De la muerte a la vida en siete minutos: los muertos que resucita el Samur
isabel permuy

De la muerte a la vida en siete minutos: los muertos que resucita el Samur

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Camina por la calle y encuentra el cuerpo tendido de una persona. Sin pulso, sin respiración. Aun sin tener los conocimientos para reanimarle, sepa que usted puede contribuir a salvarle. Presione en medio del esternón 110 veces por minuto, hundiendo sus manos hasta cinco centímetros en el cuerpo inerte. Usted será el primer eslabón de lo que los servicios de emergencias denominan «la cadena de la vida». No pare de simular el bombeo del corazón hasta que lleguen los profesionales. Con este masaje cardíaco, sin boca a boca, y llamando rápidamente a los servicios de emergencia (112) puede resucitar a esa víctima imponiéndose a la naturaleza.

Ayer quedó claro este ejemplo vital en la sede de Samur-Protección Civil, instalaciones que se encuentran en la Ronda de las Provincias, 7 de la Casa de Campo. Allí reunieron a una decena de personas, desde bebés hasta ancianos, que volvieron a nacer tras la rápida respuesta de los ciudadanos, Samur, Protección Civil, Policía Municipal, Nacional y Bomberos.

Santiago, un octogenario madrileño, comía con su familia en un restaurante de la calle Ortega y Gasset cuando le falló el corazón. La Policía Municipal fue la primera en llegar tras dar la alerta. María Teresa, una joven agente, había recibido la formación del Samur de Reanimación Cardio-Pulmonar (RCP). «No tenía pulso, estaba inconsciente. Había que realizar la reanimación. Hicimos el masaje cardíaco hasta que llegó el Samur. A los pocos días supimos que Santiago seguía vivo. Ésa es la gran satisfacción», explicaba la policía.

El Ejecutivo municipal, en presencia de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, y el delegado de Seguridad, Enrique Núñez, rindió homenaje a los servicios de emergencia madrileños, muy especialmente a la labor que desarrollan los 500 profesionales de Samur y los más de 2.000 voluntarios de Protección Civil. Solo en 2013 atendieron 299 paradas cardíacas, consiguiendo reanimar a 177 pacientes. De esta cifra, 57 no sufrieron lesiones neuronales gracias a que permanecieron muertos menos de siete minutos (el tiempo límite para no presentar daños). El año pasado, más de 45.000 personas recibieron entrenamiento en técnicas de RPC. Samur se creó en 1991 y hoy la práctica totalidad de infartos agudos en la vía pública de Madrid son atendidos por sus unidades.