Puesta a punto de bombos para un Sorteo de Navidad
Puesta a punto de bombos para un Sorteo de Navidad - Ignacio Gil
Economía

Navidad, cuando el Estado hace su agosto: mil millones en ganancias loteras

Entre el tradicional sorteo del 22 de diciembre y el del Niño factura casi 3.500 millones y reparte más de 2.000 en premios

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Las fechas navideñas constituyen un rentable negocio empresarial para el Estado. Si su Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (Selae) es una auténtica «joya de la corona» en el entramado de empresas públicas que dependen del Gobierno, las navidades son la «temporada alta» del negocio de esta compañía, los días en los que más factura de todo el año. El resultado final le puede reportar al Estado alrededor de mil millones de ingresos extra para las arcas públicas.

Entre el tradicional Sorteo de Navidad del 22 de diciembre y el del Niño que tiene lugar el primer sábado de cada año, Selae factura prácticamente el 40% de todo lo que vende a lo largo del año. Por ejemplo, en 2015 entre ambos sorteos ingresó por ventas de lotería un total de 3.228 millones de euros, sobre una cifra total de negocio anual de 8.780 millones de euros. Y en 2016, parecida proporcion: aquel año Selae facturó 8.809 millones de euros, y el 38% fue por las ventas realizadas para los sorteos de Navidad y del Niño.

Por lo mismo, ambos sorteos constituyen el gran pilar de beneficios de la empresa lotera del Estado. En los últimos años, entre esas dos citas navideñas de la Lotería Nacional, el Estado ha llegado a anotarse un beneficio total de unos mil millones de euros. La cifra sale de lo que Selae llega a ganar directamente con esos sorteos -lo acaba transfiriendo al Estado en concepto de «dividendo»-, más lo que Hacienda recauda por la tributación que se aplica a los premios y que tienen que liquidar los agraciados.

En el caso del Sorteo del Niño, Selae llega a ingresar más de 650 millones de euros por ventas de décimos -en el de 2016 fueron 653 millones, y las previsiones apuntaban a incrementos en ejercicios sucesivos-. La mayor parte de ese dinero que recauda lo devuelve en forma de premios. El porcentaje es variable, porque en esto influye decisivamente el azar. Por ejemplo, en el Sorteo del Niño de 2015 se pagaron en premios 489 millones de euros, el 76% de lo que se ingresaron por ventas de décimos, mientras que en el sorteo de 2016 el porcentaje fue del 68% (441 millones de euros).

Atendiendo exclusivamente a la diferencia entre ingresos por ventas de décimos y gastos por pago de premios, Seale obtuvo con el Sorteo del Niño un margen a su favor de 156 millones de euros en 2015 y de 212 millones de euros en 2016.