Cuando Max Wiseltier envió un e-mail a su madre desde su correo electrónico personal de la Universidad de Nueva York no podía imaginar que lo acabarían leyendo 39.979 estudiantes. Concretamente, todo sucedió después de que el joven pusiera un inocente título a su mensaje y pulsara «responder», lo que no sabía es que un fallo llevaría su mensaje a miles de ordenadores, según ha informado el «Nyulocal»
Una vez que supo lo que había sucedido, Wiseltier envió rápidamente otro correo explicando la situación y pidiendo disculpas por su error: «Lo siento, el correo ha enviado mi respuesta a "responder a todos"». Sin embargo, el daño ya estaba hecho, y casi 40.000 de sus compañeros iniciaron todo tipo de conversaciones que siempre llevaban a la misma «tecla»: «responder a todos».
El resultado fue una noche repleta de GIFs de gatos y miles de mensajes
Además, a Wiseltier le salió en este caso el mensaje por la culata, pues recibió también cientos de respuestas a su correo personal. En ellas había todo tipo de opiniones pues, mientras unos le amenazaban de muerte, otros le sugerían que se presentase a presidente por la gran popularidad que había adquirido. Wiseltier, en cambio, sólo tenía una respuesta para todos: «¡Silencio!».
Tras una noche de lo más alocada, al día siguiente había que repartir responsabilidades y, si bien se achacó parte de la culpa a Wiseltier, el error lo asumió casi por completo un programador local, que dijo haber cometido un desliz fatal. Al parecer, el problema se originó debido a que había programado una lista de correo masivo enviado por la universidad para aceptar respuestas, cosa que nunca se hace a mensajes enviados de forma masiva a los alumnos.
Una fiesta en conmemoración
El incidente ha dado incluso lugar a la fiesta «Responder a todos», prevista para este sábado y a la que están invitados, entre otros, todos aquellos que recibieron el mensaje. Este curioso suceso, por lo tanto, no se olvidará fácilmente ya que, de hecho, ha sido bautizado con el nombre «Replyallcalypse».









