La victoria es dulce, pero puede acabar en desastre
La victoria es dulce, pero puede acabar en desastre - ABC

Seis claves a tener en cuenta si te toca un premio en la Lotería de Navidad

Desde mantener la calma y evitar derrochar inicialmente el dinero, hasta saber invertirlo de forma acertada

MadridActualizado:

Ver girar los bombos de la Lotería de Navidad genera una ilusión en los españoles solo superada por una cosa: que sus números sean los premiados. Sin embargo, son pocos los «buscadores de fortuna» que tienen pensado qué hacer con el suculento premio si este llega hasta sus bolsillos de improviso. ¿Me puedo permitir algún «caprichito»? ¿Puedo dejar el trabajo y vivir del sorteo hasta que abandone este mundo? La conclusión, aunque nos duela, es que lo mejor es detenerse, mantener la cabeza fría, y apostar por la normalidad.

Según aconsejan la mayoría de los expertos, lo primero que debe hacer aquel afortunado cuyos números sean premiados es no derrochar el premio.

Quizá el mejor ejemplo de lo que no se debería hacerse jamás lo haya aportado Callie Rogers. Esta británica de 16 años tuvo la suerte de percibir la friolera de 1,9 millones de libras gracias a la lotería de su país. Al considerar que tendría dinero de sobra para vivir a todo tren hasta su muerte, dejó su trabajo y malgastó todo en fiestas, drogas y operaciones de cirugía estética. Poco después, apenas sumaba 2.000 libras en el banco. Así que ya sabes, lo mejor es mantener la calma y evitar quemar la tarjeta de crédito.

La segunda regla es no dejar el trabajo. Una norma más severa si eres joven y quieras comprar una casa para «olvidarte» de tus padres y disfrutar el dinero a tus anchas. En este caso, vivir sin pegar un palo al agua tras ganar la lotería es casi imposible. Y es que, aunque los precios han descendido en los últimos años, ser el dueño de una vivienda sigue suponiendo un gasto muy serio.

En 2012, por ejemplo, un madrileño que deseara hacerse con una vivienda debía desembolsar una media de 2.626 euros por metro cuadrado, según los datos ofrecidos por el Índice Inmobiliario fotocasa en agosto de 2012. Es decir, unos 315.120 euros para disponer de un hogar de aproximadamente 120 metros cuadrados. Desgraciadamente, el premio de un único décimo desaparecería casi por completo.

En tercer lugar, a los afortunados no se les debe olvidar que los premios más cuantiosos (los «gordos») no se pueden recoger en una administración de Lotería. El límite, de hecho, se encuentra en los 3.000 euros. «Y si es superior se deberá acudir a entidades financieras concertadas (BBVA, Santander, CaixaBank, CECA) o delegaciones comerciales de Loterías para realizar su cobro», explica la página web del sorteo.

Los que hayan ganado tan solo unos centenares de euros no deben olvidar de que pueden recoger sus deseados billetes en cualquier administración, y no solo en las que hayan comprado el boleto.

Aquellos que hayan ganado un premio considerable deben tener también presente que el dinero del premio no siempre se abona al instante. Así lo afirma en su página web «El blog salmón», especializado en economía: «Dependiendo de dónde esté nuestra entidad financiera y de los sistemas de verificación establecidos por Loterías, el premio de la lotería puede tardar en abonarse en nuestra cuenta entre 5 y 20 días. Es decir, el premio real no se ingresa en la cuenta según presentamos el boleto premiado en el banco. Importante: esta operación de cobro de loterías premiadas está completamente libre de comisiones y la entidad financiera no puede cobrar un solo euro por esta gestión».

Tener en cuenta el pellizquito de tu premio que se lleva Hacienda es también importante. La parte mala para el ganador es que, de lo obtenido, perderá un 20%. El lado más positivo, por el contrario, es que él no será el que pagará directamente esta cuantía, sino que «el consabido 20% sobre la cuantía del premio que exceda de los primeros 2.500 euros» le será descontado antes.

A su vez, tampoco es necesario incluir la cantidad en la declaración de la renta, ni el premio ni la retención. Sí habrá que declarar, por descontado, el rendimiento o los intereses del dinero así como la inversiones que realicemos gracias a él.

Finalmente, y como último apartado, es necesario no olvidar esos sencillos consejos que pueden ahorrarnos más de un disgusto. Los más básicos son evitar ir pregonando a diestro y siniestro que somos más ricos que el tío Gilito, así como mantener la discreción y no cobrar el premio en nuestra administración de Lotería habitual.