Madrid

Gran exhibición de aviones históricos en Cuatro Vientos

La Fundación Infante de Orleans celebra sus 25 años y echa a volar sus ejemplares únicos que convierten su museo en el más importante de España y de uno de los más valorados en Europa

Algunos ejemplares de la colección de la FIO - abc
m. r. domingo - @ABC_Madrid - Madrid - Actualizado: Guardado en: Madrid

La Fundación Infante de Orleans (FIO) conmemora los 25 años de la creación del museo de aviones históricos en vuelo más importante de España y uno de los más valorado en toda Europa con una gran exhibición aérea mañana, 7 de diciembre, de dichos aviones en el aeródromo de Cuatro Vientos.

Después de unos meses y concluidos todos los trámites, la FIO ha obtenido las licencias correspondientes para reanudar su actividad en vuelo y celebrará ese día la exhibición de la colección de aviones de la FIO en el aeródromo de Cuatro Vientos, pero en esta ocasión con actos especiales con motivo del 25 aniversario con una exhibición aérea de los aviones más destacados.

La Fundación Infante de Orleans (FIO) ha destacado que desde hace un cuarto de siglo viene cumpliendo un fin de interés general «inédito». Hasta su creación en España, los aficionados a la aeronáutica se veían obligados a peregrinar a otros países si querían ver aviación histórica en vuelo, y el gran público, en general, a relacionar la historia de la aviación con imágenes envejecidas en los textos o estáticas en los museos.

La Fundación Infante de Orleans fue creada oficialmente en diciembre de 1989, aunque su origen se remonta al año 1984, cuando en el seno del Club Acrobático Aresti se empieza a formar una embrionaria colección de aviones históricos en vuelo. Los primeros aviones de esta colección fueron dos North American T-6 Texan que habían sido dados de baja en el Ejército del Aire dos años antes, en 1982, además de varias Bücker 131 Jungmann adquiridas en subasta.

La recuperación, restauración y mantenimiento en vuelo del patrimonio histórico aeronáutico español y su divulgación, se concreta en las demostraciones de vuelo mensuales que se llevan a cabo invariablemente cada primer domingo de mes, salvo enero y agosto, en el aeródromo de Cuatro Vientos desde la primavera de 1990.

Este histórico aeródromo, el primero de España, celebró su centenario en 2011. La fundación ostenta el nombre de un pionero de la aviación española, Don Alfonso de Orleans Borbón, quien además de contribuir de manera relevante a la creación y desarrollo de la aviación en España, con el tiempo se convirtió en el piloto en activo más veterano del mundo, ya que se mantuvo como aviador desde 1910 hasta un año antes de su muerte acaecida en 1975.

La FIO es una fundación privada que cumple fines culturales de interés general, declarada oficialmente de carácter benéfico. Desde el primer momento tuvieron que afrontar el reto de conseguir los recursos económicos necesarios para sufragar la costosa tarea de mantener aviones antiguos operativos.

Con el tiempo han ido consiguiendo la implicación de un número de instituciones y empresas que aportan donativos a la Fundación, como, entre otros, Fundación AENA, Comunidad de Madrid, Repsol, EADS-CASA (Airbus Military), Iberia y, desde el año 2005, el ayuntamiento de Getafe. A ello se suman las aportaciones de los 3.000 socios protectores y la recaudación de las exhibiciones.

Una colección de más de 40 aviones

La colección de la Fundación está compuesta actualmente por 42 aviones, la mayor parte de ellos en estado de vuelo y celebra diez demostraciones de vuelo anuales si las condiciones meteorológicas lo permiten. «El museo, reconocido por la FAI, es un museo vivo porque los aviones expuestos están en estado de vuelo, lo que hace que la exposición vaya cambiando según la elaboración de los programas de las demostraciones y la disponibilidad de los aviones», destaca el presidente y fundador de la Fio, Carlos Valle.

Las 2.000 personas que como media acuden a la exhibición pueden contemplar de cerca los aviones históricos en tierra. Además, por megafonía se van explicando uno por uno las características y la importancia histórica de los ejemplares expuestos, tras lo cual, se realiza el sorteo de una plaza de vuelo entre los socios protectores asistentes y da comienzo el arranque de los motores de los aviones.

Para la FIO la seguridad es «primordial», además de velar por la «conservación de los aparatos, preservándolos para que las siguientes generaciones puedan seguir admirándolos». Y más después del accidente ocurrido durante la exhibición de mayo de 2013 –el único en su cuarto de siglo–, cuando tras un vuelo un piloto perdió el control del aparato y falleció al estrellarse contra un hangar.

Debido a la investigación del siniestro las exhibiciones mensuales se paralizaron hasta el primer domingo de julio de 2014, donde volvieron con un gran éxito de público. No obstante, no se han vuelto a celebrar desde entonces más exhibiciones hasta que la Fundación obtuviera la licencia administrativa para este tipo de espectáculos con público, un nuevo requisito que les han exigido y que han conseguido justo a tiempo para celebrar su XXV aniversario.

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