Las administraciones de lotería más originales

A lo largo de España las hay antiguas, afortunadas, desafortunadas o simplemente bonitas

Este es el recorrido por algunas de las administraciones más llamativas de nuestro país

MadridActualizado:1234567
  1. La más antigua de Castilla y León sigue esquivando la suerte

    Administración nº1 de Segovia, «Los picos de la suerte»
    Administración nº1 de Segovia, «Los picos de la suerte» - Antonio de Torre

    Iván Tomé (Valladolid)

    Si hay una administración de lotería con solera, esa es la número uno de Segovia, la cual se erige como la más antigua de Castilla y León y una de las primeras en fundarse de toda España. Con más de 200 años en activo, 'La Gallega' nombre que le puso en 1773 su primer dueño, Pedro Felipe Gómez, pasó a llamarse tiempo después «Los Picos de la Suerte» y sigue regentada por la misma familia, pasando de generación en generación hasta nuestros días. Curiosamente, por raro que parezca y aunque lo ponga en su nombre, la suerte ha sido un tanto esquiva con la bicentenaria administración en el Sorteo Extraordinario de Lotería de Navidad. Durante todos estos años, el establecimiento solo ha repartido dos segundos premios navideños, uno en 1894 y otro en 2001, con los números 53.008 y 06536, respectivamente. Quizá, este año sea el definitivo y «Los Picos de la Suerte» repartan el Gordo de Navidad.

    Hasta 103 años tuvo que esperar para que el «milagro» ocurriese otra de las administraciones legendarias de la Comunidad. Fue en 2006, cuando la administración 1 de Almazán el número 20.297 repartió la friolera de 390 millones de euros. Hasta que llegó la lluvia de millones del Gordo, el establecimiento había vivido episodios tan curiosos como repartir suerte con la matrícula el primer camión de bomberos del municipio (03681), o que un empresario se quedara sin su premio después de que estuviera jugando su número de matrícula del coche semanalmente durante dos años. El día que decidió dejarlo, tocaron 400.000 pesetas al décimo.

  2. Suerte centenaria en el centro de Barcelona

    Imágenes de Lotería Valdés y de X. Gabriel, de La Bruixa d'Or
    Imágenes de Lotería Valdés y de X. Gabriel, de La Bruixa d'Or - J. Vermeulen / Efe

    Si la Lotería de Navidad es sinónimo de tradición y rituales que se repiten año tras año, en Cataluña no se puede hablar del sorteo sin mentar espacios ya emblemáticos como La Bruixa d’Or, El Gato Negro o la Lotería Valdés, puntos más o menos fijos en el mapa de administraciones emblemáticas. Los tiempos cambian y las colas en ventanilla dejan espacio a la compra por Internet, sí, pero hay nombres que resisten cualquier envite de los tiempos modernos. Es el caso de la Lotería Valdés, establecimiento centenario que abrió sus puertas en plena Rambla de Barcelona en 1905 y se estrenó repartiendo un décimo premiado en su primer año de vida. Impulsada por Miquel Valdés, quien transformó un estanco de La Rambla donde se vendían los puros habanos importados desde Cuba en una administración de lotería que no tardó en convertirse en sinónimo de suerte y fortuna: hasta en siete ocasiones ha repartido el Gordo de Navidad y su facturación, centrada en un 65% en los boletos navideños, bordea los 14 millones de euros. Este año, la Lotería Valdés también se ha convertido en inesperada protagonista después de que los atentados del pasado 17 de agosto. Y no sólo porque repartiese un segundo premio de la lotería tres días después de los atentados, sino porque la demanda de boletos se disparó en los días posteriores entre quienes buscaban décimos terminados en 17 y que estuviesen sellados en La Rambla.

    No menos emblemática es El Gato Negro, inaugurada en 1912 a pocos pasos de El Molino y ubicada desde 1932 en un pequeño portal de la calle Pelayo. Con un nombre que parece un imán para el mal fario y una historia en la que figuran boletos ganadores en los sorteos de Navidad de 2003, 2004 y 2010, El Gato Negro sigue tentando a la suerte y, sin abandonar la calle Pelayo, trasladó el año pasado a un nuevo local más grande y espacioso. Una mudanza forzosa –las colas del anterior local, instalado en un minúsculo portal, habían acabado con la paciencia de los vecinos– en la que sólo por queda por ver si la suerte no se ha acabado extraviando por el camino.

    Más «reciente» aunque tanto o más popular que las anteriores es la La Bruixa d’Or, administración instalada con gran tino en la localidad de Sort (Lérida) y regentada por Xavier Gabriel, probablemente el primer lotero con vocación de celebrity. La administración salto a la fama después de repartir en 1996, 1996 y 2003 el primer premio de la Lotería de El Niño, pero fue en 2003 y 2004 cuando se convirtió en un auténtico imán para la suerte tras vender el Gordo dos años de manera consecutiva. Desde entonces, La Bruixa d’Or se ha convertido en punto de peregrinación obligada para quienes quieran llevarse un buen pellizco –el ritual exige frotar los décimos por la nariz o el palo de la escoba de la bruja que hay justo en la puerta del local–, aunque en la actualidad concentra buena parte de sus ventas a través de internet. Actualmente, La Bruixa d'Or factura aproximadamente el 0,7% del total de la lotería nacional española, una cifra que cuadriplica la facturación de la segunda administración, Doña Manolita.

  3. La administración de los números 'feos'

    Vista de la administración de Lotería de Bidebarrieta, en Bilbao
    Vista de la administración de Lotería de Bidebarrieta, en Bilbao - Bidebarrieta

    Adrián Mateos (Bilbao)

    En pleno corazón de Bilbao se halla una de las administraciones más curiosas del País Vasco. Su nombre es Bidebarrieta, pero entre los vecinos de la zona es conocida también como «La fuente de los sueños». El azar motivó que, con el paso de los años, el local adquiriera fama por sus números «feos», que a la postre regaron de millones la villa. Entre otros, se encuentran el 00064, que recibió un primer premio; o el 00200, ganador de un segundo.

    En 2008, «La fuente de los sueños» apareció en el anuncio de la Lotería de Navidad: «Nos escogieron porque les pareció un sitio mágico», destaca su gerente, Juan Ortega Ezeiza, que explica que los encargados de preparar el escenario fueron los mismos que realizaron los efectos especiales de la película «El laberinto del fauno».

    La administración apareció apenas unos segundos, pero quedó grabada en la memoria de la gente, asevera Ortega: «Algunos venían a visitar la Catedral y se pasaban a comprar, y nos decían que habían soñado con que estaban aquí y que les tocaba el Gordo –alega–. Lo que en realidad les pasaba era que lo habían visto en televisión, una cosa muy curiosa».

    El establecimiento de Bidebarrieta aparece también en una foto histórica de la reina María Cristina recibida con honores en la capital vizcaína. La fotografía, que data de 1887 y que está expuesta en el propio local, muestra el carruaje en el que también iba el hijo de la regente, que posteriormente sería conocido como Alfonso XIII. En un principio, los vecinos de la zona pensaban que se trataba de una toma de la festividad del Corpus.

    El ambiente tradicional que se respira en Bidebarrieta no ha impedido a sus dueños apostar por la innovación. De hecho, Ortega destaca que poseen una herramienta «pionera» para que sus clientes puedan conocer a cualquier hora del día y de forma inmediata si hay existencias de un billete concreto: «Con una llamada, entras en la base de datos en tiempo real, y si está el número puedes dejar los datos para que nos pongamos contigo –explica–. En caso contrario, no le hacemos perder más tiempo».

  4. Más suerte «escondida» en Alaquàs

    Administración de Lotería Castillo de Alaquàs
    Administración de Lotería Castillo de Alaquàs

    La administración Lotería Castillo de Alaquàs, situada en un municipio a siete kilómetros al oeste de Valencia, saltó a la fama hace un par de años por celebrar un curioso concurso previo al sorteo de Navidad (16-18 de diciembre) en el que retaba a los vecinos a encontrar 50 décimos de un número de lotería que había escondido por la localidad. Días antes, a través de las redes sociales y en el mismo establecimiento, la administración lanzaba detalles y pistas para que, en un tiempo máximo de 72 horas, los vecinos encontraran los pergaminos con el número escogido y que más de uno no perdiera la cabeza en el intento de buscar la suerte.

    El «Juego del Castillo», como le bautizaron en 2015, tiene su origen en la historia de Giovanni Manfredi, marqués de Alaquàs a finales del siglo XVIII. Una enfermedad le obligó a tener que repartir la herencia entre sus dos hijos gemelos (Giuseppe y Paulino) y nombrar sucesor. Para decantarse por uno, dividió sus dinero en 50 partes, pidió a su sirviente que las escondiera por todo el pueblo e hizo competir a los dos hermanos. Las calles de Alaquás se convirtieron en una fiesta la semana antes de Navidad que vio cómo Paulino Manfredi recogió más dinero que su hermano en un torneo muy reñido. Sin embargo, al llegar al Castillo, ambos se toparon con una joven que pedía limosna y solo Giuseppe tuvo la empatía de atenderla y compartir con ella parte de su herencia. El marqués vio en este gesto el mérito que necesitaba para su sucesor, y decidió que este sería finalmente marqués del pueblo. La tradición de esconder los 50 sobres con dinero siguió repitiéndose un tiempo, y es ahora, siglos después, cuando Lotería Castillo de Alaquàs la rescata para convertirla en ya una tradición después de tres años repitiéndose.

    Javier Bernabéu, responsable del establecimiento, asegura a ABC que el juego se repetirá este 2017, aunque «de forma diferente, con nuevas normas y cambios». El éxito del evento ha aumentado las ventas en los últimos años de Lotería Castillo, una de las administraciones con mayor volumen de ventas en España y número uno en premios otorgados por internet que, además –recuerda Bernabéu–, «ha repartido el Gordo en los últimos seis años».

  5. Con la suerte desde 1860

    Imagen de la Administración del Rosario de Zaragoza
    Imagen de la Administración del Rosario de Zaragoza - Lotería del Rosario

    La Administración del Rosario es la más popular de Zaragoza. Presume de estar entre las más veteranas de España, hace años que fue reconocida por la Cámara de Comercio como negocio centenario y figura igualmente entre las que más vende de toda España. Su historia se remonta al año 1860, cuando esta administración zaragozana de lotería ya aparece registrada en una guía oficial de la capital aragonesa de la época.

    De su originario emplazamiento en la calle Mayor fue pasando a otros locales en calles próximas a la Plaza del Pilar y al emblemático Tubo zaragozano, hasta recalar hace décadas en su actual ubicación de la popular calle Don Jaime. Pionera en la esta por internet, más del 20% de los décimos que vende para el Sorteo de Navidad los comercializa por esta vía y una gran parte de ellos acaban en el extranjero. La Lotería del Rosario es la número 5 de Zaragoza. Su popular nombre lo recibe de una de sus antiguas ubicaciones, en vecindad con una capilla en la que se veneraba a la Virgen del Rosario.

    Tras haber ido pasando de padres a hijos, actualmente la regenta Alejandro Aznar Villagrasa. Su abuela, Julia Lobera, se hizo cargo del negocio en el año 1947, tras haber quedado temporalmente vacante la titularidad de esta administración lotera.

  6. La «Lotería de los gordos»

    Vista de la «Lotería de Sol»
    Vista de la «Lotería de Sol» - Belén Rodrigo

    Lotería Sol, una de las administraciones más emblemáticas de la capital, ubicada en la misma Puerta del Sol, ha repartido a lo largo de décadas un importante número de primeros premios. Su propietaria, Paloma de Marco, heredó la farmacia de su padre, Ángel de Marco, farmacéutico de profesión y la persona que adquirió esta administración en 1959. Con él pasó a llamarse la «Lotería de los gordos» por todos los premios que repartían. Su hija empezó a trabajar en 1982 y desde comienzos de siglo está al frente del negocio.

    Para hablar de los orígenes de este local nos remontamos a la segunda mitad del siglo XIX. Existe una primera referencia en 1876 a los propietarios originales, Dionisio y Juan Calderón, de Loterías de Calderón, que era también un almacén de papel y se vendían objetos de escritorio. Ezequiel Careaga fue el siguiente propietario, de 1896 a 1909 seguido de Enrique Foronda, quien en 1914 cedió las tiendas del negocio a Cándida Uría. Ya por entonces aparecía en las gacetas de la época como la lotería «que más premios da». Y mucha suerte tuvo el establecimiento en plena Guerra Civil, cuando en 1936 cayó una bomba delante del local sin que hubiese que lamentar daños personales ni materiales.

    Paloma vendió en 1995 el primer premio del sorteo de El Niño estando embarazada de su primer hijo, Borja. Además, en 1989 despachó una serie completa del Gordo de Navidad, y en enero de 2009 dio el segundo premio de un sorteo de Lotería Nacional, amén de varios primeros que ha repartido desde que es titular.

  7. La Administración de los peregrinos

    Administración de Lotería nº 3 de Santiago de Compostela
    Administración de Lotería nº 3 de Santiago de Compostela - loteriacompostela.es

    José Luis Tojo es el representante de una tercera generación de loteros que inauguraba en 1964 su abuela, Dolores González y a la que años después seguiría su madre Teresa Núñez. «A las viudas de guerra de aquella como mi abuela les ofrecían o una Administración de Lotería o un estanco, y mi abuela escogió la primera opción», explica Tojo en conversación con ABC.

    Desde un enclave privilegiado, en una de las entradas de la zona vieja de Santiago de Compostela, la Administración número 3 siempre fue parada obligada de los numerosos turistas que visitan año a año la capital gallega. No obstante, durante los últimos años tanto Tojo como sus empleados detectaron un importante bajón de las ventas ligado al descenso de visitantes al finalizar los meses del verano, motivo por el cual, apostaron por focalizar su negocio en un sector cada vez más en auge en la capital gallega: los peregrinos.

    Bajo el lema «La Administración de los peregrinos» y con un logotipo evocando a un caminante de la ruta Jacobea, la Administración número 3 compostelana optó por dar un giro a su negocio y centrarse en este sector turístico cada vez más en alza. «Esta zona siempre fue un lugar de paso para turistas, pero con la promoción al Camino de Santiago el paso de peregrinos se ha desatado», confiesa.

    Dada la diversidad de los orígenes de los visitantes que llegan a Compostela, Tojo pocas veces pudo poner cara a los agraciados con los numerosos premios que durante los últimos años ha otorgado la Administración de los peregrinos. «Dimos en primer premio de Navidad en 2007, el año pasado un quinto premio y en 2010 un segundo premio. Tenemos un buen bagaje, la verdad», apunta.

    Con el número de caminantes que llegan a Santiago alcanzando topes históricos, José Luis Tojo, augura que el negocio seguirá gozando de buena salud durante los próximos años. De momento, la Administración número 3 compostelana cuenta además con el honor de ser la más antigua de todas las instaladas en la capital gallega.