María Blasco, Directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas

«La sociedad tiene que exigir que la ciencia sea una prioridad»

/ RAFAEL IBARRA / MadridIr al artículo
María Blasco es la directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)
María Blasco es la directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)
CientíficoComunidad ValencianaEntre 51 y 60 años

De joven le gustaban mucho las matemáticas, pero una charla de orientación universitaria sobre biología molecular cambió su destino. María Blasco (Alicante, 1965) es una de las científicas más relevantes de nuestro país. Antes de marchar a EE.UU., en el viaje de ida y vuelta que algunos científicos hacen, se formó con otra estrella de la ciencia española, Margarita Salas. En Estados Unidos se apasionó por los telómeros y la telomerasa. Dirige el prestigioso Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) desde 2011.

-¿Qué es lo que no sabemos del cáncer?

-Desde que el presidente Nixon declarara la «guerra contra el cáncer» hemos aprendido algunas cosas: al principio buscábamos los genes del cáncer, pero ahora que hemos secuenciado el genoma del cáncer, hemos visto que hay cientos de alteraciones genéticas en un tumor. Por eso buscamos en cada tumor sus talones de Aquiles. Y a veces aparecen buenas noticias, como la inmunoterapia, una línea de trabajo que no era puntera y que es muy prometedora. Y aunque es cierto que muchos cánceres se curan, otros no. Hay una expresión que dice que «las frutas que cuelgan más bajo son las más fáciles de coger». Eso es lo que ha pasado en el cáncer: ya hemos estudiado las dianas terapéuticas más obvias y ahora nos toca buscar otras, que están un poco más arriba.

-¿Qué avances científicos podemos esperar en los próximos años?

-La aparición de la inmunoterapia nos confirma la relevancia que tiene la investigación básica. Solo si investigamos el cáncer desde muchos puntos de vista podremos avanzar. Y eso lo vemos muy claro en el CNIO, con la traslacionalidad de la investigación básica y el desarrollo de patentes.

-Y el CNIO, ¿cómo ha cambiado desde que se incorporó en 2003?

-Mucho. Al principio era un centro focalizado en investigación básica. A partir de 2008 inicia un innovador programa de desarrollo de fármacos y firma acuerdos con hospitales. Se convierte no solo en un centro de investigación básica de descubrimiento, sino también en centro de innovación.

«La sociedad valora muy bien a los científicos. Lo que no tengo tan claro es que se entienda lo que hacemos y para qué vale»

-¿Qué momento destacaría de su carrera?

-Mi pasión científica son los telómeros. El primero que recuerdo es cuando estábamos buscando el gen de la telomerasa en Estados Unidos y descubrimos la telomerasa y que era importante para el cáncer o el envejecimiento. Ya en el CNIO demostramos que la telomerasa tenía la capacidad para retrasar muchas enfermedades y que prolongaba la longevidad.

-¿Realmente la sociedad sabe lo que hacen los científicos?

-La sociedad valora muy bien a los científicos; de hecho, en épocas de recortes se solidariza con ellos. Lo que, sin embargo, no tengo tan claro es que se entienda lo que hacemos y para qué vale. La investigación es una máquina que no se puede parar nunca, pero los científicos somos muy pocos y es la sociedad la que tiene que exigir que la ciencia sea una prioridad.

-¿Debe ser rentable la ciencia?

-Su principal objetivo no debe ser la rentabilidad, sino el conocimiento, pero no podemos desperdiciar los aspectos potencialmente rentables de la investigación.

CientíficoComunidad ValencianaEntre 51 y 60 años
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