Galicia

José Crespo: «La fusión de municipios debe ser por decreto, hemos perdido una oportunidad histórica»

El regidor lalinense encara otras elecciones municipales con «ilusión» y, por ahora, no se plantea el relevo

José Crespo, alcalde de Lalín desde hace 25 años
José Crespo, alcalde de Lalín desde hace 25 años - miguel muñiz
c.pichel - abcengalicia - Lalín (Pontevedra) - Actualizado: Guardado en: Galicia

Cuando ABC aterrizó en Galicia con edición propia, el incombustible José Crespo ya encaraba su segundo mandato. A una semana del día grande de Lalín gracias a su ya archiconocida Feira do Cocido, el alcalde popular repasa sus 25 años en el cargo sin perder de vista el futuro.

—¿En qué ha cambiado Lalín durante todo este tiempo?

—Lalín vivió una eclosión en estos últimos 25 años, no por la gestión municipal, sino por la propia dinámica del país. Lo que hicimos aquí fue aprovechar bien los talentos. Conseguimos que en una población del interior, donde básicamente vivíamos de la agricultura, floreciera una pequeña y mediana empresa y hubiera un desarrollo urbanístico sin precedentes. No creo que haya ninguna villa de nuestra categoría que tenga hechos los deberes.

—¿Percibe una pérdida de confianza por parte de la gente en las instituciones políticas locales?

—Sí que hubo una pérdida importante de credibilidad de la clase política sin distinción de partidos y va a llevar un tiempo recuperarla. Sería muy triste que todos los esfuerzos impopulares que se llevan haciendo durante este mandato se pierdan por la borda porque ahora venga algún tipo de insensato a decir lo contrario.

—¿Y cómo se puede restablecer esa confianza?

Trabajando mucho y corrigiendo ciertos comportamientos que, aunque venían siendo habituales, está claro que a la ciudadanía no le gustan.

—¿A qué se refiere? Porque la gente lo que ve es cómo ciertos políticos utilizaron sus cargos para enriquecerse.

—Lo que quiero decir es que la clase política debe de estar más cerca del ciudadano. Como corrupción hubo, en general el ciudadano considera que en la clase política somos todos iguales. Me llama la atención que, después de 37 años de democracia, aún no se madurara para que los diferentes partidos pudiésemos pactar cosas fundamentales. Confío en que esta crisis sirva para hacer una reflexión sobre la necesidad de pactar los temas fundamentales de país.

—¿Qué recorrido le augura a Podemos?

—Eso no lo sabe nadie y el que diga lo contrario, miente. Lo que pase en Grecia va a determinar el futuro de Podemos. En todo caso, estos movimientos surgen en un momento determinado y con una coyuntura determinada.

—Es decir, ¿Podemos se agotará cuando España afiance su crecimiento?

Ellos mismos dicen que la recuperación económica va en contra de sus intereses políticos. Más claro, agua.

—Y en el plano local, ¿qué recorrido le ve a Rafa Cuiña?

—Cada persona tiene que demostrar lo que vale. Parte de un error, pues piensa que lo que hizo su padre lo puede rentabilizar él. Y es cierto que es hijo de Cuiña, pero aparte de eso, ¿qué? ¿Hizo algo sobresaliente en su vida? ¿Destacó en algo concreto? En Lalín, la ventaja y el inconveniente que tenemos los que nos presentamos es que nos conocemos todos.

—¿Hay sucesor para José Crespo?

—En política, cada uno está el tiempo que estiman oportuno los vecinos y él mismo. Yo me siento con ilusión. ¿Si va a ser la última vez? Lo decidiré en función de cómo me sienta de capaz y después de ver cómo respiran los vecinos.

—A dos meses de que terminen las cuotas lácteas, los ganaderos gallegos siguen percibiendo el precio de la leche más bajo de España. ¿Está condenado a desaparecer el sector en Galicia?

—Eso es de siempre. Algo habremos hecho mal los gallegos, tanto los ganaderos como la parte empresarial para que Galicia no tenga un grupo lácteo potente. Llama la atención que en Galicia, siendo la máxima productora de España, se transforme tan poca cantidad de leche. Eso obedece a que los gallegos somos muy individualistas en todo.

—¿Pero es un problema de los ganaderos únicamente o también de la industria y la Administración?

—Es un problema de la sociedad gallega en general. Creo que tenemos un gen especial, que habría que determinarlo, de individualismo en todos los órdenes de la vida. Por ejemplo, cuando hablo de la fusión de municipios, enseguida se habla de un municipio que quiere absorber a otro. No absorbe nadie a nadie. Es unirse dos, tres o cuatro para ser más fuertes.

—¿Sigue manteniendo la idea de hacer un gran municipio en el Deza?

—Sobran municipios en todas las autonomías y Galicia no es una excepción. Si había un momento adecuado para fusionar municipios por orden de arriba a abajo era este. Lo de asociarnos voluntariamente queda muy bonito, pero todos sabemos que es imposible.

—¿Entonces?

Hay que hacerlo por decreto, de arriba a abajo, como se hizo en Dinamarca, en Reino Unido o en Alemania. El ciudadano, en estos momentos, entendería perfectamente racionalizar la administración local y eso es una oportunidad histórica que se perdió. Fusionarnos voluntariamente es posible, pero es muy difícil. Si en Galicia dejáramos a la voluntad de las personas este tema, lejos de fusionar municipios habría más segregaciones. La fusión sólo tiene un inconveniente: los políticos.

—¿Está más cerca Lalín de obtener el reconocimiento internacional por su Feira do Cocido?

—Espero que este año se consiga porque ya cumplimos los requisitos. Hay quien piensa que la Feira do Cocido es una «paparota». Yo opino lo contrario. La Feira do Cocido es una herramienta para la economía no sólo de nuestro concello, sino de toda la comarca.

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