Las ocho especies invasoras de Madrid
La colonia de mapaches en la Comunidad es cada vez más numerosa - abc
NATURALEZA

Las ocho especies invasoras de Madrid

La cotorra argentina, el mapache o el visón americano son solo algunos de los animales que amenazan la fauna autóctona

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La cotorra argentina, el mapache o el visón americano son solo algunos de los animales que amenazan la fauna autóctona

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  1. El Mapache, recluido en el Parque Regional del Sureste

    La colonia de mapaches en la Comunidad es cada vez más numerosa
    La colonia de mapaches en la Comunidad es cada vez más numerosa - abc

    El mapache es originario de América del Norte. A Madrid no llegó solo. Igual que la cotorra argentina, en un principio se adquirió como mascota y su posterior abandono, hizo que estos animales se reprodujeran hasta suponer un problema ecológico.

    Por eso, muchos de ellos se concentran en el Parque Regional del Sureste. Los técnicos del parque están preocupados porque los mapaches portan un parásito, la ascaris, que afecta al sistema nervioso del ser humano y que ya ha causado la ceguera a algunos habitantes de ciertas zonas de Estados Unidos.

    Este mamífero es omnívoro y come casi de todo, aunque se sabe que les encanta la crema de cacahuete, los huevos duros, las sardinas o las nubes de golosina. El mapache es un animal salvaje, que puede llegar a ser agresivo. Vive entre 12 y 14 años, y de adulto su peso ronda los 12 kilos.

  2. La cotorra argentina: molestan sus ruidos estridentes

    Una cotorra se alimenta de migas de pan
    Una cotorra se alimenta de migas de pan - cristina sánchez

    La cotorra argentina triunfaba como especie exótica en cautividad, pero en libertad no goza de tan buena fama. En Madrid, se tienen referencias de este ave originaria de América del Sur desde 1985. En cautividad, las cotorras monje o verdigris, como también son conocidas, llegan a pronunciar palabras y frases, al estilo de los periquitos.

    Desde que un particular soltó una pareja de cotorras en un campo de golf su expansión ha sido espectacular. Hasta el punto de que se habla de plaga. Viven entre diez y doce años de media, y a lo largo de su existencia pueden tener unas ciencuenta crías. Es un animal depredador de su entorno. Se alimenta de semillas, frutos, flores, brotes de hojas, larvas de insectos y también del pan que se les echa a las palomas o de los huevos y los nidos de los gorriones.

    Otra de sus características es su adaptabilidad al medio. Ocupan medios urbanos, frecuentando parques, jardines y arboledas dentro de las zonas habitadas. Se les puede ver por el parque de Arganzuela, la zona de Madrid Río, la Casa de Campo o el Retiro. A los vecinos les molesta sus ruidos graves y estridentes. De igual manera, sus excrementos tan malolientes por la acidez del guano, que sirve de abono para la agricultura.

    Tienen una altura inferior a los 30 centímetros y un peso alrededor de los 150 gramos. Su cola es larga, su plumaje verde brillante y azul, su pico amarillento y su pecho gris.

  3. El galápago de Florida, casi todo el día en el agua

    Una de las subespecies de la tortuga de Florida, es la tortuga de orejas rojas, conocida así por sus manchas rojizas a ambos lados de la cabeza
    Una de las subespecies de la tortuga de Florida, es la tortuga de orejas rojas, conocida así por sus manchas rojizas a ambos lados de la cabeza - abc

    El galápago de Florida fue una de las mascotas más populares en las décadas de los ochenta y noventa. El problema llegó cuando había que deshacerse de aquellas pequeñas tortugas, que luego han ido creciendo. Convencidos de que se actuaba con sentido cívico encomiable, se «liberó» a muchos de estos galápagos en los entornos de las grandes ciudades sin advertir el peligro que suponía para los ecosistemas existentes.

    Estos animales tienen una gran capacidad de adaptación y no sólo sobreviven, sino que se expanden, compitiendo con dos especies autóctonas, el galápago leproso y el galápago europeo, mucho más pequeños. De esta manera, desplaza a estas especies a sitios peores, reduciendo sus posibilidades de alimentarse y aparearse. Se estima que en la Comunidad de Madrid podría haber cerca de 3.000 ejemplares. Su mayor presencia se encuentra en la parte occidental de la región, y en los ríos Manzanares y Alberche

    Las tortugas de Florida se pasan casi todo el día en el agua: en ríos, embalses, lagunas, charcas o estanques urbanos. Allí comen, duermen, se aparean o hibernan. Fuera del agua salen para poner los huevos o tomar el sol. Las hembras son de mayor longitud que los machos. Cuenta con varias subespecies, como la tortuga de orejas rojas -por las manchas rojizas que tiene a ambos lados de la cabeza-, o la de orejas amarillas -en vez de rojas, esas manchas son amarillas-.

    Miden en torno a 30 centímetros, aunque pueden llegar a alcanzar los 40. Las hembras son de mayor longitud que los machos. Su esperanza de vida es de entre 20 y 30 años.

  4. El visón americano: su piel es muy valorada

    La piel del visón americano es muy valorada por la industria peletera
    La piel del visón americano es muy valorada por la industria peletera - abc

    El visón americano es otro de los animales invasores presentes en la Comunidad de Madrid. Se encuentra mayoritariamente en la zona occidental y muestra predilección por las zonas acuáticas, como arroyos, ríos, embalses, lagos o lagunas. De hecho, es frecuente encontrar sus madrigueras a muy corta distancia del agua, ya que es un mamífero que nada muy bien.

    Su alimentación es muy variada: insectos, crustáceos, moluscos, peces, anfibios, reptiles, aves e incluso carroña. El visón americano llegó a Europa en los años veinte. Sin embargo, no fue hasta los años ochenta cuando se crearon las primeras granjas que acogen a estos mamíferos. Su piel es muy valorada en la industria peletera. De ahí, por ejemplo, los abrigos de visón.

    Tiene un mayor tamaño y agresividad que el visón europeo. Los expertos aseguran que este último podría desaparecer en diez años, ya que el americano va ocupando paulatinamente los territorios antes ocupados por el visón europeo. El americano puede llegar a pesar más de un kilo y medio, y medir entre 40 y 50 centímetros.

  5. La tortuga mordedora americana, peligrosa para el ser humano

    Las tortugas mordedoras suelen estar en cautividad, ya que son peligrosas en libertad
    Las tortugas mordedoras suelen estar en cautividad, ya que son peligrosas en libertad - el ojo del buitre

    La tortuga mordedora americana es una voraz cazadora. Se alimenta de todo tipo de presas. Puede resultar agresiva hasta para el ser humano, debido a que su mandíbula es una auéntica trituradora. Por ello, tiene la capacidad de herir gravemente los dedos y las manos de una persona. También se adapta muy bien a su entorno y esto es un problema porque puede acabar con la fauna autóctona.

    Este reptil mide unos 50 centímetros y puede llegar a alcanzar los 50 kilos de peso. Su crecimiento es bastante rápido y en seis meses puede duplicar su peso. Habita en todo tipo de masas de agua, aunque prefiere los fondos lodosos y con mucha vegetación para así camuflarse mejor y pillar despistadas a sus presas. Tiene el caparazón entre marrón oscuro y verde oliva.

  6. La cotorra de kramer: se pueden reunir miles en zonas de alimentación

    La cotorra de kramer realiza los nidos en los huecos de los árboles
    La cotorra de kramer realiza los nidos en los huecos de los árboles - zoos del mundo

    Se trata de una pequeña cotorra verde, que procede de África y del sur de Asia. El macho cuenta con una línea negra en la cara y una banda rosada en el pico. Su alimentación es granívora, aunque también come dátiles, fruta, frutos secos, néctar, hojas y flores.

    Viven en grupos mixtos de 12 a 15 individuos pero pueden llegar a congregarse miles en las zonas de alimentación o cuando se reúnen en posaderos. Se trata de aves sedentarias, pero pueden realizar pequeños movimientos siguiendo la disponibilidad de comida o de las cosechas. Realizan los nidos en techos de edificios o huecos de árboles y los sitúan a alturas de más de 12 metros.

    Existen pequeños núcleos de población de cotorras de Kramer en Madrid, Pozuelo de Alarcón, San Fernando de Henares o Alcalá de Henares. Fue introducida en España en los años ochenta.

  7. El cangrejo rojo, mucho más resistente que el autóctono

    El cangrejo rojo es más resistente que el autóctono
    El cangrejo rojo es más resistente que el autóctono - abc

    El cangrejo rojo o americano apareció por primera vez en España -en las marismas del Guadalquivir- en 1974 y fue con fines comerciales. Tiene capacidad invasora y transmite al cangrejo de río autóctono la afanomicosis, una enfermedad infecciosa que es letal para el cangrejo de río, pero no para el americano.

    También es más resistente que el autóctono: soporta niveles bajos de oxígeno, altas temperaturas y un alto grado de contaminación de agua. En su dieta incluye caracoles y plantas acuáticas, anfibios y peces en todas sus fases de crecimiento, materia vegetal muerta y cadáveres de animales.

  8. La rata parda aparece de noche

    La rata parda se encuentra en basureros, cloacas o alcantarillas
    La rata parda se encuentra en basureros, cloacas o alcantarillas - abc

    Es un roedor cuyo hábitat principal se encuentra en basureros, cloacas, alcantarillas, sótanos, etc. La rata parda tiene presencia en zonas con agua. Se trata de una especie omnívora, con una dieta muy variada.

    En el medio urbano se alimenta de basuras, desperdicios y de cualquier alimento o resto que esté a su alcance. En el campo consume sobre todo frutas, hortalizas y cereales, sin desdeñar a los invertebrados y la carroña.

    Vive en clanes familiares formados por un macho dominante, un harén de hembras y una serie de machos subordinados. Las hembras defienden el nido y los machos el territorio que rodea a la madriguera.

    Originaria de China, el transporte marítimo de mercancías favoreció su rápida expansión mundial, llegando a Europa a principios del siglo XVIII. La rata parda nada y bucea con facilidad, es buena saltadora pero trepa con cierta dificultad. Es una especie eminentemente nocturna y crepuscular, aunque los machos de menor rango y los jóvenes son también diurnos.