Retiran a la Virgen de Aravaca por la visita de una concejal de Carmena

Estaba en el centro de mayores. La Junta Municipal lo negó, pero aludió a que debe hacer cumplir el principio de aconfesionalidad que marca la Constitución

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El centro municipal de mayores está revolucionado por la retirada de la estampa de la patrona de Aravaca: Nuestra Señora del Buen Camino Coronada. Ocurrió el pasado viernes, antes de que la concejal presidente de la Junta Municipal, Monserrat Galcerán, de Ahora Madrid, visitará las instalaciones.

«Personal del ayuntamiento hizo una limpia y retiraron tres carteles y a la Virgen. Los dejaron tirados y enrrollados. Ella no dio ninguna orden directa», precisaron ayer fuentes del PP presentes en el acto. Hasta el sacerdote en la misa del mediodía del domingo se hizo eco del malestar que la noticia había generado, no solo a los asiduos al centro de la tercera edad, sino entre los vecinos, explicó un feligrés. Fue al final del oficio y había más de 200 personas.

Desde la Junta Municipal de Moncloa-Aravaca, Rosario González, responsable del departamento de servicios sociales, que acompañó a la concejal en el acto, negó los hechos, tajante. «Nadie retiró nada», si bien, agregó que «las administraciones deben velar porque se cumpla el principio de la Constitución que establece la aconfesionalidad en todos sus centros».

Otra funcionaria de Tetuán, distrito que dirige también Galcerán, precisó que «en las dependencias municipales solo puede figurar la imagen corporativa del ayuntamiento:ni póster, ni fotografías ni dibujos, aunque sean de paisajes. Y, al igual que González, indicó: «Es injusto que se acuse a la concejal, lleva cuatro días; fue a conocer el centro cultural y el de mayores y no se metió en nada». ABC trató de recabar la versión de la concejal sin éxito.

«La volveremos a poner»

En el centro de ancianos reinaba la indignación y todos culpaban a Galcerán. «Quitaron a la Virgen antes de que llegara la concejal por si le molestaba, pienso yo, porque no puede ser casual», precisaban varios a la vez que no vieron lo sucedido. «Por lo visto, dijeron que aquí no podía haber ninguna imagen política ni religiosa», agregó otro que sí estuvo presente.

«La imagen la plastifiqué yo hace una década, al menos. La colocábamos sobre un calendario, ahí está ahora, solo con los meses. La pedí y me la llevé a casa para que no se estropee», explicaba Antonia. Luego la llevó a la parroquia. «Galcerán se retrasó y llegó a la hora de comer, cerca de las dos, por lo que casi todo el mundo estaba en el comedor, no en sala donde estaba colgada, detrás del mostrador de información», recalcaban.

Fue el sábado cuando la mayoría se percató de que la Virgen había desaparecido y se corrió la voz de que había sido decisión de la concejal. «No nos vamos a quedar de brazos cruzados. Iremos al ayuntamiento a pedir explicaciones. Deben decirnos porqué han retirado esa imagen tan venerada», agregó Pilar. «Yo respeto a los no creyentes y pido lo mismo para nosotros. No hay derecho», espetó.

«La volveremos a poner. No se puede permitir que nos quiten nuestras cosas sin más, porque sí. Es nuestra patrona, le tenemos mucha fe y no estamos dispuestos a consentir que la primera medida que adoptan los nuevos responsables políticos sea esa, bien sea ayudados por el personal del ayuntamiento o por decisión de estos últimos», aseveraba José.

«Qué tendrá que ver la política con la estampa de una Virgen», agregaban otros vecinos. El 8 de septiembre es el día de la patrona, «Este año no vendrá nadie del consistorio», aventuraban.