Administración Bidebarrieta, en Bilbao - ABC.

Lotería de Navidad«Abierto 24 horas»: La revolución tecnológica de las administraciones de lotería

Internet y los cambios en el hábito de consumo de los clientes han obligado a los loteros a readaptar sus negocios

BilbaoActualizado:

Más de cuatro décadas han pasado desde que a doña Agueda Ezeiza le fuera concedida una plaza de administración de lotería en Bilbao. En compañía de su familia, que heredó su pasión por el azar, la donostiarra se instaló en un local de la calle Bidebarrieta, el cual consiguió sacar a flote con tesón y mucha astucia. Virtudes de las que hizo gala en 1976, cuando, en el marco de una huelga de correos, se desplazó a Madrid para recoger su consignación y adelantarse a la competencia.

Se trata de una anécdota de un tiempo lejano que, a su vez, pone de relieve las dificultades a las que tenían que hacer frente los loteros cuando el peso de la tecnología en el negocio era marginal. En este sentido, la revolución digital ha dado un giro de 180 grados al día a día de estos profesionales, que son conscientes de que la Red es el futuro al que, para bien o para mal, han de adaptarse si desean evitar la quiebra.

Juan Ortega Ezeiza
Juan Ortega Ezeiza

«La gente le ha perdido el miedo a comprar en internet», argumenta el actual gerente de la administración Bidebarrieta, Juan Ortega Ezeiza, quien sostiene que los hábitos de consumo de los clientes «han cambiado» a lo largo de los últimos años. Muestra de dicha transformación es que la franja de edad de los jugadores de lotería sea cada vez mayor, o que haya más personas que se animen a jugar a través de la Red. A ello hay que sumar la aparición de un nuevo competidor, Loterías y Apuestas del Estado, que se ha convertido en un sujeto activo que también vende números.

En este sentido, la revolución tecnológica ha convertido a los locales tradicionales en «tomates en alta mar», manifiesta Ortega, que hace hincapié en la necesidad de aprovechar las nuevas herramientas no solo para no perder a los clientes de siempre, sino también para atraer a personas de otros puntos del país: «Si no, nos borran del mapa», confiesa.

La administración que nunca duerme

Sumido en esa ola tecnológica, el regente de Bidebarrieta ha implantado en su negocio un mecanismo pionero y único en España para que sus clientes puedan conocer a cualquier hora del día y de forma inmediata si hay existencias de un billete concreto: «Con una llamada, entras en la base de datos en tiempo real, y si está el número puedes dejar los datos para que nos pongamos contigo. En caso contrario, no le hacemos perder más tiempo», destaca.

Un ingenio que surgió hace poco más de un año y que fue desarrollado por el grupo malagueño Estudio Informática (EI), que ofrece a cerca de un millar de administraciones de toda España sistemas informatizados de gestión. Juan de la Cruz Aguayo, que forma parte de la compañía desde hace más de una década, explica que la iniciativa surgió como respuesta a un planteamiento del propio Ortega, a quien se le hacía difícil coger los pedidos telefónicos a la vez que atendía a los clientes del local: «Son muchos los que llaman interesándose por un número que han soñado, que han visto en algún o lugar o que simplemente desean –alega–. A través de Google, dan con la administración que lo tiene consignado y, a partir de ahí, comienza el aluvión de llamadas».

«Pensamos en algo que fuera cercano, fácil de utilizar y que no rechazase al público telefónico –afirma–. Junto a la empresa Dream Ring, experta en el tratamiento inteligente de llamadas y gestión de comunicaciones telefónicas, desarrollamos una plataforma de comunicación entre la base de datos de la administración y una centralita virtual que llevaría a cabo las tareas de recepción masiva de llamadas, consulta de números de navidad y su reserva».

Aguayo ahonda en lo mucho que ha cambiado el negocio de la lotería en España desde los años 80, cuando comprar un ordenador era demasiado caro y hasta las comprobaciones de los números premiados se realizaban con papel y lápiz. Los propios administradores se jugaban su bolsillo si se equivocaban a la hora de verificar los boletos. Hoy en día, basta con poner el número por internet para corroborar si ha sido elegido: «Eso da tranquilidad a las dos partes», sostiene.