Los animales más famosos de Madrid
Pequeña estatua del Ratón Pérez en la calle Arenal, 8. - abc
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Los animales más famosos de Madrid

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Desde el Ratoncito Pérez a una carpa gigante que habitaba en el estanque de El Retiro, son muchos los animales insignes de la ciudad

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  1. El Ratoncito Pérez

    Pequeña estatua del Ratón Pérez en la calle Arenal, 8.
    Pequeña estatua del Ratón Pérez en la calle Arenal, 8. - abc

    En la céntrica calle Arenal, 8 vive el ratón más querido por los niños madrileños y españoles: El Ratón Pérez.

    El origen de este simpático ratón que deja regalos bajo al almohada a los niños que se les cae un diente tiene su origen en un cuento de finales del siglo XIX. Y es que en 1894, el entonces consejero espiritual de la Corona y miembro de la Real Academia Española, el padre Coloma, escribió un cuento al entonces rey niño Alfonso XIII con motivo de la caída de uno de sus dientes.

    En el cuento, Coloma presenta presenta a Pérez como un pequeño ratón que vive con su familia dentro de una caja de galletas, en el almacén de la entonces famosa confitería Prast, a escasos metros del Palacio Real, en la calle Arenal, 8. El roedor llega hasta las habitaciones del rey Buby I (manera cariñosa con la que la reina llamaba a su hijo Alfonso XIII) y le enseña al joven monarca las pobrezas del mundo para después dejarle un toisón de oro bajo la almohada.

  2. El oso panda Chu-Lin

    Chu-Lin durante su presentación oficial en el Zoo
    Chu-Lin durante su presentación oficial en el Zoo - Daniel G. López

    Chu-Lin nació en el Zoo de Madrid en 1982, y allí vivió toda su vida, hasta su muerte en 1996. Llegó a ser el animal más famoso del mundo, junto con Copito de Nieve. Su éxito radicaba en ser la única cría de Europa nacida en cautividad. Una estatua y una plaza con su nombre le recuerdan desde entonces en el Zoo Aquarium de Madrid.

  3. Margarita, la carpa gigante de El Retiro

    En el estanque de El Retiro vivía Margarita, una carpa de casi 12 kilos
    En el estanque de El Retiro vivía Margarita, una carpa de casi 12 kilos - Ignacio Gil

    El estanque de El Retiro es el símbolo principal del pulmón verde de Madrid y hasta 8.000 peces habitan sus aguas. La mayoría de ellos son carpas, peces gato o percasoles, y todos ellos compartían, hasta 2011, las migas de pan de los turistas con Margarita, una carpa de 11 kilos y medio y un metro de longitud, que con su paso lento pero majestuoso era la dueña y señora del estanque.

  4. Las ardillas rojas de El Retiro

    Una de las ardillas va a beber a un recipiente de plástico
    Una de las ardillas va a beber a un recipiente de plástico - zhphotography

    En el histórico parque de El Retiro las carpas comparten protagonismo con la población de ardillas. Éstas llegaron en 1986, aunque a comienzos de 2001 casi desaparecen. De la colonia de 150 que llegó a haber en el parque, apenas quedaron 10, hasta su repoblación unos años después. ¿La causa? Se hicieron demasiado famosas y confiadas. Unas fueron capturadas por desalmados, otras sufrieron indigestiones por la comida basura y las chucherías con las que los niños las alimentaban y algunas aventureras llegaron hasta El Rastro y otros barrios donde acabaron discutiendo con perros y gatos.

    Las actuales ardillas parece que han aprendido la lección y se muestran más esquivas, además llevan un chip que avisa al Ayuntamiento de su posición para que no acaben disecadas en el salón de las casas de los madrileños.

  5. El oso de la Puerta del Sol

    La estatua del oso y el madroño en la Puerta del Sol
    La estatua del oso y el madroño en la Puerta del Sol - José Ramón Ladra

    El símbolo de Madrid es el Oso y el Madroño. Un animal que tiene su historia que aún muchos madrileños desconocen. En la Edad Media el oso -o la osa, como muchos sostienen, en relación a la constelación- se utilizaba como símbolo de la ciudad, debido a que muchos de estos animales poblaban los alrededores de Madrid.

    Este oso/osa aparece sobre los cuartos traseros sujetándose en un árbol, y es que una disputa entre la Iglesia y el Concejo madrileño, en 1222, acabó otorgando a la ciudad la jurisdicción sobre los montes próximos a la Villa, por lo que el oso representa la defensa de este derecho.

  6. Pecas, el perro de Esperanza Aguirre

    Aguirre con Pecas y Sáenz de Santamaría en campaña electoral
    Aguirre con Pecas y Sáenz de Santamaría en campaña electoral - efe

    «Me llamo Pecas y vivo en Malasaña con una rubia castiza. Incontrolable. Liberal. Seductor. A ratos, perro policía». Así se presenta el perro de Esperanza Aguirre en su cuenta de Twitter (@SoyPecas). El can saltó a la fama en la campaña electoral de mayo de 2011 donde acompañó a su dueña en algunos mítines y allí se ganó el cariño de todos.

  7. El caballo de Espartero

    Estatua ecuestre del general Espartero
    Estatua ecuestre del general Espartero - descubriendo madrid

    En 1886, siete años después de fallecer, se descubría en la calle de Alcalá una estatua ecuestre del Regente Baldomero Espartero. Al escultor de la obra, Pablo Gilbert, parece que «se le fue la mano» a la hora de darle forma a los testículos del caballo del insigne militar y los hizo un tanto grandes. Desde entonces, los castizos empezaron a decir aquello de «tienes más cojones que el caballo de Espartero», en referencia a la bravura de una persona.

  8. Leones del Congreso de los Diputados

    Los leones del Congreso de los Diputados
    Los leones del Congreso de los Diputados - abc

    Daoiz y Velarde, los héroes del 2 de mayo, dan nombre a los dos leones que custodian las puertas del Congreso de los Diputados. El 23 de marzo de 1860, el ejército español consiguió una gran victoria en la Batalla de Wad-Ras, tomándose unos cañones al enemigo africano. Los cañones se fundieron en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla y el escultor Ponzano los transformó en las imágenes que hoy se pueden ver.

    En 2012 se creó una polémica, al querer el Canal Historia dotar de testículos a uno de los leones que carece de ellos. Un error, pues los leones representan a Hipómedes y a Atalanta, héroes de la mitología griega que fueron convertidos en leones y que tiran del carro de la diosa Cibeles.

  9. El toro de la Gran Vía

    El martes 28 de enero de 1928 los madrileños se despertaban, como recogía ABC, con una noticia más que sorprendente. El día anterior un toro bravo, que era conducido por la carretera de Extremadura, se escapaba y provocaba el caos en la céntrica vía.

    «Cuando el toro corría por la calle, una mujer de sesenta y seis años, llamada Juana López López, pretendió huir pero no pudo hacerlo a la velocidad necesaria y como no encontró lugar donde guarecerse fue alcanzada por la res que la volteó varias veces y le produjo diversas contusiones y conmoción visceral», relataba este periódico.

    En su tour por la ciudad, el morlaco pasó por el mercado de San Ildefonso, dejando más heridos a su paso. Un paseo que acabó cuando el astado se encontró con el matador de toros Diego Mazquiarán, «Fortuna», que se dirigía acompañando a su esposa, a la casa de los padres de ésta. Ni corto ni perezoso, «Fortuna» se quitó el abrigo y empezó a torear al animal mientras un joven iba a por su estoque, ya que primero le ofrecieron un sable del Casino Militar que no le era útil.

    Finalmente, el matador dio muerte al astado y por primera vez los pañuelos blancos pidieron una oreja en la Gran Vía.

  10. Las Cuádrigas de Sevilla

    Cuádrigas sobre la antigua sede del Banco de Bilbao
    Cuádrigas sobre la antigua sede del Banco de Bilbao - Jaime García

    A Carmen Maura le salvaron la vida en la película de Álex de la Iglesia, «La Comunidad», pero ya antes tenían su historia. Hablamos de las Cuádrigas de la antigua sede del Banco de Bilbao.

    Estas cuádrigas, fueron fundidas en metal fino, latón dorado con paños de oro, pero en la actualidad no brillan porque durante la Guerra Civil fueron recubiertas con pintura oscura para evitar que sirvieran de referencia a los aviones franquistas que bombardeaban Madrid. Se cuenta que cuando las esculturas viajaron a Madrid desde Bilbao, donde las había realizado el escultor, el modelo del cuarto caballo se perdió y el artista lo buscó de estación en estación, hasta encontrarlo.