Friedenskirche, iglesia evangélica de Madrid (Paseo Castellana, 6).
Friedenskirche, iglesia evangélica de Madrid (Paseo Castellana, 6). - enfotomadrid.blogspot.com
curiosidades de madrid

«Friedenskirche», la desconocida iglesia que sobrevivió a la Guerra Civil, el franquismo y el nazismo

Actualizado:

Escondida tras un muro en el número 6 del Paseo de la Castellana, casi para que nadie la vea, descansa una joya centenaria con un valor incalculable a nivel arquitectónico, religioso, histórico y cultural. Se trata de «Friedenskirche» -en español, «Iglesia de la Paz»-, un templo de comienzos del siglo XX, de estilo visigodo y bizantino, que el Kaiser Guillermo II de Alemania mandó construir para la comunidad protestante de su país afincada en Madrid.

La razón por la que se encuentra tan recogida es porque en el momento de su levantamiento, en torno a 1907, el culto que profesaría estaba perseguido en España y su celebración rozaba lo clandestino. El clérigo alemán Fritz Fliedener, en ese sentido, dedicó su vida a asentar el protestantismo en Madrid, ávido de energía para alcanzar un clima de libertad e integración, llegando incluso a construir una escuela en El Escorial. Fue el hombre que, a efectos reales, hizo efectiva la inversión del Kaiser, que construyó la iglesia, una casa parroquial y una mansión que sirviera como embajada de Alemania, contigua al templo.

Las persecuciones esperadas desde su origen fueron, efectivamente, algo inherente a «Friedenskirche», pese a relativas épocas de sosiego. Al estallido de la Guerra Civil española (1936-1939), con el nombre de «Iglesia de Jesús», había orden desde Alemania de que sus ciudadanos en España regresaran de inmediato, pero no todos pudieron hacerlo. Los que se quedaron utilizaron la iglesia como refugio, donde compartían habitáculo con el bando nacional.

Guerra, franquismo y nazismo

Con el ejército republicano hecho fuerte en Madrid, tanto la iglesia como la embajada anexa fueron saqueadas y utilizadas, hasta el final de la guerra, como un almacén y un barracón improvisado. A su derrota, los alemanes que quedaban desplegaron en la fachada una bandera nazi para identificarse y no recibir nuevos ataques, ya de los nacionales. El final de la guerra trajo un breve período de calma, con Alemania reconstruyendo la iglesia y la embajada, y utilizando especialmente a la segunda como el núcleo de su aparato de espionaje en España, tal y como narran Marco y Peter Besas en su libro Madrid Oculto 2 (Ediciones la Libreria. 2009).

La cercanía de Francisco Franco con Alemania adivinaban un tiempo longevo de tranquilidad, pero tampoco se consumó. El Estado consideraba enemigos potenciales a todos los protestantes afincados en España, y su religión sólo pudo ser profesada en el ámbito secreto. Su entonces pastor Bruno Mohr, fue sometido a una férrea vigilancia que cambió de supervisor al acabar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

La relación de «La Iglesia de la Paz» con la embajada contigua, y, a su vez, la de ésta con la Alemania nazi, presagiaba otro punto de saqueos y expropiaciones. La intervención de la comunidad alemana en Madrid, el pastor Mohr y sus contactos en la embajada alemana y suiza hicieron que, finalmente, el Consejo de Control Aliado no se hiciera con los tesoros que contenía la iglesia.

Tesoros como el Cristo Pantocrátor situado en la bóveda del altar o sus rosetones góticos, entre múltiples joyas, permanecen en el patrimonio histórico-cultural de Madrid; aunque no así la embajada, demolida en 1966. «Friedenskirche», aunque oculta, se eleva como una de las páginas más reveladoras de la historia contemporánea de España y su capital, hoy punto de encuentro de la Comunidad Evangélica de Habla Alemana de Madrid.