Nicol Valenzuela y Lorena Stefan, las niñas de San Ildefonso que cantaron el Gordo el año pasado
Nicol Valenzuela y Lorena Stefan, las niñas de San Ildefonso que cantaron el Gordo el año pasado - EFE

Los niños de San Ildefonso: una tradición más de la Lotería de Navidad

Desde la celebración del primer sorteo de la Lotería de Navidad, han sido estos niños los que se encargan de cantar los números premiados

MadridActualizado:

Cada 22 de diciembre, los niños de San Ildefonso cambian la vida a muchas personas. Son los encargados de cantar los números premiados en el sorteo de la Lotería de Navidad. Todos los asociamos con ese momento, cuando entre una sala llena de murmullo elevan el tono para anunciar que viene un premio muy importante, que hará feliz a más de uno. ¿Pero de dónde viene esta tradición?

El colegio de San Ildefonso es uno de los más antiguos de Madrid, que fue orfanato hasta la llegada de la democracia. No se conoce con exactitud la fecha de su fundación, pero gran parte de los historiadores la han situado en el último tercio del siglo XV, durante el reinado de los Reyes Católicos.

Tampoco se sabe por qué son los niños del colegio quienes cantan los números premiados en el sorteo de la Lotería de Navidad, aunque, tal como se explica en la web de la Lotería, «cuando tuvo lugar el primer sorteo, los responsables de la lotería, al ser un colectivo de los más favorecidos en la ciudad, decidieron que fueran estos niños los que cantaran, recibiendo a cambio una limosna», puesto que ya cantaban por las plazas.

Sí se conoce con exactitud que desde el primer sorteo de la Lotería de Navidad, fueron estos niños los que se encargaron de cantar los números premiados, «que hasta 1913 estaban impresos en papeles». Una vez implantado el sistema de bombos y bolas, continuaron ellos cantando el sorteo, y hasta día de hoy, puesto que ya no se concibe el sorteo de la Lotería sin ellos.

Cada año, el colegio de San Ildefonso selecciona a los niños que cantarán los números del sorteo. Algunos repiten, pero normalmente hay voces nuevas. Para ello, los alumnos se preparan durante prácticamente todo el año, con ensayos y ejercicios de voz, pero todo sea por una de sus mayores ilusiones, cantar el Gordo de Navidad.