Lotería de Navidad La Bruixa d'Or y Doña Manolita no pierden la puntería: vendieron un cuarto y varios quintos premios

Los números importantes les fueron esquivos, pero siguen fieles a su habitual lluvia de millones

Xavier Gabriel (c), propietario de la administración de lotería «La Bruixa d'Or» de Sort (Lleida)
Xavier Gabriel (c), propietario de la administración de lotería «La Bruixa d'Or» de Sort (Lleida) - Efe

Madrugador fue el primer premio de la mañana (el cuarto premio a cargo del 59.444) y madrugadora fue la celebración en Doña Manolita y La Bruixa d'Or. Este primer número parecía presagiar un nuevo «pelotazo» de las administraciones madrileña e ilerdense, pero la suerte les fue algo esquiva. Al final del sorteo «solo» habían colocado un par de quintos premios y un cuarto.

Las dos son administraciones que tienen el champán en la nevera desde días antes. Doña Manolita guarda bombones en la trastienda y sus responsables no abren hasta que no se confirma si han vendido algún premio, cosa que casi siempre sucede. La clave del éxito de estas dos administraciones no hay que buscarla en la brujería ni en la casualidad. Es pura matemática. Son dos administraciones que venden mucho... y por tanto suelen ganar mucho.

En el caso de doña Manolita, su relación con la suerte empezó a gestarse en 1904. Su primera ubicación era la calle de San Bernardo, en 1931 pasó a la Gran Vía y desde hace un lustro reparte ilusión en la calle del Carmen. La administración se ha ido acercando poco a poco a la Puerta del Sol y al misticismo. En sus más de cien años de historia, la administración ha vendido el Gordo de la Lotería de Navidad en 76 ocasiones. Es casi infalible.

La administración de la Calle del Carmen ha vendido décimos del 59.444 (cuarto premio) y del 22259, 91917, 68981 y el 60272 (quintos premios).

Quedan «empatadas»

Balance parecido ha obtenido La Bruixa d'Or, la célebre administración de Sort (Lleida). Su idilio con la suerte comenzó en 1994. En ese año vendieron su primer Gordo (el de El Niño, concretamente) y desde entonces no han dejado de crecer. Su director, Xavier Gabriel, no se durmió en los laureles del premio y amplió el negocio. Cada vez vendía más y más números, y cada vez vendía más y más premios. Suyos son los Gordos de Navidad de los años 2003, 2004 y 2007.

La clave de su éxito, y la razón que explica que este año hayan vuelto a abrir champán, está en su nivel de negocio. Desde hace años vende un tercio de los números que hay en el bombo, casi nada. En esta ocasión, La Bruixa D'Or ha vendido décimos de un cuarto premio (el 59444) y varios quintos (19152, 91917, 68981).

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