El solar, sin concluir, para el colegio Santa Mónica, que está en la calle Trece Rosas, de Rivas Vaciamadrid
El solar, sin concluir, para el colegio Santa Mónica, que está en la calle Trece Rosas, de Rivas Vaciamadrid - jaime garcía

Rivas «frena» un colegio católico y manda a sus alumnos a estudiar a Alcalá

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Parroquia de Santa Mónica, en Rivas Vaciamadrid. Son las 8.40 horas de la mañana. Más de cien alumnos se suben a dos autocares. Tienen por delante 70 kilómetros, entre la ida y la vuelta. Así todos los días. No lo hacen por gusto. Van al Colegio Alborada, en Alcalá de Henares, que les ha prestado parte de sus aulas para que puedan impartir el curso. Su cole de verdad, el Santa Mónica no está construido porque el Ayuntamiento de Rivas, gobernado por IU, lleva siete meses obstaculizando la licencia de obra. ¿Motivo? Es un proyecto escolar concertado y religioso.

Este trasiego diario desde Rivas a Alcalá comienza ahí, en la parroquia de Santa Mónica, el mismo nombre que tendrá el colegio católico. Ironías de la vida, la ruta para estos niños arranca en un punto donde se cruzan las avenidas de la Integración y de la Libertad. A las cinco de la tarde, están de vuelta. «Libertad y respeto es lo que no tenemos nosotros por haber apostado por un colegio de calidad», dice Lola Orcajo, de la Asociación de Padres de Alumnos del Santa Mónica.

Hoy, después de cinco años de negociaciones, la situación es la siguiente. Además del trajín de los alumnos y de esos 70 kilómetros diarios para ir a Alcalá de Henares a un colegio «prestado», el Santa Mónica sí existe. Ahí están los alumnos, los profesores y el proyecto educativo, en sintonía con la Fundación Arenales, próxima al Opus Dei. El Alborada, el centro alcalaíno que les ha hecho hueco en sus aulas, pertenece a la misma fundación.

Lo que no tiene el Santa Mónica es un edificio construido. El Consistorio ripense —bastión de IU en Madrid y gobernado por Pedro del Cura—, pone todas las trabas posibles para no conceder la licencia de obra. Su edificación está prevista en una parcela situada en la calle Trece Rosas, en el barrio de la Luna. Sí cuenta con la autorización de la Consejería de Educación como «centro concertado» para impartir los ciclos de Educación Infantil, Primaria y Secundaria Obligatoria.

La parcela corresponde a suelo adquirido con fondos privados —como así serán las obras y el equipamiento— pero es imposible construir por los obstáculos que pone el Ayuntamiento de Rivas. Llevan siete meses esperando. De hecho, el equipo de gobierno local ha presentado un recurso en vía contencioso administrativa contra la orden de Educación por la que se aprobada el centro concertado.

«No es nuestra intención demorar nada», dice Curro García, concejal de Educación en Rivas. «La Comunidad de Madrid —añade—, se ha saltado su propia normativa: debía comunicar al Ayuntamiento que tramitaba ese centro. Además, existe un desajuste sobre la ubicación del terreno. La última documentación subsanada nos acaba de llegar. Lo estamos estudiando».

Desde la Consejería de Educación, Javier Restán, director general de Becas y Ayudas, explica que las competencias de planificación de la oferta educativa son competencia del Gobierno regional. «Es suelo privado apto para uso educativo. No hay ni trampa ni cartón. El Ayuntamiento no puede negarse tanto tiempo a dar la licencia de obra». En Rivas, ahora mismo, hay unos 18 colegios públicos y sólo uno concertado.