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Diez locuras que podrás hacer si ganas el Gordo de la Lotería de Navidad

Te proponemos varios ejemplos de excentricidades por si la suerte está de tu lado el próximo 22 de diciembre

MadridActualizado:

Desde que nos levantamos por la mañana hasta que abandonamos la cotidianidad del día y nos metemos en la cama, todos pensamos habitualmente en qué haríamos si, repentinamente y de la nada, obtuviéramos miles y miles de euros. ¿Comprar una isla desierta? ¿Adquirir una legión de vehículos de gama alta? Hoy, te proponemos varias opciones sumamente excéntricas por si, el próximo 22 de diciembre, tienes suerte y te toca el Gordo en la Lotería de Navidad.

1-Contratar a un mayordomo para no romperte una uña.

En el año 2004, los Beckham se convirtieron en el colmo del esnobismo cuando se descubrió que habían contratado a un mayordomo para que se dedicase a abrir los regalos que la familia recibía en navidad. El criado obtuvo -según informó la prensa inglesa- unos 1.600 euros al día.

Con todo, lo cierto es que también se especuló con que el trabajador fuese tan solo un sustituto del anterior mayordomo de la pareja. Independientemente de si es verdad o no, puedes plantearte adquirir los servicios de uno si ganas la Lotería de Navidad.

2-Comprar una camisa de oro.

Unos años después de los Beckham, allá por 2013, el empresario indio Datta Phuge se ganó su particular hueco en los diarios al pagar a 15 artesanos para que le confeccionaran una camisa con 14.000 piezas de oro de 22 quilates. El resultado fue una prenda que pesaba 3,3 kilos y que le costó, nada más y nada menos, que 12,7 millones de rupias (unos 177.000 euros).

¿La razón? Ninguna más allá de presumir. «El oro es mi pasión desde que soy pequeño. Siempre lo he llevado en forma de joyas, pulseras, anillos o cadenas», afirmó. Si quieres una ya sabes, espera a ganar la Lotería de Navidad.

3-Comprar una mansión para tus perros.

No todos los ricos apuestan por ropa cara y un servicio exquisito. Algunos también piensan en sus mascotas a la hora de invertir miles y miles de billetes. Un ejemplo claro de ello es David Duffield, fundador de PeopleSoft. Este multimillonario se gastó la friolera de siete millones de dólares en levantar una vivienda de lujo para sus canes.

La gigantesca mansión incluye paredes de vidrio, alfombras, televisores y un largo etc. Y es que ya se sabe, los perros son el mejor amigo del hombre, y como tal hay que cuidarles.

4-Comprar un coche carísimo... para enterrarlo.

Las excentricidades entre los ricos están a la orden del día. Por ello, cuando el multimillonario brasileño Chiquinho Scarpa anunció en Facebook que iba a enterrar uno de sus coches (un Bentley Continental Flying Spur de 370.000 euros) en la parcela de su casa, nadie dudó que lo decía en serio.

En principio, afirmó que pretendía que el vehículo le acompañase a la otra vida, tal y como sucedía con los carros de guerra de los faraones. Con todo, finalmente se demostró que todo formaba parte de una campaña publicitaria para fomentar la donación de órganos.

5-Disfrutar de una mascota diferente.

Rico, joven e imaginativo. El multimillonario Humaid Albuqaish reúne los requisitos para no saber en qué diantres gastar su dinero. Quizá por ello ha decidido invertirlo en mascotas sumamente extrañas y caras. Algunas como leones, tigres o guepardos. Esta curiosa afición le hizo saltar a la fama hace varios años, cuando comenzó a publicar en Instagram imágenes en las que se le veía jugando con estos felinos y disfrutando de su otra gran pasión: los deportivos sumamente caros. ¿Qué animal adquirirías tú si ganaras el Gordo?

6-Hacer que tu nombre se vea desde el espacio.

¿Quién no ha soñado con lograr que su nombre perdure para la posteridad? Hamad Bin Hamdan Al Nahyan, miembro de una de las familias más ricas de Emiratos Árabes Unidos, lo logró en 2011. Aunque por las bravas, todo sea dicho. Y es que, decidió escribir su nombre en la arena de una isla de su propiedad (Al futayasi) con letras gigantescas.

¿El objetivo? Que se viera desde el espacio. Los surcos de las letras cuentan con 3,5 kilómetros de largo y, a día de hoy, se desconoce cuánto ha costado. Podemos suponer, eso sí, que no fue barato.

7-¿Ahorrar?

Vale. Estamos seguros de que no pensarás en ahorrar si ganas la Lotería de Navidad. Sin embargo, y ya que la riqueza se esfuma con facilidad, hemos querido presentarte el ejemplo de Ingvar Kamprad (el fundador de Ikea).

Y es que, a pesar de que es multimillonario y atesora una fortuna de 4.100 millones de dólares, recicla las bolsitas de té, suele comprar los regalos de Navidad después de las fechas clave para conseguir precios más competitivos, y se lleva la sal de los restaurantes para usarla en casa. Ya se sabe, céntimo a céntimo se hace una montaña.

8-Jugar con el riesgo.

La locura de los nuevos ricos es legendaria. Y si no, que se lo digan al futbolista Mario Balotelli. Desde que gana una millonada colecciona infracciones de tránsito, ha llegado a gastar 25.000 libras en un casino, ha comprado un trampolín gigantesco para su casa, ha conducido a toda pastilla en un deportivo cargado de billetes («porque soy rico», según explicó) y se ha hecho fotografías con dos famosos capos de la mafia.

9-Pagar un carísimo entierro a tu mascota.

Volvemos a los animales. Y es que, cuando uno adora realmente a su mascota, pocas cosas hay más importantes en su vida. Quizá por ello, Paris Hilton decidió a pagar una ingente suma de dinero por enterrar a su cabra junto a la tumba de Marilyn Monroe...

10-Hacer un zoológico en tu jardín.

Pablo Escobar se ha hecho famoso por ser uno de los traficantes de drogas más reconocidos de la historia. Sin embargo, también era todo un excéntrico que creó un zoológico de animales exóticos en su mansión. El narcotraficante mandó importar unos mil animales entre los que destacaban -entre otros- rinocerontes, camellos, elefantes, alces, hipopótamos o toros. En principio, el colombiano también llevó a varios monos, aunque finalmente los liberó en medio del bosque debido a su mal olor.