Varias personas realizan ejercicio en un gimnasio 24 horas de Madrid - maya balanyà

La revolución de los gimnasios 24 horas

Abren los 365 días del año ininterrumpidamente y ofrecen clases virtuales sin la necesidad de un monitor en sala

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La falta de tiempo y el ritmo acelerado de vida de las grandes ciudades obligan a muchos a dejar de lado las rutinas de vida saludables. De esta necesidad ha surgido el nuevo concepto de entrenamiento en los gimnasios 24 horas, donde entrenar a las 4 de la mañana es totalmente factible. Un formato de espacio dedicado al «fitness» que trata de dar respuesta a un cliente muy concreto: gente sin tiempo y con horarios de trabajo complicados.

Visitamos cuatro centros en Madrid de diferentes cadenas para conocer de primera mano el funcionamiento de este modelo importado de Estados Unidos y que poco a poco se está haciendo un hueco en nuestro país. Según cuenta Marcos Baroja, Director general de Infinit Fitness, el público objetivo de este tipo de cadenas es principalmente «personal de hospital o de seguridad, pilotos, policías o trabajadores con horarios complicados que quieren continuar con su rutina de entrenamiento pero que no tienen tiempo para hacerlo en el horario habitual».

Se trata de un negocio que implica una inversión inicial mayor pero que ahorra costes en el mantenimiento, «hemos hecho una apuesta importante por la tecnología, de manera que si no hay gente el sistema de domótica que tenemos se apaga, ahorrando dinero durante esas horas», explica el responsable de esta cadena. Allí, ver la televisión o leer la prensa digital mientras se corre en la cinta es totalmente posible durante el entrenamiento, incluso monitorizar la actividad conectando el «smartphone» al equipo. Una apuesta por la tecnología que intenta facilitar la vida al usuario y hacer que el momento de entrenamiento no se convierta en una experiencia negativa.

«Control nutricional»

En otros centros de este tipo como 360life se conjuga también la oferta deportiva con un control por parte de nutricionistas y fisioterapeutas de centros asociados, de manera que el cliente tiene un servicio integral, pudiendo consultar en todo momento cualquier duda o lesión que pueda sufrir durante la noche. «Hemos llegado a venir a las 5 de la mañana al centro para poner una rutina de entrenamiento», nos cuenta Fran Navarro, Gerente del proyecto en la capital.

A pesar de que a partir de las 10 de la noche no hay entrenadores en estos centros, en muchos de ellos se hace un seguimiento al cliente desde el minuto uno; «que no haya personal físico a ciertas horas del día no significa que queramos sustituir a las personas, nosotros conocemos a todos nuestros socios y contactamos con ellos cada 4 ó 6 semanas para ver si están cumpliendo sus objetivos o no», explica el responsable de Infinit Fitness.

De igual manera, al no encontrar personal en recepción en horario nocturno, el acceso a las instalaciones se hace, bien a través de un código de seguridad, a través de una llave especial o en el caso de los que optan por tecnología más puntera, mediante la huella digital. Una vez dentro, el entrenamiento puede hacerse de manera individual, siendo la gran apuesta de este modelo de negocio las clases virtuales, que vienen monitorizadas por un equipo audiovisual. Un formato que todavía genera dudas a muchos usuarios, que prefieren verse arropados por el apoyo de algún monitor en sala.

Desajustes en el sueño

Los efectos para la salud al entrenar por la noche son otra de las preguntas a las que tiene que dar respuesta este tipo de establecimientos, ya que realizar ejercicio nocturno puede llegar a alterar el metabolismo y desajustar el ciclo circadiano del sueño.

«Lo ideal es no hacer ejercicio por la noche, nosotros siempre informamos de ello cuando el cliente viene a apuntarse al gimnasio, pero si aún así por tema de horarios tienen que venir a estas horas es importante que sepan que siempre es mejor hacer algo de ejercicio que no hacer nada», aclara Jesús del Amo, Manager del centro Anytime Fitness en el distrito Retiro.

El tema de la seguridad es otro de los puntos que se cuidan mucho en esta cadena, donde los usuarios cuentan con pulsadores de seguridad por toda la sala, que conectan directamente con una centralita por si surge algún percance o algún cliente tiene un problema de salud por la noche. «El teléfono rojo funciona como el 112, conecta directamente con la sede central en caso de emergencia».

Gimnasios corrientes

Se trata de gimnasios que durante el día funcionan como cualquier otro y que no van orientados a personas más obsesionadas con el deporte y que ofrecen una alternativa para aquellas personas que quieren continuar con una rutina de vida saludable, pero que por falta de tiempo deben acudir al gimnasio a horas intempestivas.

«No cerramos ni en Nochebuena, ni en Año Nuevo, aquí puedes entrenar cualquier día del año las 24 horas», asegura Lidia Pérez, Directora de franquicias F19 Basic Fitness. Una cadena de gimnasios «low cost», con mínimos costes en instalación y en cuotas de inscripción que ponen en «jaque» a los gimnasios convencionales donde la excusa del tiempo ya no vale de nada.