Imagen del centro de convenciones en el estado en que estaba en octubre de 2009, poco antes de paralizarse las obras
Imagen del centro de convenciones en el estado en que estaba en octubre de 2009, poco antes de paralizarse las obras - belén díaz

Aparcamiento, auditorio y comercios para el «agujero» de las cuatro torres

Actualizado:

El Gobierno de Madrid contempla «alternativas» para el «agujero» del Centro Internacional de Convenciones de Madrid, como plazas de parking y un auditorio, como estaba contemplado en el proyecto original, y la implantación de pequeño comercio. Así lo ha avanzado este miércoles el coordinador general de Gestión Urbanística, Vivienda y Obras, Juan José de Gracia, en la comisión del ramo.

El año 2011 debería haber sido el de culminación de este proyecto, que se quedó en un enorme socavón en el número 259 del Paseo de la Castellana, a la espalda de las Cuatro Torres, ya que la crisis se llevó por delante las opciones de financiación. Ante la delicada situación de las arcas municipales, el equipo del entonces alcalde Alberto Ruiz-Gallardón decidió paralizar la construcción, a pesar de que el movimiento de tierras y la cimentación del edificio había arrancado en 2009.

Ahora la pelota vuelve a estar en manos del Ayuntamiento después de que la sociedad Madrid Espacios y Congresos haya sido disuelta. La principal consecuencia es que la parcela de lo que habría sido el Centro Internacional de Convenciones regresa al patrimonio municipal pero, eso sí, con un enorme boquete que podría dificultar darle nuevos usos, como ha expuesto en la comisión el portavoz de Urbanismo de UPyD, Mariano Palacios.

De Gracia ha avanzado que el área «contempla varias alternativas» y que «no se está pensando en usos lucrativos con la edificabilidad de la parcela pero sí en la posibilidad de un derecho de superficie en el futuro que pueda compensar el esfuerzo económico realizado».

Así, ha detallado que se plantean aumentar los equipamientos de la ciudad, con plazas de parking y un auditorio, como ya contemplaba el proyecto original, pero ha añadido la posibilidad de incorporar «nuevos usos compatibles con el dotacional en cota cero o en la superficie de la parcela». Ahí es donde ha incluido el uso comercial pero aclarando que sólo dentro de las opciones que da la norma, es decir, «en la categoría de pequeño comercio» no siendo superior a los 2.000 metros cuadrados.