantero mejora al mismo tiempo las prestaciones de la Clase G tanto en campo como en carretera. El conductor maneja su «G» sobre el asfalto con máxima agilidad y confort, y con una sensación claramente mejorada al volante. El vehículo todoterreno mantiene el rumbo con estabilidad dentro de su carril, y se mueve con agilidad y soltura fuera de las vías compactadas.

Los ingenieros de desarrollo han utilizado prototipos digitales para simular la vida útil de componentes individuales y sistemas completos e identificar en qué lugares es posible utilizar materiales más ligeros. La dieta de adelgazamiento ha tenido éxito, de modo que la Clase G pesa unos 170 kilogramos menos que el modelo antecesor. La receta es una nueva combinación de materiales formada por acero y aluminio de alta resistencia, de gran resistencia y ultrarresistente, así como procesos mejorados de producción en la planta austriaca de Magna Steyr. La rígida carrocería consta ahora de diferentes tipos de acero, mientras que los guardabarros, el capó y las puertas se fabrican en aluminio.

Con el fin de poder conservar las bisagras y las manillas típicas de las puertas de la Clase G, los responsables de desarrollo han adaptado estos componentes a la nueva estructura de aluminio. Los montantes A y B se fabrican en acero de alta resistencia, de acuerdo con sus funciones portantes. Pero la reducción de la masa no supone una disminución de la estabilidad. Más bien al contrario: la rigidez a la torsión del bastidor, la carrocería y los soportes de la carrocería ha aumentado incluso en un 55%, de 6.537 a 10.162 Nm/grado. Junto a mejoras en el dinamismo y el confort, esto conduce a un aumento de la calidad acústica, apreciable durante la conducción por un nivel claramente inferior de ruidos y vibraciones en el habitáculo.

Potente y eficiente

En el nuevo G 500 (consumo mixto de combustible: 11,1 l/100 km; emisiones de CO2 en el ciclo mixto: 263 g/km) trabaja un potente motor de gasolina V8 de 4,0 litros. El nuevo grupo biturbo desarrolla 310 kW (422 CV) y ofrece un par máximo de 610 Nm entre las 2.000 y las 4.750 rpm.

Para transmitir la fuerza del motor a las ruedas se ha elegido el cambio automático con convertidor de par 9G-TRONIC, y se ha adaptado específicamente a las exigencias del icono de los todoterreno. Gracias a un software propio de gestión del cambio, los ingenieros de desarrollo de AMG han agilizado la respuesta y han acortado los cambios de relación en esta transmisión de 9 marchas. El amplio escalonamiento del cambio hace la conducción a bajas revoluciones más confortable y silenciosa, y contribuye al mismo tiempo a reducir el consumo de combustible.

La Clase G equipa ahora de serie una dirección de cremallera con asistencia electromecánica. Esto permite implementar sistemas de asistencia a la conducción, como la ayuda para aparcar. Al mismo tiempo, la dirección electromecánica precisa menos energía que un sistema con asistencia hidráulica. En función del programa de conducción se aplica una de las tres curvas características de la dirección Comfort, Sport u Offroad. El resultado es una sensación de conducción confortable o deportiva en carretera, pero también una confirmación precisa y auténtica sobre firmes accidentados o no compactados, unidas en ambos casos a una asistencia adecuada a la dirección. El dimensionamiento de la dirección puede describirse así: tan directa como sea posible, tan indirecta como sea necesario.