Consejos para alquilar coche con garantías

Actualizado:

El Centro Europeo del Consumidor de España (CEC) ha detectado, a partir del elevado número de reclamaciones que recibe contra compañías de alquiler de vehículos, que estas empresas realizan prácticas susceptibles de vulnerar los intereses económicos de los consumidores. Para evitar engañas y abusos, conviene prestar atención a una serie de cuestiones que la revista Eroski Consumer ha recogido en un completo informe con las siguientes recomendaciones:

Comparar antes de contratar: no se debe contratar ningún servicio sin antes comparar precios y condiciones.

Verificar tarifas: insistir para saber qué incluye el contrato (tipo de seguro, tasas e impuestos...) y no firmar cuánto y por qué servicios se pagará.

Cuidado con el contrato: revisarlo bien, incluida la letra pequeña, pues una vez firmado se autoriza cualquier cargo posterior que la empresa estime oportuno.

Y atentos con los adelantos: es habitual que abonar un depósito que se reintegra al lledevolver el vehículo, normalmente con los datos de la tarjeta de crédito. Pero si la compañía considera que se ha incumplido alguna cláusula o el automóvil se ha recogido en mal estado cobra directamente la reparación contra esa tarjeta. Si se observa algún cargo de este tipo, se puede ir al banco para que devuelvan ese recibo y bloquear posteriores pagos a esa empresa.

Precaución al contratar por Internet: cuando se ha alquilado con antelación, confirmar con la empresa mantiene la reserva. Sucede que en temporada alta adjudiquen el coche a quien llegue, logrando más dinero que de la reserva.

Asegurar el límite de kilómetros: si hay limitación, además de saber con exactitud cuánto cobrarán por km conviene repasar los trayectos planeados y añadir 100 km para hacer cálculos y verificar si sale mejor pagar un extra que permita tener kilometraje ilimitado, o pagar kilómetro a kilómetro los que se puedan sobrepasar.

Y sobre el seguro...: pocas empresas brindan un seguro a todo riesgo y sin franquicia. El contrato debe detallar con claridad tanto el precio del alquiler como el del seguro contratado. El mayor riesgo viene de rayones y golpes de chapa: con seguro obligatorio el usuario paga cualquier desperfecto.

Revisar el estado del coche antes de firmar el contrato: para evitar problemas, hay que obligar al alquilador a detallar en el contrato cualquier desperfecto interno o externo, por pequeño que sea. Puede ir bien fotografiar el vehículo desde distintos ángulos y cada fallo que se advierta, por nimio que resulte, y es adecuado tomar una imagen (en la que salgan fecha y hora) al devolverlo para demostrar su estado.

Y cuando se firma el contrato sin ver el coche:

- Verificar las condiciones, sobre el combustible: suelen darlo lleno, y así toca devolverlo. También pueden cobrar un depósito por su precio (debe aparecer una cantidad cerrada en el contrato), algo que se debe evitar en lo posible.

- Ojo si va a conducir más de uno: para un segundo o un tercer conductor, cobran un extra por día, que es caro, sobre todo si es menor de 26 años o con menos de 5 años de carné.

- Guardar toda la documentación: aunque se alquile por Internet, conviene tener todos los papeles para poder reclamar si es necesario.

El Centro Europeo del Consumidor de España advierte sobre cláusulas abusivas y desleales en los contratos de compañías españolas de alquiler de vehículos:

- Política de combustible: obliga a pagar en la recogida del coche un importe por el tanque lleno y a devolverlo con el depósito vacío. Implica falta de reciprocidad por el cobro de servicios no usados de manera efectiva.

- Precio final de la reserva online: el importe final no se ajusta al coste real del servicio, si se devuelve el automóvil en un establecimiento distinto al de la entrega o se hace fuera del horario de oficina. Las compañías no indican que, en estos dos supuestos, habrá un cargo extra, una práctica engañosa.

- Pagos por la prestación de servicios tras la devolución: al entregar el coche algunas compañías revisan daños menores y de limpieza, sin la presencia del consumidor, y realizan en su tarjeta de crédito un cargo, en caso de detectar algún daño menor. Es abusivo, pues da al empresario la facultad de aumentar el precio inicialmente estipulado sin razones objetivas.

- Condiciones de pago: Hay cláusulas que limitan las condiciones de pago al aceptar exclusivamente tarjetas de crédito. Esto supone una renuncia o una limitación de los derechos del consumidor.