Un centenar de coches de película toman Toledo
Coches de las conocidas películas de «Mortadelo y Filemón» - M.P.V

Un centenar de coches de película toman Toledo

Hoy abre sus puertas la exposición «Más de 100 coches de cine», la cual cuenta con todo tipo de vehículos usados en rodajes españoles

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Puede que no sean los galardonados del cine, pero está claro que estos actores de cuatro ruedas son esenciales en el mundo de la gran y la pequeña pantalla. Por ello, y en su conmemoración, este sábado abre sus puertas la exposición permanente «Más de 100 coches de cine», en la que se puede disfrutar de los vehículos usados en la filmografía española más reconocida

La exposición, ubicada en Yuncos (Toledo), cuenta concretamente con automóviles que han tenido el placer de rodar junto a Pepe Viyuela en la primera y segunda parte de «Mortadelo y Filemón», o, incluso, algunos que han trabajado a las órdenes de Alex de la Iglesia en «Balada triste de trompeta». No obstante, estos son sólo un aperitivo del gran catálogo que guarda esta colección.

  • «¿Que cómo se mantiene una colección así? Pues con más corazón que cerebro»
Para Vicente Pavía, propietario de esta colección junto a sus hijos, no existe ningún coche mejor que otro. «Cada uno tiene su historia», afirma en declaraciones exclusivas para ABC mientras recorre con la vista el largo pabellón que alberga los vehículos que tanto tiempo le ha costado reunir. No obstante, no puede evitar sentir más apego por algunos de ellos: «Tengo especial cariño a los primeros que compré, como por ejemplo el microbús Chevrolet, que es similar al usado en la película “Bienvenido, Mister Marshall”».

A pesar de todo, y como bien comenta Pavía, cada coche tiene su pasado, el cual casi siempre está relacionado con el cine. «No es lo mismo tener una exposición de coches magníficos que de coches que han hecho cine y televisión. La gente cuando viene aquí reconoce el vehículo, y eso siempre llama la atención», añade.

Sin embargo, Pavía no es sólo un coleccionista, sino que, desde hace varios años, se dedica profesionalmente al acondicionamiento y búsqueda de vehículos para rodajes. «Llevamos en serio desde el año 99. Yo antes, como particular, colaboré en películas como “Las bicicletas son para el verano” o “El viaje a ninguna parte”, pero siempre como coleccionista, pues tenía mi trabajo y los coches eran mi hobby. Pero a partir del 99 convertí esto en un trabajo», explica.

Desde entonces, las películas en las que han participado sus vehículos y los automóviles de los que dispone no han parado de crecer. De hecho, y según cuenta, muchas veces tiene que hacer uso de algo más que la razón para conservar esta cantidad de coches: «¿Que cómo se consigue mantener una colección de estas características? Pues con más corazón que cerebro, la verdad». No obstante, afirma que siempre ha podido contar con sus hijos para sacar el trabajo adelante: «Sin ellos esta exposición no habría sido posible», finaliza.

Los coches de Mortadelo y Filemón

De entre todos los de la colección, los más reconocibles por su estética son los de dos largometrajes bien conocidas en España. «Mortadelo y Filemón fue la primera película grande en la que participamos preparando una gran cantidad de automóviles. Montamos unos cuarenta y tantos. Todos ambientados en coches de tebeo», determina Pavía.

Entre las joyas más destacadas, no pasa desapercibido en la exposición uno de los vehículos: el autobús que transporta a los protagonistas hasta Tirania, donde tendrían que derrocar a un malvado dictador. «Viajarán ustedes en avión». Éstas son las palabras que el Superintendente dedica a Mortadelo y Filemón antes de darles los billetes de lo que parece un jet, pero que, en cambio, termina siendo un microbús desvencijado.

  • «A día de hoy no se si iba al rodaje a trabajar o pasármelo bien»
«El caso de “El Avión” es muy curioso. El departamento de dirección nos hizo desmontar varias partes para que estuvieran sueltas. Luego, se le pusieron al coche unos pistones neumáticos detrás de cada rueda, en el eje. Así, el autobús iba dando saltos y, con las aletas sueltas, parecía que se iba a desencajar», determina.

A su lado, este vehículo está flanqueado por una furgoneta con un cartel de la T.I.A y otra que lleva pintado la palabra «Propagandem» y un escudo de Tirania. Esta última, según Pavía, es una de las que más problemas les dio antes del rodaje. «La furgoneta nos la trajeron de un parque de bomberos francés y en el transporte, el encargado de la grúa no se dio cuenta, se le abrió la puerta lateral y, como va a favor del aire, la fuerza arrancó el costado por completo. Hubo que arreglarla en 8 días para poder rodar», sentencia.

No obstante, de lo que mejor recuerdo tiene es del ambiente que se respiraba en aquella película hace ya casi 10 años. «A día de hoy todavía no se si iba a trabajar, a pasármelo bien, o a hacer amigos».

Un largo currículum

Tras «Mortadelo y Filemón» llegaría la gran expansión de la empresa. «Después hemos hecho muchas cosas de guerra y post guerra como “Las 13 rosas”, “Los girasoles ciegos” o “Pájaros de papel”, entre otras. Que no sean de este género hemos hecho por ejemplo “Volver” –en la que Penélope Cruz condujo uno de los coches que tenemos aquí–, o “Volando voy”. Para televisión hemos participado entre otras en “La república”, “Amar en tiempos revueltos” o “El secreto de puente viejo”; además de publicidad», explica Pavía. En todo caso, a partir de ahora cualquier visitante podrá disfrutar de los vehículos de éstas, y decenas de películas más, en esta exposición permanente.